Tamara Taraciuk: Sería una vergüenza si Venezuela ocupara puesto en Consejo de DDHH de la ONU - Efecto Cocuyo

POLÍTICA · 10 OCTUBRE, 2019 20:56

Tamara Taraciuk: Sería una vergüenza si Venezuela ocupara puesto en Consejo de DDHH de la ONU

Texto por Ronny Rodríguez Rosas | @ronnyrodriguez

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La subdirectora para las Américas de Human Rigths Watch (HRW), Tamara Taraciuk, calificó como «una vergüenza» la posibilidad de que Venezuela gobernada por Nicolás Maduro pueda ocupar un puesto en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

En entrevista con la directora general de Efecto Cocuyo, Luz Mely Reyes, en el programa #ConLaLuz, Taraciuk recordó que el próximo 17 de octubre se realizará la selección de 14 nuevos miembros al Consejo y en Latinoamérica hasta el pasado 3 de octubre solo habían dos candidatos (Venezuela y Brasil) para dos puestos.

La elección casi era automática hasta que se presentó como alternativa Costa Rica, con su presidente que dijo quería impedir darle voz al chavismo gobernante en la instancia más alta de defensa de DDHH de la ONU. «Es una vergüenza absoluta que el Estado capaz de torturar, ejecutar, ignorar una emergencia humanitaria esté sentado en el lugar más alto de los derechos humanos», reiteró Taraciuk este jueves 10 de octubre.

Durante la conversación detalló que la escogencia la hacen en secreto los países miembros de la ONU, en la Asamblea General en Nueva York, donde con la mayoría simple de los votos se selecciona a los representantes del consejo por un periodo de dos años.

Ante la posibilidad de que Venezuela entre, HRW y 53 organizaciones defensoras de DDHH tanto venezolanas como internacionales, iniciaron una campaña para llamar la atención a los Estados miembro de la ONU a impedir la escogencia de los representantes de Maduro.

Taraciuk dijo que están enfocando esa campaña directamente a los gobiernos y aunque su organización también tiene recelos con la situación de los derechos humanos de Brasil, la realidad venezolana no se compara con lo que ocurre en el gigante suramericano, ya que las diferencias «son abismales».

Comisión para la justicia y reparación de víctimas

La representante de Human Rights Watch también explicó el papel que desempeñará la comisión de determinación de hechos que aprobó el Consejo de DDHH de la ONU para Venezuela.

Insistió en que es un mecanismo que representa «una victoria para las víctimas» porque les permitirá a quienes lo integren «buscar más evidencias que permitan hacer justicia» a quienes les han sido vulneradas sus garantías fundamentales.

Taraciuk dijo que en este momento se están buscando a los tres expertos internacionales independientes que la dirigirán y a las 14 personas que conformarán el equipo de trabajo.

Los expertos deben tener experiencia en derecho penal internacional, hablar preferiblemente castellano para hablar con las víctimas de forma más concreta y rápida, pero también que sean reconocidos en investigación y en delitos contra los derechos humanos.

«Sería ideal que entren a Venezuela para hacer investigación en el terreno, pero la gente de Maduro rechazó ya el mecanismo, pero no es un impedimento para que hagan su trabajo. Tenemos casos como los de Myanmar (antigua Birmania) y Corea del Norte donde pudieron trabajar a pesar de que no entraron a esos países».

Así zanjó la duda sobre la negativa o la imposibilidad de que puedan acceder a Venezuela, como ya lo dijo el propio representante de Maduro en Ginebra, Jorge Valero cuando se aprobó la resolución que creó el mecanismo.

«La relevancia central es que esta comisión tiene dinero y facultades para investigar lo que está pasando con la idea de determinar responsabilidades individuales, aquí ya sabemos lo que está pasando, no hace falta ya un diagnóstico».

Añadió que las ONG venezolanas tienen un papel fundamental para seguir brindando información y documentos, porque este informe del mecanismo permitirá entregarlo a la Corte Penal Internacional (CPI), donde ya existe un examen preliminar contra el gobierno de Maduro.

Más ayuda para la inmigración venezolana

Taraciuk abordó con Luz Mely Reyes la situación de la migración venezolana, el estatus de refugiados que podrían alcanzar, según el derecho internacional humanitario, y cómo los Estados deben responder ante este fenómeno que no se había visto en la historia de Latinoamérica.

Sostuvo que los venezolanos salen con muchas vulnerabilidades y están enfrentando demasiados obstáculos, especialmente de aquellos países que imponen visas con requisitos «casi imposibles» para que cumpla la migración venezolana, lo que la expone a explotación laboral, sexual y otras formas de discriminación que ya han sido documentadas.

Aunque dijo que la respuesta de la región ha sido mejor a la que dan otros países en el mundo a los inmigrantes, la realidad es que falta una respuesta coordinada y recursos para atender a las venezolanas y los venezolanos que huyen del país.

«El panorama es complicado y la única manera de abordarlo es reconociendo que estamos ante un fenómeno regional y que ningún país puede resolverlo por su propia cuenta», advirtió. Saludó las reuniones de Quito, que comenzaron en septiembre de 2018, pero resaltó que ha sido difícil por la falta de consensos entre los países que más reciben inmigración venezolana.

«Desde Human Rights Watch recomendamos que existiera un permiso temporario regional de estatus legal, porque la ilegalidad genera mucha más vulnerabilidad. Pero también es importante aumentar la asistencia y cooperación internacional para ayudar a estos países».

Taraciuk dijo que en Latinoamérica existe la Declaración de Cartagena, que amplía aún más el estatus de refugiados en la región, al hablar de que se hace para personas que han sufrido violaciones de DDHH y que muchos países lo han hecho ley, lo que los obliga a brindar una mejor asistencia, ofrecer respeto y garantía a la migración venezolana.

«La obligación de los Estados es asegurar que los derechos de las personas sean respetados, cuando no tienen estatus legal están sometidos a explotación laboral o sexual. Hay que establecer en paralelo ayuda humanitaria, independientemente del estatus legal», dijo.

La vocera de HRW, que tiene una relación especial con Venezuela por haber nacido en el país, donde sus padres vivieron tras huir de la dictadura argentina, sostuvo que ha tenido entrevistas con venezolanos y en su mayoría todos quieren volver, ayudar a la reconstrucción del país, regresar a sus hogares, su comida y tradiciones.

Xenofobia hay que denunciarla

Al ser interrogada por Reyes sobre cómo debe abordarse la xenofobia de la que han sido víctimas las venezolanas y venezolanos en Suramérica, dijo que se debe actuar de dos maneras. La primera es no «esconder debajo de la alfombra esta realidad» porque se agravaría el problema y segundo es desarrollar investigaciones y mostrar cómo la inmigración venezolana ha aportado y contribuye al desarrollo de las sociedades a las que llega.

«No hay que esconder la realidad, no esconder el problema, pero también se debe mostrar la cara positiva de la inmigración«, subrayó.

Ejecuciones de las Faes

Taraciuk mencionó el último informe de HRW sobre las ejecuciones extrajudiciales en Venezuela por parte de las Fuerzas de Acciones Especiales (Faes) de la Policía Nacional Bolivariana.

Indicó que hay un patrón, porque es una práctica que se repite como fue antes con la Operación Liberación del Pueblo (OLP), donde los cuerpos de seguridad toman la justicia por su propia mano ante la falta de un sistema judicial independiente.

El documento cuenta con nueve testimonios de familiares de víctimas y testigos que muestran como las Faes «llegan a los barrios más pobres con espectacularidad, sacan a los familiares de sus viviendas, se llevan a las víctimas, las ejecutan y después simulan enfrentamientos».

Citó las cifras tanto oficiales como de las ONG, que hablan de 18 mil muertes en Venezuela, que el chavismo califica como «resistencia a la autoridad», una cifra no vista en ningún países de Latinoamérica.