Un maestro venezolano necesita 30 veces su sueldo para alimentar a su familia

Cendas-FVM revela un dato que deja en evidencia la crisis de los bajos sueldos

Un docente en Venezuela necesita el equivalente a 29,76 veces su salario para pagar la canasta básica de alimentos, valorada en 539,79 dólares para una familia representativa de cinco personas, según datos del Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM).

El salario promedio de los docentes, de unos 18,13 dólares al mes, representa el 3,4 % del costo de la canasta y supone un déficit del 96,6 %, de acuerdo al reporte de la organización.

En octubre, el Cendas calculó la cesta alimentaria, conformada por 60 productos básicos, costaba 539,79 dólares, 8,22 dólares más que septiembre.

Desde marzo de 2022, el salario mínimo, referencia para el resto de remuneraciones en el sector público, se ha mantenido en 130 bolívares, un monto que ha perdido poder de compra ante el alza de la cotización del dólar en el país, donde los comercios usan esta divisa como referencia para fijar sus precios.

Además, los empleados públicos reciben el llamado ‘bono de guerra económica’, de 90 dólares, que sumado al de alimentación -ambos sin incidencia en beneficios laborales- y al salario mínimo alcanza los 132,7 dólares, pagados en bolívares a la tasa de cambio oficial.

El bolívar, la moneda oficial de Venezuela, se devaluó un 10,27 % en el mes de noviembre frente al dólar estadounidense, la divisa extranjera de mayor circulación en el país. Según los datos arrojados el pasado viernes por el sistema cambiario del Banco Central (BCV).

En el mercado oficial, un dólar supera los 47 bolívares, lo que devela que este mes se encareció en un 11,45 % en el precio de esta moneda -que sirve de referencia para el cálculo de las tarifas de bienes y servicio en Venezuela-, pues la tasa del 1 de noviembre fue de 42,71 bolívares.

La depreciación de noviembre es la segunda más alta luego de octubre, cuando el bolívar perdió el 13,55 % de su valor frente al signo estadounidense, en el mismo mes en el que la inflación aceleró su crecimiento.

Entre enero y septiembre, el BCV mantuvo un inédito control del precio del dólar, pues solo aumentó un 2,87 % en nueve meses, lo que permitió una estabilidad que el país no registraba desde hace más de una década.