Trump y el petróleo venezolano: ¿Beneficio para el pueblo o nuevo intervencionismo? Analistas responden
El internacionalista Iván Rojas y el experto petrolero Francisco Monaldi advierten que todavía no hay certezas sobre el acuerdo energético entre EEUU y Venezuela
Tras anunciar que “gobernará” Venezuela -a través de la administración de Delcy Rodríguez como presidenta encargada- hasta lograr una “transición ordenada”, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, junto a miembros de su despacho, van informando sobre los pasos que piensa seguir la Casa Blanca para “estabilizar” el país y mejorar su economía, principalmente a partir del rescate de la industria petrolera.
La presidencia encargada y el entorno de poder del chavismo -incluido un radical Diosdado Cabello– parecen no resistirse, acatan y confirman indirectamente cada anuncio de Washington. La frase del ministro del Interior y Justicia de mediados de diciembre: “Ni media gota de petróleo puede salir de aquí a los EEUU si agreden a Venezuela, en ninguna circunstancia”, parece haber quedado en el olvido, pese a la detención de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores.
Este 6 de enero, en otro polémico anuncio sobre Venezuela, Trump habló de un «acuerdo energético» con las “autoridades provisionales” en Miraflores que permite la entrega de entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo crudo a EEUU. Hay más, el crudo se venderá a precios de mercado, y los ingresos se depositarán en cuentas controladas por Washington. Trump aseguró que los fondos beneficiarán al pueblo venezolano.
Analistas consultados por Efecto Cocuyo señalan que aún es prematuro saber el alcance de las medidas de la Casa Blanca que en principio se perciben como “fácticas” a partir de las palabras de Trump. Sin embargo, consideran que si la cooperación entre EEUU y Venezuela fluye en términos de ganar-ganar para ambos países, a través de negociaciones transparentes y ello redunda en el impacto positivo de la calidad de vida de la población, lo que se ha denunciado como “intervencionismo” puede adquirir otros matices.
Persiste incertidumbre
Para el internacionalista Iván Rojas, el discurso de Trump sobre el acuerdo petrolero fue muy “vago” y luego el Departamento de Energía publicó una hoja informativa para ampliar las declaraciones. A su juicio, aún no hay suficiente claridad en lo que pretende EEUU.
“Al final Venezuela sigue teniendo un gobierno en funciones. Delcy Rodríguez y EEUU van a tener que interactuar y veremos cómo se desenvuelve esa relación. Al parecer habrá un cambio dramático, pero mientras EEUU no traduzca esas declaraciones en políticas claras, lo que se pueden hacer son conjeturas. Se necesita un mecanismo que defina mejor esa relación entre ambos países”, dijo el directivo del Consejo Venezolano de Relaciones Internacionales (Covri).
De acuerdo con la hoja informativa, el secretario de Energía, Chris Wright, coordina la ejecución del acuerdo junto al Departamento de Energía y socios privados. Se indicó además que las ventas comenzarán de inmediato y continuarán de forma indefinida. EEUU reducirá selectivamente sanciones para facilitar el transporte y comercialización del petróleo venezolano en mercados globales.
“El único petróleo que entrará y saldrá de Venezuela será a través de canales legítimos y autorizados, consistentes con la ley estadounidense y la seguridad nacional”, señaló el Departamento de Energía de EEUU.
¿Cómo respondió el gobierno encargado de Venezuela? Con un comunicado de Pdvsa en el que confirma las negociaciones con EEUU para la venta de petróleo. Pdvsa enfatizó que estas operaciones se rigen por criterios de “legalidad, transparencia y beneficio para ambas partes”.
“Todavía hay bastante incertidumbre, el comunicado de Pdvsa dice que Venezuela está negociando en temas de venta de crudo pero hay que esperar, el tema de las sanciones, el tránsito de ese crudo, que porcentaje se puede vender a EEUU, a terceros, como va a cambiar la matriz de venta respecto a como esta en este momento. Empezamos a ver elementos fácticos, pero faltan más detalles y negociaciones”, observó Rojas.
El petróleo tiene que venderse
El economista y experto petrolero Francisco Monaldi coincide en que la incertidumbre persiste en torno a lo que serán las relaciones entre Venezuela y EEUU y que todavía “es muy temprano” para tener certezas sobre este acuerdo energético.
“Puede ser que no haya hiperinflación si dejas que Chevron exporte, suba la producción a 1,2 millones de barriles y otros proyectos. Para subir eso tienes que permitir que salga el crudo, licencias para que compre la India, Europa. Pdvsa va a tener que vender en algún lado, porque si no la producción caerá todavía más. Sabemos que han cerrado pozos porque se está acumulando el inventario (debido a la incautación de los buques), porque no tienen dónde poner el petróleo. Todavía hay muchas preguntas, no hay claridad en eso”, sostuvo.
Monaldi indicó que se requieren 100 mil millones de dólares de inversión para recuperar el pico de producción que tenía Venezuela antes de las sanciones. Hasta 2013, Pdvsa producía en promedio 2 millones de barriles diarios. El economista advirtió que un rescate de la industria y la producción pasa porque vuelvan los grandes inversionistas o grandes empresas como Exxon Mobil y Conoco Phillips, con reglas claras y estabilidad jurídica, incluyendo una nueva Ley de Hidrocarburos.
“Aparentemente Delcy Rodríguez tiene una (ley) engavetada para aprobarse. Hasta le habían ofrecido a Richard Grenell cambiar la Constitución para hacer más clara la posibilidad de que los inversionistas extranjeros tuvieran mayoría accionaria (…) Pero la Asamblea Nacional no ha reconocido a EEUU, ¿cómo van a venir si no están seguros de que las sanciones se van a mantener levantadas? No vemos a grandes empresas regresando aparte de Chevron, sino las pequeñas que buscan retornos rápidos y que no son inversiones significativas”, advirtió en una entrevista para La Conversa de la Alianza Rebelde Investiga (ARI) y el programa ConLaLuz.
El Comando Sur de EEUU informó el 7 de enero que la Guardia Costera interceptó un nuevo petrolero sancionado en el Caribe (M/T Sophia) que operaba ilícitamente en aguas internacionales con una falsa bandera de Camerún. Asimismo, que tras casi tres semanas de persecución, la Armada norteamericana finalmente logró retener al «Bella 1», que incluyó tripulación rusa.
Antes, el secretario de Estado, Marco Rubio, había señalado que la incautación de buques que transporten crudo de manera ilegal se mantendrá.
“La mitad de lo que produce Chevron, 130 mil barriles diarios, todo lo demás estaba yendo a China excepto una fracción pequeña a Cuba. No está claro si van a redirigir el petróleo de China a EEUU, eso es de Pdvsa, dónde va a parar ese dinero. Los buques que han podido salir es lo único que genera flujo de caja, no Chevron. El flujo de caja no será tal si no llegan a un acuerdo. Viene una recesión si no dan licencia a Pdvsa y no se permite exportar crudo”, alertó Monaldi.
“Puede sonar mejor”
El anunciado acuerdo energético causa impacto a lo interno y externo de Venezuela.
A lo interno el politólogo, Joaquin Ortega, sostuvo que Delcy Rodríguez deberá encontrar la manera “más potable” de explicarle al chavismo no solo por qué accede a las peticiones de EEUU, sino por qué el petróleo ahora sí va a venderse y cobrarse y antes se “regalaba” a socios ideológicos y cómo va a parar al Situado nacional o el mantenimiento del aparato burocrático.
Además, sostuvo, los Rodríguez en el poder tienen el reto de limar las asperezas que puedan surgir a partir de la detención de Maduro y Flores y animar a jugar cohesionados. Recordó que no es la primera vez que están en crisis, pero sí es la primera vez que la crisis los supera por la ausencia real de apoyo de sus socios estratégicos como son China, Rusia, Irán y Turquía.
China busca apoyo en Irán para suplir el crudo venezolano y no ha pasado desapercibido el silencio de Vladimir Putin ante la caída de Maduro.
“Creo que el discurso de sociedad comercial le habla al inconsciente político colectivo del país. Primero, históricamente fuimos una república comercial, más que cualquier otra forma de asociación o comunidad intersubjetiva. De esta manera, repotenciar el aparato productivo nacional, a través de la propuesta de EEUU y la práctica del saber como en energía, sonará cada vez mejor, en la medida que se vean resultados en la calidad de vida de los venezolanos. Nada más no tener gasolina iraní es muy positivo para todo el aparato automotor venezolano”, sostiene Ortega.
Trump y el Departamento de Energía también hablaron del rescate de la red eléctrica venezolana, lo cual es fundamental para la industria petrolera, pero también una buena noticia para la población venezolana que sufre a diario y desde hace varios años constantes apagones.
Según dijo el magnate republicano, Venezuela comprará equipos fabricados en EEUU para tal fin con el dinero del acuerdo petrolero, además de productos agrícolas, medicamentos y equipos médicos.
“La red eléctrica venezolana se encuentra deteriorada y frágil tras años de mala gestión socialista, corrupción y mantenimiento deficiente. A nivel nacional, la producción de electricidad ha disminuido en más del 30% debido a una inversión insuficiente y prácticas de operación y mantenimiento corruptas e inadecuadas. Trabajaremos para mejorar la red eléctrica, esencial para aumentar la producción petrolera, las oportunidades económicas y la calidad de vida diaria del pueblo venezolano” promete el Departamento de Energía de EEUU.
Impacto regional
Para el internacionalista Rojas, lo que genera reticencias en la comunidad internacional es que Trump diga que el dinero del petróleo venezolano cae directamente en cuentas estadounidenses para garantizar que el beneficiado sea el pueblo venezolano.
Aunque el Departamento de Energía indicó que los recursos se liquidarán primero en cuentas controladas por EEUU “en bancos reconocidos mundialmente” para garantizar la legitimidad e integridad de la distribución final de los ingresos.
En cuanto a la posición de los países en relación con la operación militar de EEUU que dio con la captura de Maduro, Rojas señala que hasta ahora la mayoría de los Estados tiene una posición intermedia.
“En general han rechazado lo que perciben como una violacion del derecho internacional. Es lo que se esperaba. Algunos Estados más cercanos a Trump han tenido una visión más positiva, pero los Estados que lo ven como un desarrollo muy positivo son pocos realmente. La gran mayoría tiene preocupación no solo por lo que suceda en Venezuela, sino por las implicaciones posteriores que puede traer a la política internacional. Que EEUU pueda realizar estas operaciones militares sin ningún tipo de control y de forma unilateral preocupa a muchos en Latinoamérica y sobre todo en Europa”, dijo.
El senador republicano Rick Scott ha asegurado que EEUU seguirá trabajando por el regreso de la democracia a todo el hemisferio. Dijo que luego de Venezuela siguen en la lista Cuba y Nicaragua y que pronto habrá un nuevo presidente en Colombia, en referencia a las elecciones del 31 de mayo.