El pez león, de invasor marino a opción alimenticia

SOLAZ · 9 JULIO, 2021 07:26

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Rosmina Suárez Piña


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Con 18 aletas dorsales punzantes, el pez león (Pterois volitans) expulsa su veneno como herramienta defensiva para cazar a sus presas, principalmente peces y camarones, además acompañado de camuflaje y “rapidísimos” reflejos.

En 2018, se presentó el primer caso de picadura de un pez león en una playa de Macuto, en La Guaira: un pescador de la localidad, de 48 años, fue picado en la mano derecha mientras trabajaba descargando su lancha y presentó “fuerte dolor, náuseas, calambres, convulsiones y dificultades para mover los músculos de su cuerpo”.

En efecto, de acuerdo con National Geographic, la picadura de un pez león es extremadamente dolorosa para los humanos y, aunque puede provocar náuseas y problemas respiratorios, normalmente no es mortal.

Para 2021, se han registrado más de 500 avistamientos de peces león en playas venezolanas como Catia la Mar, Macuto, Arrecife y Tanaguarena, según reportes de pescadores de la zona a medios de comunicación locales.

Al ser catalogado como “especie invasora” su presencia debe ser controlada: puede comer hasta 30 peces en solo 20 minutos y depositar alrededor de 20.000 huevos cuatro veces al mes durante todo el año, que al ser fecundados se dispersan por las corrientes marinas, lo que provoca un inminente desequilibrio (y desaparición) de otras especies que sirven como alimento a comunidades cercanas.

¿De dónde viene el pez león y por qué es invasor?

Como pertenece a la familia Scorpaneidae, el pez león también es conocido como “pez escorpión” y viene de una gran área entre el océano Índico y el Pacífico occidental.

Su cuerpo es distinguido casi fácilmente por una serie de líneas blancas, marrones, violetas y rojas, aletas ampliamente desarrolladas y en forma de “abanico”, viéndose como una especie exótica y posee unos tentáculos carnosos que sobresalen sobre sus ojos y debajo de su boca.

En su adultez, alcanzan unos 30 a 40 centímetros.

Su propagación exponencial hacia el Mar Caribe vino a raíz de la liberación de varios especímenes en aguas de Biscayne Bay, Florida, en 1992, luego de que el huracán Andrew destruyera un acuario.

El pez león, que no tiene depredador, se considera una especie invasora por su alta capacidad de reproducción y depredación voraz que puede provocar la pérdida del equilibrio de ecosistemas y reducir las poblaciones de especies importantes. Además, por sus espinas y toxinas venenosas, representa una amenaza para las personas en las playas.

Actualmente, ocupa territorios de los océanos cálidos como Estados Unidos, México, Bahamas, Belice, Honduras, Panamá, Nicaragua, Colombia y Venezuela, entre otros, principalmente cerca del Mar Caribe.

Gastronomía, una alternativa para mitigar la reproducción del pez león

A pesar de que el pez león tiene espinas tóxicas, sí es comestible.

No solo es un plato exótico, es una buena oportunidad para el control de especies invasoras y una fuente de ingresos para pescadores y restaurantes.

De hecho, en diversos países, como Colombia y Estados Unidos, trabajan en alianza con el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) con el fin de desarrollar actividades de pesca, educación ambiental, comercio y consumo del pez león.

En Venezuela, no es la primera vez que el pez león se adentra en los platillos exóticos: en 2014, los hoteles Venetur comenzaron a ofrecerlo en sus restaurantes y el ministro de Turismo de ese entonces, Andrés Izarra, declaró que era “la única manera de controlarlo”.

A finales de junio de este año, el Ministerio de Pesca y Acuicultura venezolano aprobó el plan “Extracción, Manejo y Aprovechamiento Alimenticio del Pez León” y comenzó su ejecución precisamente en la parroquia Macuto.

Solo los submarinistas, con arpones y redes resistentes a punzones, pueden sumergirse y atraparlos. Pero según el plan ministerial, la idea es que los pescadores aprendan a manipular –y preparar- al pez león.

La carne blanca del pez león es de excelente calidad y su veneno solo se encuentra en las espinas. Para mayor seguridad al prepararlo, es recomendable quitar todas las espinas bien pegadas al lomo del pez y las laterales, con una tijera de cocina o quemándolas.

Sus preparaciones van desde el filete, las croquetas e, incluso, el ceviche.

Y así como el consumo del pez león sirve para reducir su depredación, para algunas organizaciones como el Centro para la Investigación de Tiburones de Venezuela, también funge como alternativa al cazón, ingrediente de las populares empanadas de cazón. Esto, debido a la incesante caza de tiburones, los garantes de la salud oceánica al mantener las especies por debajo de ellos en la cadena trófica.