Muere recluso tras contagiarse de hepatitis en la cárcel Fénix, denuncia OVP
Ya suman más de 52 las muertes bajo custodia del Estado

César Enrique Ostos Patiño, de 44 años de edad y privado de libertad en el Centro Penitenciario Fénix de Lara, falleció el pasado 19 de agosto mientras recibía una sesión de diálisis en el Seguro Social Pastor Oropeza. Según denunció este viernes el Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP), el interno, quien padecía una enfermedad renal crónica y se contagió de hepatitis durante su reclusión en el penal.
El OVP señaló que Ostos requería tratamiento de diálisis de manera permanente y que su condición de salud exigía vigilancia médica especializada y condiciones sanitarias adecuadas.
“¿Cómo se contagia de hepatitis un paciente renal bajo custodia del régimen?”, se preguntó la organización, que cuestionó el origen del contagio, el cumplimiento de los protocolos sanitarios y el seguimiento médico que recibió el recluso tanto dentro del centro penitenciario como durante el tiempo en que convivió con ambas patologías.
Ostos se encontraba a la orden del Tribunal Primero de Ejecución del estado Aragua. El Observatorio pidió esclarecer si el tribunal tenía conocimiento del deterioro de su salud y qué medidas se evaluaron para proteger su vida.
La organización subrayó que una persona privada de libertad con enfermedad renal depende completamente del Estado para acceder a tratamientos vitales y no puede gestionar por sí misma su atención médica ni abandonar el penal cuando las condiciones de reclusión representan un riesgo adicional.
“Desde el OVP exigimos que se esclarezcan las circunstancias en las que César Enrique Ostos Patiño contrajo hepatitis durante su reclusión en Fénix Lara, cuál fue la atención médica que recibió y qué actuaciones fueron emprendidas ante el conocimiento de su condición renal. Habrá justicia”, concluyó el comunicado de la organización.
Hasta el momento, no se ha informado oficialmente sobre las causas exactas del contagio ni sobre posibles investigaciones abiertas por parte de las autoridades penitenciarias o sanitarias.
Con esta ya son al menos 52 las muertes bajo custodia que se registran en el sistema penitenciario venezolano desde abril a agosto de este año, un patrón que el Observatorio Venezolano de Prisiones viene denunciando de manera reiterada y que pone en evidencia las graves deficiencias en la atención médica y las condiciones de reclusión.
