Gane quien gane, el kirchnerismo se despide de la Casa Rosada tras 12 años de poder - Efecto Cocuyo

POLÍTICA · 22 NOVIEMBRE, 2015 13:14

Gane quien gane, el kirchnerismo se despide de la Casa Rosada tras 12 años de poder

Texto por Luis Carias Toscano

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Buenos Aires. Es el final de 12 años de kirchnerismo y la presidenta Cristina Fernández lo asimila como un trago amargo: “Nada es para siempre”, soltó en su discurso tras salir del cuarto oscuro. Es la verdad, sea el opositor Mauricio Macri o el abanderado oficialista, Daniel Scioli, de 2015 a 2019, la Argentina mostrará otra cara.

No pudo, sin embargo, dejar de sentir añoranza: “Nunca tuvimos un período de Gobierno con tanta estabilidad social y progreso. Sería muy fuerte volver atrás con los logros y las conquistas”, con lo cual apeló a la memoria colectiva al rememorar los días previos a la llegada del kirchnerismo, a la peor crisis política que enfrentó el país en 2001 que ocasionó que en 12 noches cinco hombres detentaran el poder en la Argentina tras una seguidilla de golpes, renuncias, revueltas y presiones.

A mitad de la jornada comicial, que se desarrolla con normalidad, los argentinos siguen acudiendo a los centros de votación este domingo, 22 de noviembre, en el primer balotaje que se celebra en este país.

Los dos candidatos no sólo se enfrentan entre sí, también lo hacen con los mitos populares. Desde 1983 hasta hoy jamás un gobernador de Buenos Aires -no confundir con la capital-, ha alcanzado la presidencia, pues la provincia es un territorio indómito, lleno de problemas de difícil resolución y, un dato más adverso afronta Mauricio Macri, pues nunca en los últimos 70 años, un líder de origen no peronista -se les llama radicales, ha culminado su mandato. ¿Ejemplos? Raúl Alfonsín (1983/1989) no finalizó su presidencia por la hiperinflación en que la Argentina quedó sumida durante 1989. Diez años después, en 1999, asumió Fernando de la Rúa, quien huyó del poder en 2001 tras la crisis política ese año.

A pesar de la mitología popular, hay quien dice que ya los resultados están cantados. Las últimas encuestas daban como vencedor al opositor y jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, y hasta ahora se les ha mostrado exultantes, pero ¿son de confiar? Dos veces en el pasado inmediato han fallado: la primera fue durante las votaciones en la ciudad cuando los resultados fueron más ajustados de lo previsto inicialmente y la segunda fue cuando el opositor quedó a sólo tres puntos del oficialista que auguraba una victoria aplastante en la primera vuelta, el 25 de octubre.

Al mejor estilo de Barack Obama, la multitud vitoreaba a Macri con el grito de “sí, se puede”, cuando fue a emitir su voto este domingo. “Tengo una enorme alegría, es un día histórico”. Su día transcurrirá con una tranquilidad inusitada, pues prevé ir a jugar fútbol y comer en compañía de algunos amigos. Habrá que esperar hasta la noche para verlo nuevamente.

Más incisivo fue Scioli, quien dijo tenerse “mucha fe”: “La gente votará pensando lo que tiene que cuidar” y casi cometió un acto de campaña cuando acusó: “Han querido confundir a la gente de qué significaba esta elección, pero los indecisos están repensando los votos”.

Vidas cruzadas: amigos, rivales, empresarios y al final, políticos. Scioli y Macri se conocen desde hace más de 30 años y siempre creyeron en que se enfrentarían por la presidencia. En las últimas lo hicieron, hasta con cierto grado de violencia, todo en busca de los votos necesarios para ganar el ballottage.

Quien gane tendrá que esperar casi tres semanas, hasta el 10 de diciembre, para asumir el mandato y cambiarle la cara a la Argentina. Sea un giro moderado o radical, el kirchnerismo se despide.

 

Foto: EFE