Un piquete de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) impidió a los trabajadores del sector salud llegar, este jueves 16 de agosto, al Palacio de Miraflores después de bloquear el paso al final de la avenida Vollmer, para que no se movilizaran por la avenida Urdaneta hasta la sede del despacho presidencial venezolano.

Enfermeras, médicos, personal obrero y administrativo, representantes sindicales, madres y padres de pacientes crónicos, así como trabajadores de la Corporación Eléctrica Nacional, se concentraron en el hospital J.M. de Los Ríos para comenzar la marcha de la salud que se convocó la semana pasada.

El motivo de la movilización es exigirle al presidente de la República, Nicolás Maduro, lo que por casi 50 días los mantiene en protesta: sueldos justos y dotación de insumos a los hospitales.

Sin embargo, cuando comenzaron a caminar, solo pudieron avanzar hasta el piquete de la PNB al final de la avenida Vollmer, donde les bloquearon la manifestación.

El presidente de Fetrasalud, Pablo Zambrano, reclamó la presencia de algún funcionario de Miraflores para entregar un documento, pero la petición hasta las 11:00 de la mañana no tenía respuesta.

“Es una situación bien complicada”, manifestó al tiempo que informó que el viceministro de Salud, Armando Marín, estaba en San Bernardino esperando la llegada de la marcha para recibir las peticiones.

#Ahora Pablo Zambrano, secretario ejecutivo de Fetrasalud: Estamos esperando un funcionario de Miraflores para entregar un documento #16Ago pic.twitter.com/6trpr7Zeaq

— Efecto Cocuyo (@EfectoCocuyo) August 16, 2018

Los manifestantes emplazaron a Maduro para que viva con un salario mínimo para que conozca la realidad de los trabajadores.

El doctor Carlos Prosperi con megáfono en mano dijo que desde la Vicepresidencia Ejecutiva de la República le pidieron una comisión de cinco representantes sindicales a entregar el documento, pero se negaron a acudir, y en cambio pidieron que los funcionarios llegaran hasta la zona de la protesta.

Zambrano ratificó esta solicitud y añadió que unos funcionarios estaban dispuestos a acudir a la movilización para escuchar a los trabajadores.

Reiteró que entre las exigencias está la de 210 salarios mínimos para los trabajadores de este sector, la dotación hospitalaria y mejoras generales para los centros asistenciales del país.

Con información de Julett Pineda