La Ley de Amnistía deja heridas abiertas: defensores de DDHH critican exclusiones y ausencia de perdón estatal en #EfectoPaz

Sairam Rivas, Ronnie Boquier y Alonso Medina Roa señalan riesgos de impunidad

La transmisión de Efecto Paz del 26 de febrero de 2026, emitida por Efecto Cocuyo en colaboración con la ONG Laboratorio de Paz, puso el foco en las limitaciones de la recientemente promulgada Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática.

Los defensores de derechos humanos invitados, Sairam Rivas (activista y parte del Comité por la Liberación de Presos Políticos), Ronnie Boquier (coordinador jurídico de Cofavic, organización nacida tras el Caracazo de 1989) y Alonso Medina Roa (director de la Coalición por los Derechos Humanos y la Democracia) coincidieron en que la norma representa un avance parcial en liberaciones, pero falla en reconocer la responsabilidad del Estado por violaciones graves y en garantizar no repetición.

La voz más crítica salió de Sairam Rivas, activista y expresa política, quien dijo que en Venezuela no debió existir una amnistía para liberar a los presos políticos, porque, a su juicio, es el Estado quien le debería pedir perdón a las víctimas por tantos crímenes de lesa humanidad que se han cometido en Venezuela.

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“Todos los presos políticos poselectorales después del 28 de julio fueron personas a quienes no solamente detuvieron de manera arbitraria, sino que fueron víctimas de las violaciones más flagrantes del debido proceso, como presentaciones en casas clandestinas, sin tener comunicación con sus familiares, sin tener acceso a abogados privados; fueron personas que estuvieron completamente desaparecidas por períodos de unas semanas, pero otros hasta por dos, tres y cuatro meses, luego además sometidos a períodos de aislamiento sin comunicación, que, bueno, en el caso de su fueron por diez meses, pero otros duraron hasta más de un año hasta recibir su primera visita”, expresó.

Rivas, quien forma parte de las aproximadamente 11.000 personas con causas abiertas, añadió que la ley genera “sentimientos encontrados” y “mucha incertidumbre”.

“Se creyó que se podía hacer un instrumento que permitiera buscar una solución al conflicto y liberar, en este caso, a muchos presos políticos y beneficiar incluso a muchos militares, quienes aún están privados de libertad, sometidos a condiciones inhumanas de reclusión”, agregó.

“Nos preocupan los retrasos que se desarrollan en medio de esta ley con muchas mujeres y muchas otras, por ejemplo, las hermanas Alemán, quienes están detenidas solamente por ser hermanas de un militar y siguen aún injustamente privadas de libertad. […] Quienes refrendan esta ley, y muchos de ellos han sido cómplices de crímenes de lesa humanidad”, agregó.

Sobre los presos militares

Por su parte, Medina Roa, especialista en presos políticos militares, detalló las exclusiones jurídicas: “Recordemos que, cuando hablamos de la ley de amnistía, hay un enfoque totalmente político y hay un enfoque jurídico. En esta ley hay unos supuestos donde se excluyen, donde se establecen unos hechos, recordando que la ley de amnistía le quita el carácter de ilícito al hecho, es decir, un mecanismo para extender la opción penal, es decir, es hecho por lo cual una persona fue en un momento determinado investigada o condenada”, explica.

Aclaró que la mayoría de militares procesados en años recientes enfrentan cargos como instigación a la rebelión o delitos del Código Penal común, no rebelión militar directa.

“Es exclusión del delito de rebelión militar. Cuando nosotros hacemos una revisión de los delitos que han sido condenados o procesados a los militares en los últimos años, pocos de ellos han sido acusados de rebelión militar. En su mayoría, los que han sido procesados son militares por delitos previstos en el código orgánico procesal penal; la mayoría ha sido acusada por el delito de instigación a la rebelión, que es un delito autónomo, totalmente independiente del delito de rebelión”, añadió.

Medina Roa criticó la falta de implementación: “Hoy particularmente visité los tribunales militares, y la verdad es que estoy sorprendido del silencio que hay en esta materia, lo desentendido que están sobre el tema de la ley”.

Ley nació herida de muerte

Ronnie Boquier, desde la experiencia de Cofavic con 37 años de acompañamiento a víctimas y 12 casos en la Corte Interamericana, reforzó que la ley nació herida de muerte. Coincidió en la ausencia de reconocimiento estatal de responsabilidad, tortura o violaciones graves.

Criticó que trata a las víctimas como posibles reincidentes en lugar de reconocer el daño a sus proyectos de vida, familias y derechos patrimoniales. Señaló que no deroga leyes represivas (como la contra el odio o antimemoria) y que el artículo 16 permite juzgar de nuevo con los mismos instrumentos. Insistió en que la paz verdadera requiere centralidad de las víctimas, mecanismos de reparación, reformas institucionales, desmantelamiento de estructuras represivas y garantías de no repetición reales, no solo firmas de documentos.

“Desde Cofavic estamos de acuerdo en que pudo haber sido una oportunidad importante que la ley definiera parámetros que llevaran a una verdadera reconstrucción y una verdadera reconciliación. Sin embargo, lo que vemos con mucha preocupación es que la ley deja a los ciudadanos con una herida de muerte, con la cantidad de dolor y sufrimiento de que sus familiares siguen en los centros de reclusión”, dijo.

Boquier insistió en reformas estructurales: “La garantía de no repetición es eso. Es el primero; para tener una garantía de no repetición, tiene que haber el reconocimiento del Estado para transformar las condiciones que permitieron el horror y para que esto no pueda volver a ocurrir”, zanjó.

El programa resaltó que las excarcelaciones continúan, pero persisten presos políticos y exclusiones, especialmente en el ámbito militar. La transmisión completa permanece disponible en las plataformas de Efecto Cocuyo.