Venezuela “salió raspada” por la forma de publicar su presupuesto nacional
El país bajó 19 escalones en el estudio de Índice de Presupuesto Abierto, realizado por Transparencia Venezuela junto a la International Budget Partnership
Las consecuencias del velo negro que cubren los informes y estadísticas macroeconómicas del Gobierno nacional se reflejaron en el Índice de Presupuesto Abierto, realizado por Transparencia Venezuela, junto a la International Budget Partnership que le dio al país 8 puntos sobre 100, respecto a la claridad con la que rodean las cifras del presupuesto nacional.
El bajón de Venezuela fue de 19 escalones, pues el año pasado el estudio ubicó al país en el lugar 37.
Chris Rangel, coordinadora regional de la ONG, explicó que esta evaluación se refiere a la accesibilidad de ocho documentos indispensables para la elaboración y ejecución de un presupuesto nacional, libre de elementos desconocidos.
De estos indicadores solo el presupuesto nacional es publicado abiertamente; sin embargo, hay otros siete informes cuya distribución es nula e inclusive ni siquiera se realizan para el control estatal. Por ejemplo, el presupuesto ciudadano que debería promover la participación del venezolano respecto a la toma de decisiones del dinero público no se elabora en este país.
Un documento para evaluar el comportamiento de la economía a mitad de año, tampoco lo elabora el Gobierno nacional, aunque los expertos consideren que es de vital importancia para tomar los correctivos necesarios, si se llegase a desviar la economía.
Tampoco hay informes de auditorías que faciliten el trabajo de la Contraloría, aseguró Rangel.
Por otro lado, el Gobierno elabora, pero no publica el proyecto preliminar del presupuesto, las proyecciones de las estimaciones y el informe de fin de año para evaluar el desarrollo de la economía nacional.
Al comparar al Gobierno nacional con otras naciones de Latinoamérica, el Índice de Presupuesto Abierto ubica a Venezuela en el lugar 95 de 102 países analizados. “Estamos en el último lugar de Latinoamérica e inclusive de los países de Unasur. Brasil, por ejemplo, ocupa el quinto lugar del índice, Perú ocupa el lugar 10. Uganda, Bangladesh son transparentes con sus informes. No hace falta ser un país rico o desarrollado”, aclaró Rangel.
La misma democracia participativa de la que hablaba el fallecido presidente Hugo Chávez y de la que habla el actual mandatario Nicolás Maduro le he impedido a la ciudadanía formar parte de la toma de decisiones del presupuesto nacional. El IPA calificó a Venezuela con 23 puntos sobre 100 en las posibilidades de participación civil.
Créditos adicionales a granel
La razón por la que en cada sesión de la Asamblea Nacional se aprueban más de 10 presupuestos para distintos entes gubernamentales, es que las metas en el presupuesto anual por el Gobierno son irreales, en opinión de la economista, Anabel Abadí, quien estuvo presente en la actividad de Transparencia Venezuela.
Finalmente la vigilancia de un presupuesto acorde con las necesidades de la nación se calificó como débil con 39 puntos sobre 100. Rangel responsabilizó a la Asamblea Nacional y a la Contraloría de abandonar sus funciones de contrapeso, por razones políticas.
“El presupuesto se está convirtiendo en la excepción y los créditos adicionales en la regla… Las labores en el Parlamento no solo es hacer leyes; la contraloría y el control político son muy importantes”, aseguró.
Bárbara Lira, también economista, recordó que este no es el único ranking en el que a Venezuela le va mal. “Somos el país que tiene el peor Estado de derecho, somos el país más corrupto, el que tiene las peores condiciones para hacer negocios… Esto es síntoma de que en los últimos años se nos olvidó que existen los contrapesos y el equilibrio”.
De tener un presupuesto acorde con la realidad, el Parlamento no se viera en la necesidad de aprobar tantos créditos adicionales. En 2014 el presupuesto fue de 552 mil millones de bolívares; sin embargo, al cierre del año se aprobaron 585 mil 440 millones de bolívares en créditos adicionales, lo que sumó un presupuesto real de mil 138 millones setenta y tres mil bolívares.
El presupuesto de 2015 es de 741 mil millones 708 mil bolívares.
