“La gente se montaba en el bus y decía que había un atentado”, contó venezolano en Barcelona
El ataque dejó un saldo de 13 fallecidos y más de 100 heridos según el último reporte policial
Juan Pablo Capellin se trasladaba en autobús de Glories a Urgell, a poco más de tres kilómetros, cuando el vehículo empezó a llenarse de personas de repente. Habían pasado apenas 15 minutos desde que una furgoneta atravesó Las Ramblas y arrolló a más de un centenar de personas, pero él no lo sabía. “La gente se montaba en el bus diciendo que había habido un atentado y que hasta se escucharon tiros”, relató el venezolano que vive en Barcelona desde hace año y medio.
La tarde de este miércoles, 17 de agosto, un arrollamiento masivo adjudicado al grupo terrorista Estado Islámico sacudió la ciudad de Barcelona. Juan Pablo era uno de los venezolanos que transitaba por las adyancencias del Las Ramblas cuando se produjeron los hechos. “No logré a ver nada (del atentado) porque no estaba al tanto de la situación. Me di cuenta después de que pasamos la Plaza de Catalunya, cuando la gente se montó”, añadió.
De acuerdo con el último reporte emitido por las autoridades, el atentado en la zona turística dejó un saldo de 13 muertos y más de 100 heridos. Pese a la tragedia, ha reinado la solidaridad para ayudar a quienes fueron lesionados o no tienen cómo volver a casa. Daniel Benavides, quien vive en la ciudad desde hace siete años, pasó la tarde revisando el estado de sus “paisanos” a través de los alertas de Facebook, el grupo de venezolanos que formaron en esa misma red social y en el grupo de Whatsapp que comparte con otros que al igual que él migraron a la ciudad europea.
“En el grupo de Whatsapp de los venezolanos todo el mundo está pasando información. Tengo tres conocidos que viven en La Barceloneta, que queda en la parte baja de donde ocurrió el atentado, y que se pusieron a la orden para que otros venezolanos que lo necesiten se queden allá”, contó.
La esposa de Daniel debe atravesar la zona donde ocurrió el atentado todos los días para poder regresar a casa después del trabajo. Sin embargo, Las Ramblas y calles adyacentes fueron acordonadas por la policía como parte del protocolo de seguridad, así que se tuvo que trasladar en moto a casa de una compañera que vive en la zona alta de Barcelona.
“En esa parte hay unas fiestas de verano que cumplen 200 años. Teníamos planes de ir a pasar la tarde noche allá, pero ya no será así. Mi esposa se quedará en cada de una amiga porque han pedido que nadie salga a la calle a menos que sea estrictamente necesario”, indicó Daniel.
Carolina Bley se mudó a la ciudad catalana hace cuatro meses y justo esta mañana fue a Las Ramblas junto a sus hermanas y su sobrina. “Nosotros estuvimos buscando cosas para la piñata de mi sobrina, que es el mes que viene. Fuimos para allá precisamente porque hay demasiadas tiendas”, dijo desde Barcelona.
Sin embargo, para el momento del atentado, Carolina y su familia ya estaban de vuelta a casa. “Solo queda el shock de pensar que podía haber pasado mientras estábamos ahí”, aseguró. Añadió que la gente se resguardó en los restaurantes de la zona y que los taxis y los hoteles están prestando sus servicios de forma gratuita a los afectados.
Pese a que han pasado horas desde que se registró el atentado, la ciudad sigue a la expectativa. “Llamé al 112 para saber si podía buscar a mi esposa en carro y no me pude comunicar porque las líneas están colapsadas”, contó Daniel. Agregó que la población atendió los llamados de las autoridades
“Las calles están solas. La gente ha atendido las recomendaciones de quedarse en casa y, con los antecedentes de atentados en otras ciudades, se prevé que pueda haber réplicas del ataque o eventos colaterales”, lamentó Daniel.
Foto: EFE
