OPINIÓN · 16 FEBRERO, 2019 05:06

Guerra entre bandas

Ver más de

Leoncio Barrios | @Leonciobarrios

¿Cómo valoras esta información?

QUÉ CHÉVERE
QUÉ INDIGNANTE
QUÉ CHIMBO

En Caracas, una banda de delincuentes arremete contra otra. Mata y calcina a buena parte de sus contrincantes y como que si nada.  El motivo, parece ser, un ajuste de cuentas por el asesinato de dos funcionarios policiales. Sí, de funcionarios policiales.  Algo huele mal en este caso:  ¿malandros vengando muerte de “pacos”? ¿Así na´má?

La mezcla de malandros y policías es una bomba de alto poder explosivo en términos de seguridad pública.  Se es de un bando o del otro, pero de los dos al mismo tiempo expresa la debilidad, en este caso, en Venezuela, de una de las instituciones pilares de cualquier sociedad: la policial.  Esa cuya misión es proteger a la ciudadanía.

Entre la podredumbre social en la que Venezuela está sumida  uno, a veces no sabe bien a quién temerle más, si a un asalto de malandros o a un procedimiento policial.

Con frecuencia los agentes policiales, en supuestas labores preventivas, tanto en redadas en las zonas populares como en alcabalas móviles, transforman la misión de resguardo de la ciudadanía en un resuelve personal.  Aplican la  matraca o mordida bajo cualquier excusa. Ya no piden  bolívares porque, de acuerdo a los tiempos en Venezuela,  ¿para qué?  Ahora van directo por un producto, el celular o dólares.

Además de esos procedimientos, agentes policiales, de cualquier cuerpo, aparecen directamente involucrados en delitos con demasiada frecuencia.  La corrupción va por dentro.

Cualquier conducta delictiva en funcionarios policiales es un hecho muy grave. La ciudadanía se siente amenazada por los funcionarios llamados a protegerla.  Los sentimientos de impotencia, indefensión y rabia en la gente se extreman.

Por supuesto, esa no es la conducta de todos los agentes policiales nacionales pero el que solo unos cuantos la ejecuten sirve para desprestigiar a la institución y amedrentar a la ciudadanía.

La gente en Venezuela está cansada, dolida, asustada de tanta sangre derramada por la violencia delincuencial y la política.  Uno de los objetivos prioritarios de cualquier gobierno debería ser disminuir los índices de violencia en el país.  La amenaza constante a ser atacado o perder la vida cuando se sale a la calle o aún estando en casa,  es devastadora.

Y ahora, a esa violencia cotidiana en la que el país está sumido y que le ha robado vidas, productividad, espacios y reducido el tiempo diario parece que se sumará otra fuente de violencia: la de un posible enfrentamiento armado entre tropas extranjeras y nacionales, léase: guerra.

Si hasta ahora hemos estado mal en Venezuela con los conflictos internos, un conflicto armado externo, no solo militar sino con componentes civiles, nos pondrá peor. Aunque los belicistas no lo crean.

Sorprende la ligereza con la que algunos venezolanos desde el exterior e internamente, aúpan, e inclusive rezan, para que ese conflicto armado se produzca lo más pronto posible.

Junto a los cantos de guerra se oyen tantas voces clamando venganza a los responsables de la situación actual. Pero una vez que la sangre producto de ese conflicto comience a derramarse, quién sabe cuándo se detenga.

En estos tiempos de predominio de lo virtual, de lo intangible, de la rapidez, la invasión y consecuente guerra quizás sea fulminante. Así en cuestión de horas se produzcan las lesiones y muertos propios de estos eventos y ya. Pero pudiera ser que no.  Amanecerá y veremos.

En situaciones de conflicto un grave error es subestimar al contrincante.

Sin embargo, no creo que en Venezuela se produzca una guerra semejante a la civil española en el siglo pasado u otras más recientes como las que sufren Afganistán o Irak años después de la invasión extranjera. Pero mi creencia se basa en el deseo de que no sea así.  Quién quita y si lo es.

Llamar la guerra no es verla llegar

Por lo pronto me gustaría que quienes están fuera del país y otros adentro, no auparan la invasión, una guerra entre bandas de mayor dimensión.  De ser así, todos saldríamos perdiendo.

Guerra es destrucción, pérdida de vidas, lesiones físicas y psicológicas para siempre.  Quien no ha vivido una guerra de verdad, no tiene idea de lo que significa.  Y algunos de quienes no la hemos vivido no queremos vivirla.

Yo, como muchos otros venezolanos que estamos en Venezuela no quiero invasión alguna llámese como se le llame.  Tampoco la desearía si estuviera fuera.  Con el padecer cotidiano en este país nos basta.

Por demás, no creo en pajaritos que hablan ni en preñaos.  Guerra es guerra.

 

Lee también:

Saab: Planean una intervención militar desde Colombia y no lo vamos a permitir

 

* * *

Las opiniones expresadas en esta sección son de entera responsabilidad de sus autores

 

ESPECIALES · 25 SEPTIEMBRE, 2021

Qué pasa en la frontera sur de Estados Unidos

Texto por Ivan Reyes | @IvanEReyes

ESPECIALES · 4 SEPTIEMBRE, 2021

Salud sexual en Venezuela: guía para jóvenes

Texto por Albany Andara Meza | @AlbanyAndara

ESPECIALES · 1 JULIO, 2021

Venezolanos en el Río Grande

Texto por Luz Mely Reyes | @LuzMelyReyes

ESPECIALES · 29 JUNIO, 2021

#PandemiaEnVenezuela

Texto por Efecto Cocuyo | @efectococuyo

ESPECIALES · 15 MARZO, 2021

#UnAñoDePandemia

Texto por Efecto Cocuyo | @efectococuyo

ESPECIALES · 20 FEBRERO, 2021

Explosión Monagas

Texto por Ronny Rodríguez Rosas | @ronnyrodriguez

ESPECIALES · 4 FEBRERO, 2021

Cáncer en Venezuela

Texto por Mariana Souquett Gil | @nanasouquett

ESPECIALES · 7 NOVIEMBRE, 2020

INVESTIGACIÓN | Finanzas dispersas: el rompecabezas del Gobierno interino

Texto por Equipo de Investigación (*)

ESPECIALES · 5 JULIO, 2020

Civiles que hicieron historia

Texto por Efecto Cocuyo

ESPECIALES · 14 ENERO, 2020

INVESTIGACIÓN | Metro Dirección Colapso

Texto por María Victoria Fermín Kancev | @vickyfermin

ESPECIALES · 17 DICIEMBRE, 2019

INVESTIGACIÓN | 102 toneladas de droga esfumadas en manos del Estado

Texto por Cristina González | @twdecristina

ESPECIALES · 16 DICIEMBRE, 2019

INVESTIGACIÓN | Vargas: Tragedia y olvido

Texto por Efecto Cocuyo

ESPECIALES · 22 OCTUBRE, 2019

INVESTIGACIÓN | Infancia de luto

Texto por Efecto Cocuyo | @efectococuyo

ESPECIALES · 24 ENERO, 2019

Parir y nacer en la Venezuela del hambre

Texto por Efecto Cocuyo | @efectococuyo

ESPECIALES · 24 ENERO, 2019

Misses y santos

Texto por Ana Griffin y Reynaldo Mozo Zambrano

ESPECIALES · 15 JULIO, 2020

INVESTIGACIÓN | Arco Minero del Orinoco: crimen, corrupción y cianuro

Texto por Julett Pineda y Edgar López

ESPECIALES · 30 MAYO, 2019

El amargo cacao venezolano: entre el delito y el asedio oficial

Texto por Vanessa Moreno Losada | @MoreLosada24

OPINIÓN · 30 NOVIEMBRE, 2022 05:30

Mi historia, mis términos

Así se llama el libro que en días pasados presentamos desde la ONGs Resonalia y FeminismoINC, fruto de un trabajo liderado por la activista feminista María Luisa Campos y en esfuerzo solidario con muchas otras mujeres y organizaciones feministas en Venezuela. Se trata de un libro para sobrevivientes de violencia sexual basado en una traducción […]

OPINIÓN · 29 NOVIEMBRE, 2022 05:30

Reanudando la función de la política

Los grandes acuerdos —sean políticos, económicos, sociales, familiares, laborales, etc.— no se logran por el mero voluntarismo, ni mucho menos son amores a primera vista. Al contrario, su materialización depende de un esfuerzo sostenido entre personas que tienen diferentes visiones del mundo y que, sin duda, evitarían que sus hijos (as) se conocieran para reducir […]

OPINIÓN · 28 NOVIEMBRE, 2022 05:30

En busca de la mejor foto del virus de la hepatitis C

El virus de la hepatitis C, o VHC, provoca una infección crónica en el hígado que puede producir daños permanentes y, en casos extremos, cáncer. Afecta a alrededor de 58 millones de personas en todo el mundo y ocasiona unas 290.000 muertes cada año. Si bien hay tratamientos disponibles para las infecciones relacionadas con el […]

OPINIÓN · 27 NOVIEMBRE, 2022 05:30

Qatar, entre el fútbol y la influencia

Carlos Maslatón, un influencer de Buenos Aires en Argentina, publicó un tuit acerca de un gol de Brasil a Serbia durante el Mundial y se refirió a este último país como “Yugoslavia”, al principio pensé que había sido un error voluntario pero siguió tuiteando reincidiendo en el error; obviamente, al tener numerosas reacciones en esta […]

OPINIÓN · 27 NOVIEMBRE, 2022

Guerra entre bandas

Texto por Leoncio Barrios | @Leonciobarrios

En Caracas, una banda de delincuentes arremete contra otra. Mata y calcina a buena parte de sus contrincantes y como que si nada.  El motivo, parece ser, un ajuste de cuentas por el asesinato de dos funcionarios policiales. Sí, de funcionarios policiales.  Algo huele mal en este caso:  ¿malandros vengando muerte de “pacos”? ¿Así na´má?

La mezcla de malandros y policías es una bomba de alto poder explosivo en términos de seguridad pública.  Se es de un bando o del otro, pero de los dos al mismo tiempo expresa la debilidad, en este caso, en Venezuela, de una de las instituciones pilares de cualquier sociedad: la policial.  Esa cuya misión es proteger a la ciudadanía.

Entre la podredumbre social en la que Venezuela está sumida  uno, a veces no sabe bien a quién temerle más, si a un asalto de malandros o a un procedimiento policial.

Con frecuencia los agentes policiales, en supuestas labores preventivas, tanto en redadas en las zonas populares como en alcabalas móviles, transforman la misión de resguardo de la ciudadanía en un resuelve personal.  Aplican la  matraca o mordida bajo cualquier excusa. Ya no piden  bolívares porque, de acuerdo a los tiempos en Venezuela,  ¿para qué?  Ahora van directo por un producto, el celular o dólares.

Además de esos procedimientos, agentes policiales, de cualquier cuerpo, aparecen directamente involucrados en delitos con demasiada frecuencia.  La corrupción va por dentro.

Cualquier conducta delictiva en funcionarios policiales es un hecho muy grave. La ciudadanía se siente amenazada por los funcionarios llamados a protegerla.  Los sentimientos de impotencia, indefensión y rabia en la gente se extreman.

Por supuesto, esa no es la conducta de todos los agentes policiales nacionales pero el que solo unos cuantos la ejecuten sirve para desprestigiar a la institución y amedrentar a la ciudadanía.

La gente en Venezuela está cansada, dolida, asustada de tanta sangre derramada por la violencia delincuencial y la política.  Uno de los objetivos prioritarios de cualquier gobierno debería ser disminuir los índices de violencia en el país.  La amenaza constante a ser atacado o perder la vida cuando se sale a la calle o aún estando en casa,  es devastadora.

Y ahora, a esa violencia cotidiana en la que el país está sumido y que le ha robado vidas, productividad, espacios y reducido el tiempo diario parece que se sumará otra fuente de violencia: la de un posible enfrentamiento armado entre tropas extranjeras y nacionales, léase: guerra.

Si hasta ahora hemos estado mal en Venezuela con los conflictos internos, un conflicto armado externo, no solo militar sino con componentes civiles, nos pondrá peor. Aunque los belicistas no lo crean.

Sorprende la ligereza con la que algunos venezolanos desde el exterior e internamente, aúpan, e inclusive rezan, para que ese conflicto armado se produzca lo más pronto posible.

Junto a los cantos de guerra se oyen tantas voces clamando venganza a los responsables de la situación actual. Pero una vez que la sangre producto de ese conflicto comience a derramarse, quién sabe cuándo se detenga.

En estos tiempos de predominio de lo virtual, de lo intangible, de la rapidez, la invasión y consecuente guerra quizás sea fulminante. Así en cuestión de horas se produzcan las lesiones y muertos propios de estos eventos y ya. Pero pudiera ser que no.  Amanecerá y veremos.

En situaciones de conflicto un grave error es subestimar al contrincante.

Sin embargo, no creo que en Venezuela se produzca una guerra semejante a la civil española en el siglo pasado u otras más recientes como las que sufren Afganistán o Irak años después de la invasión extranjera. Pero mi creencia se basa en el deseo de que no sea así.  Quién quita y si lo es.

Llamar la guerra no es verla llegar

Por lo pronto me gustaría que quienes están fuera del país y otros adentro, no auparan la invasión, una guerra entre bandas de mayor dimensión.  De ser así, todos saldríamos perdiendo.

Guerra es destrucción, pérdida de vidas, lesiones físicas y psicológicas para siempre.  Quien no ha vivido una guerra de verdad, no tiene idea de lo que significa.  Y algunos de quienes no la hemos vivido no queremos vivirla.

Yo, como muchos otros venezolanos que estamos en Venezuela no quiero invasión alguna llámese como se le llame.  Tampoco la desearía si estuviera fuera.  Con el padecer cotidiano en este país nos basta.

Por demás, no creo en pajaritos que hablan ni en preñaos.  Guerra es guerra.

 

Lee también:

Saab: Planean una intervención militar desde Colombia y no lo vamos a permitir

 

* * *

Las opiniones expresadas en esta sección son de entera responsabilidad de sus autores

 

¿Cómo valoras esta información?

QUÉ CHÉVERE

QUÉ INDIGNANTE

QUÉ CHIMBO

OPINIÓN · 30 NOVIEMBRE, 2022 05:30

Mi historia, mis términos

OPINIÓN · 29 NOVIEMBRE, 2022 05:30

Reanudando la función de la política

OPINIÓN · 28 NOVIEMBRE, 2022 05:30

En busca de la mejor foto del virus de la hepatitis C