Publicidad

¿Cómo se ve campaña por regreso de Machado y posible reunión con Delcy Rodríguez?

Piero Trepiccione advierte que la campaña de intriga es efectiva siempre que no se prolongue en el tiempo, mientras que Joaquin Ortega dice que un cara a cara depende de EEUU.

¿Cómo se ve la posibilidad de retorno de María Corina Machado y de reunión con Delcy Rodríguez? La lectura de politólogos
En los últimos dias ha crecido rumor de inminente regreso de Machado a Venezuela. Foto: EFE

Con un mes de diferencia, regresaron al país el exdiputado Omar González y la responsable de prensa de Vente Venezuela, Claudia Macero, al país, tras más de un año en el exilio. Ambos, junto a otros dirigentes de la organización política, fueron rescatados de la embajada de Argentina en Caracas, donde permanecieron protegidos para no ser encarcelados en mayo de 2025. 

González y Macero, junto al coordinador nacional de Vente, Henry Alviarez , excarcelado en febrero de 2026, luego de dos años de prisión, parecen estar preparando el terreno y no paran de repetir que el regreso de Machado es inminente, aunque sin especificar fecha ni plazos. 

La líder opositora María Corina Machado también insiste en su pronto regreso, algo ya repetitivo, pero también en la propuesta, secundada por el senador estadounidense, Rick Scott, de sostener una reunión con quien sea necesario para contribuir con la reconstrucción del país. Scott aseguró que eso incluye a  la gobernante interina, avalada por Washington, Delcy Rodríguez y declaro que la Premio Nobel de la Paz está lista y dispuesta a regresar de manera “pacífica y constructiva” a Venezuela.

Publicidad

La “campaña de intriga” sobre el regreso, advierten politólogos consultados, es efectiva en la medida en que no se prolongue demasiado su uso en el tiempo. Sostuvieron también que el regreso a cuentagotas del equipo de Vente Venezuela puede estar midiendo la tolerancia del interinato frente al retorno de la dirigencia opositora en el exilio, incluyendo a Machado. 

La propuesta de encuentro Machado-Rodríguez, igualmente, es valorada como positiva porque sirve para “desanimar” posiciones extremas y aumentar la confianza en un cambio político en paz, aunque el encuentro se siga considerando poco probable. El presidente de EEUU, Donald Trump, parece aportar a la confianza o a la “incertidumbre” al responder que “todo va a salir bien”, consultado sobre si apoya el retorno de la dirigente a Venezuela. 

“Se mide tolerancia” 

“Las campañas de intriga surten sus efectos, siempre y cuando se calculen bien los tiempos. Son válidas; pero no se pueden extender mucho porque generan desgaste, desinterés. No se debe abusar de los tiempos”, señala el politólogo Piero Trepiccione.

El analista de entorno no descarta que el regreso de parte del equipo de Vente Venezuela y Machado, uno a uno al país, sea para “medir” la tolerancia del interinato y lo atribuye a la desconfianza mutua entre ambos bandos políticos. 

Al pisar de nuevo el país el 28 de agosto, el exdiputado González aseguró que detrás de él venía Machado. Casi un mes después el medio ABC publicó sobre siete intentos frustrados de la Premio Nobel de la Paz 2025 para regresar a Venezuela, siempre por factores externos. El 27 de septiembre llegó Claudia Macero y expresó que “abría caminos”. También ha pedido que “dejen entrar” a la líder opositora al país para movilizar y canalizar el descontento.  

Este 6 de octubre, Alviarez declaró que “se están alineando tanto lo diplomático como lo jurídico” para que Machado esté en Venezuela. Advirtió que la entrada de la dirigente debe ser como la de cualquier venezolano, por los aeropuertos de Maiquetia o Valencia y habló de las “próximas horas” o días.

“Sería sano para el país que se concretara el retorno de Machado, porque el ciclo final del plan de tres fases de EEUU para Venezuela habla de consolidar un marco estructural que garantice el ejercicio pleno de los derechos en el país. Que Machado pueda regresar sería una muestra significativa del libre ejercicio de esos derechos”, sostuvo Trepiccione. 

El politólogo observa con cautela cualquier declaración de Trump, quien -recordó- siempre gusta estar en el centro de la noticia. Subrayó que el mandatario norteamericano es mucho más lo que hace y lo que promueve que lo que dice, por lo que sugiere estar atento a otras señales distintas a su narrativa. En este sentido considera que los retornos puntuales de exiliados son señales importantes más allá de declaraciones y discursos.

Trump baja la temperatura 

Este 5 de octubre en rueda de prensa, el ministro del Interior, Diosdado Cabello, negó que los exiliados sean perseguidos políticos y que por ello han estado regresando al país, “porque no pasa nada”, “nadie sabe quienes son”, “nadie los nombra”.

“El equipo regresa primero para medir la reacción real del aparato de seguridad y del interinato: si los detienen, hostigan o dejan pasar, se obtiene información concreta sobre el margen de maniobra. Reduce el costo político y de seguridad de un regreso masivo o de la propia Machado. Al mismo tiempo, reconstruye redes internas, genera visibilidad mediática y obliga al interinato a decidir si reprime -lo que eleva costos internacionales y con EEUU- o tolera, lo que debilita su narrativa de control absoluto”, es la lectura del politólogo Joaquin Ortega.

A juicio del profesor de la Universidad Central de Venezuela (UCV), Trump no se compromete con sus recientes declaraciones a facilitar ni garantizar el regreso de Machado. Tampoco las ve como respaldo incondicional ni una orden de dejarla entrar a Venezuela, sino como un mensaje de “control de daños y de gestión de la transición”.

“Todo saldrá bien bajo los términos de Washington y del modelo Rubio -petróleo, seguridad, estabilidad con Delcy como interina útil – Ayuda a bajar la temperatura retórica y reduce la probabilidad de un choque frontal inmediato, porque señala que EEUU no quiere una escalada descontrolada que desestabilice el acuerdo actual”, agregó. 

En respuesta a un mensaje del congresista norteamericano, Carlos Giménez, en la red social X, Machado reiteró que regresará al país para fortalecer la organización ciudadana y facilitar la transición.

¿Solo si EEUU lo impone?

Sobre la propuesta de reunión entre Machado y Rodríguez, la cúpula del chavismo no ha salido a rechazarla de buenas a primeras. Consultado al respecto, el primer vicepresidente del Parlamento, Pedro Infante (Psuv), respondió: “Que cada quien haga lo que tenga que hacer en función del diálogo”. 

Trepiccione también percibe que se promueva la posibilidad del encuentro como un intento de construir confianza entre el liderazgo de Machado como gran referente opositor y Rodríguez como máximo referente del chavismo en la actualidad.

“Desarma posiciones extremas, radicales, que pueden afectar la estabilidad en el plan de tres fases. Pero aunque en política cualquier cosa puede suceder, si analizamos la posibilidad de esa reunión desde lo subjetivo, las emociones, es casi imposible que pueda suceder (por el rechazo que genera Machado desde la cúpula hasta las bases del chavismo duro). Desde lo objetivo, con la intervención de EEUU, sí puede suceder y puede darse de manera sorpresiva o no”, agregó. 

Ortega coincide en la valoración positiva de la posibilidad de la reunión, al evaluarla como la “jugada más inteligente y realista posible en este momento”, por pasar de la confrontación total a la oferta de negociación en persona.

“Al no amenazar con altercados o confrontación y ofrecer diálogo, Machado se posiciona como actora responsable, reduce el pretexto del régimen para bloquearla y obliga a Delcy Rodriguez y a Washington a responder. Si Delcy acepta, se legitima a Machado y se abre un canal; si rechaza, queda expuesta como intransigente. Es una estrategia de poder: convierte el veto en un costo político para el interinato (…) El diálogo controlado es el único camino viable para abrir espacios sin provocar una represión que el propio Washington no quiere asumir”, dijo.

Pero para el profesor universitario, el cara a cara solo es viable si EEUU impone el encuentro o lo “negocia” como parte del “paquete” de transición política. Sin ese acompañamiento real y explícito, advirtió, el veto chavista se mantiene porque Machado representa una amenaza existencial al control del aparato represivo chavista.

“El chavismo tolera retornos de figuras secundarias porque no lo desplazan del poder. La reunión solo se dará si Delcy Rodriguez calcula que el costo de rechazarla supera el riesgo de legitimarla. El acompañamiento de EEUU es la variable decisiva: si Washington lo prioriza, se fuerza -como en las aperturas de Myanmar o Etiopía bajo presión externa- si no, el veto se sostiene y el regreso se retrasa o se condiciona severamente.  En resumen, el interinato-ecosistema chavista solo se abre cuando el costo de cerrar es mayor”, sostuvo.