Unidad rechaza despliegue de pirotécnicos sobre el Helicoide para festejar inicio de la Navidad

Califican el show oficialista como un irrespeto a la dignidad de los presos políticos recluidos en las celdas de la sede del Sebin

En un gesto que ha desatado repudio en ciertos sectores nacionales e internacionales, el gobierno de Nicolás Maduro inauguró este miércoles la temporada navideña en Venezuela con un espectáculo de fuegos artificiales lanzado desde El Helicoide, el conocido centro de detención del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin).

La decisión, enmarcada en el decreto presidencial que adelanta la Navidad al 1 de octubre, ha sido calificada como “perversa e inhumana” por partidos opositores y organizaciones no gubernamentales (ONG), que ven en ella una “burla macabra” a las cientos de víctimas de represión política que permanecen en sus celdas, según denuncias de defensores de presos políticos

El evento, captado en videos y fotografías por residentes de Caracas que circularon rápidamente por redes sociales, iluminó el cielo nocturno sobre la estructura modernista abandonada en el centro de la capital, convertida en prisión desde hace décadas.

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Maduro, en su anuncio televisado, proclamó el inicio de las fiestas “con paz, felicidad y seguridad”, en un país donde, según la ONG Foro Penal, al menos 932 presos políticos –muchos recluidos en El Helicoide– enfrentan condiciones de aislamiento, torturas y violaciones sistemáticas a sus derechos humanos.

La Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos sobre Venezuela, de la ONU, ha documentado en informes recientes cómo este lugar se ha convertido en el epicentro de un “plan de aniquilamiento” contra opositores, con prácticas que constituyen crímenes de lesa humanidad.

Insulto a la dignidad

La Plataforma Unitaria Democrática (PUD), coalición que agrupa a los principales partidos de oposición como Voluntad Popular, Primero Justicia y Un Nuevo Tiempo, emitió un comunicado inmediato condenando el acto como “un insulto a la dignidad humana”.

“Con indignación rechazamos categóricamente este acto perverso e inhumano. Ese lugar no es un símbolo de fiesta: es el centro de tortura y detenciones ilegales de Venezuela, donde cientos de presos políticos son víctimas de tratos crueles y de la violación sistemática de los Derechos Humanos”, reza el texto.

La PUD exigió la liberación inmediata de todos los detenidos arbitrariamente, recordando que el “adelanto navideño” –una tradición impuesta por Maduro desde 2019– no mitiga la crisis humanitaria ni el “fraude electoral” denunciado en las presidenciales del 28 de julio.

“Lanzar fuegos artificiales sobre un lugar donde se cometen torturas psicológicas y físicas es una provocación deliberada, parte de los esquemas de humillación sistemática”, denunció por su parte el abogado defensor de derechos humanos Zair Mundaray.