Atención a adultos mayores: el llamado venezolano en el Día mundial del Alzheimer - Efecto Cocuyo

SALUD · 21 SEPTIEMBRE, 2019 12:15

Atención a adultos mayores: el llamado venezolano en el Día mundial del Alzheimer

Texto por Mariana Souquett | @nanasouquett Fotos por Mairet Chourio

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A Damelys Sanabria le tomó tiempo reconocer que su esposo, con quien administraba una empresa y compartía todas sus actividades cotidianas, tenía Alzheimer. “Nosotros pasábamos el día juntos. Me costó mucho entender que él tenía esa enfermedad. Cuando nos dimos cuenta, habían pasado más de diez años”, contó.

La enfermedad de Alzheimer es la forma más común de demencia, síndrome que afecta aproximadamente a 50 millones de personas. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), engloba entre 60 % y 70 % de los casos de demencia. En el país, la Fundación Alzheimer Venezuela (FAV) estima que al menos 180.000 hogares tienen una persona que la padece.

Cada 21 de septiembre, desde 1994, se celebra el Día mundial del Alzheimer, fecha elegida por la OMS y auspiciada por Alzheimer’s Disease Internacional (ADI), la federación internacional de asociaciones de Alzheimer. En Venezuela, la conmemoración número 25 de este día llega en el marco de una emergencia humanitaria compleja, contexto que dificulta tanto la identificación de la enfermedad como su atención.

“El adulto mayor, que en Venezuela es aquel con más de 60 años, está muy desatendido desde hace muchos años y su situación se ha agravado notoriamente. Es una población muy vulnerable, y esa vulnerabilidad se ve marcada por bajos ingresos, lo que crea una dependencia cada vez mayor”, expresó Aquiles Salas, médico geriatra y director de la Escuela de Medicina Luis Razetti de la Universidad Central de Venezuela (UCV), a Efecto Cocuyo.

 

El también coordinador de la Unidad de Investigación del Envejecimiento del Hospital Universitario de Caracas afirmó que ahora algunos familiares han dejado de llevar a los pacientes a las consultas, paralizaron la compra de insumos y medicinas y han cesado la búsqueda de cuidadores, situaciones que acentúan el deterioro de salud de la persona. 

“Los servicios adecuados para la detección y diagnóstico de Alzheimer en Venezuela, o de algún trastorno de demencia, y por ende su tratamiento y orientación, están ausentes. Ese servicio incluye el apoyo a la familia”, añadió. 

Salas, miembro de Alzheimer’s Disease Internacional desde 1993, destacó que la migración también ha tenido un impacto. “Existe separación familiar. Los hijos y los nietos que pudieran potencialmente acompañar a los adultos mayores están afuera. Hay un conjunto que nos dibuja una situación crítica”, dijo. 

Para Araselis Viloria, médico especialista en Geriatría y Gerontología, actualmente en Venezuela hay un envejecimiento “anormal” de la población. La denigración, la marginación y el desamparo económico son unas de las características.

“Con una irrisoria pensión, un anciano no puede tener un buen diagnóstico ni un buen tratamiento. Vemos pacientes que pasan hambre, hay una caída de valores y una degeneración de la función social del adulto mayor”, señaló en la XXIII Conferencia Nacional de Alzheimer, realizada este viernes 20 de septiembre en Caracas. 

Aunque cada hogar tiene personas mayores, la mayoría de las familias en el país no están preparadas para la vejez, de acuerdo con la especialista. “El envejecimiento es una etapa normal del proceso biológico, es irreversible, y nos da miedo hablar sobre eso. Tenemos que conversar sobre la calidad de vida”, agregó.

Salas aseveró que se requieren acciones para responder a los requerimientos de la población mayor de 60 años en Venezuela. “Es necesario que quienes tienen que atender la salud pública del país vean en este grupo familiar una necesidad enorme, que vean las necesidades del grupo de los adultos mayores”, indicó.

¿Qué hacer en medio de la crisis?

Después del diagnóstico, Damelys Sanabria acompañó cada semana a su esposo a la Fundación Alzheimer Venezuela, ubicada en la calle El Limón de El Cafetal, uno de los centros para atender a los pacientes en Caracas. El pasado 2 de julio, él murió casi a sus 81 años por causas naturales. El recuerdo más reciente que ella conserva de él en vida fue verlo haciendo algunos ejercicios que había aprendido en la organización.

Entre rompecabezas, colores, bailes y consultas transcurre cualquier día en la Fundación Alzheimer de Venezuela. Cada semana dan clases de Tai Chi, bailoterapia y consultas médicas y de estimulación cognitiva. Tres psiquiatras, una geriatra, una especialista en emergencias, dos neuropsicólogas, una psicóloga, una terapeuta ocupacional y un monitor atienden a las personas que acuden.  

“Esta población tiene mucho estrés. Aquí brindamos apoyo al grupo familiar, porque ya no es solo consulta. Cuando a los familiares les toca esta situación, empiezan con cierto rechazo. Nosotros les damos información”, aseguró Nayibe Jiménez, terapeuta ocupacional de la fundación, a Efecto Cocuyo.

La especialista destacó que es necesario que la familia incremente su apoyo y brinde afecto, atención y respeto al paciente, pues el cuidado pertenece a la dinámica de la vida familiar. En el marco de la crisis y la emergencia compleja, resaltó que se requiere disminuir el estrés.

Hay que bajar los niveles de estrés, organizarnos y planificar. Hay que buscar medicamentos con antelación, buscar opciones, tocar puertas. Hay que ser resilientes, darle la vuelta a lo negativo. No dejar nada al azar. Además se debe conocer sobre la enfermedad. Las enfermedades no son un castigo, son situaciones de vida”, dijo. 

Para Joyaira Lugo, médico psiquiatra y jefa de servicio de la Sala de Mujeres del Hospital Psiquiátrico de Caracas, algunos factores pueden ayudar a prevenir la progresión rápida de la enfermedad. “Cuando el estrés como patología se mantiene en un proceso prolongado, caemos en un círculo que a la larga afecta a la persona”, indicó en la XXIII Conferencia Nacional de Alzheimer.