Fe y Alegría incrementa asistencia escolar con su plan de emergencia humanitaria - Efecto Cocuyo

LA HUMANIDAD · 6 MARZO, 2020 14:26

Fe y Alegría incrementa asistencia escolar con su plan de emergencia humanitaria

Texto por Isabella Reimí │@isabellareimi Fotos por Mairet Chourio

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En dos años de crisis humanitaria Fe y Alegría logró incrementar la asistencia a clases. Este 6 de marzo, con motivo de su 65 aniversario, la red dio a conocer su propuesta educativa para la emergencia humanitaria compleja.

Desde que inició la estrategia en el 2017 la asistencia a las escuelas de Fe y Alegría aumento de un 50% a 70%.

El plan de contingencia tuvo como objetivo disminuir las barreras que permite la inclusión y permanencia educativa, brindar apoyo psicoemocional a los estudiantes y trabajadores, mejorar ambientes de aprendizaje y garantizar condiciones para la educación a largo plazo.

De acuerdo con la directora de la red de escuelas, Noelbis Aguilar, el programa más importante es el alimentario. En marzo de este año, 76 planteles cuenta con alimentación, “producto de alianzas e iniciativas de instituciones que nos están apoyando”. Este programa beneficia a 46% de la población escolar de Fe y Alegría.

Las pruebas antropométricas aplicadas en todas las escuelas de la red en el 2019 evidenciaron que, en comparación con la última prueba realizada en el 2018, los alumnos de las 76 escuelas beneficiadas por el comedor “han salido de la situación de riesgo moderado”. Mientras tanto, a Aguilar le preocupa que en el resto de los centros los niños están reduciendo su peso y talla.

Otros protocolos que han implementado han sido el de reducción de violencia, con programas como “padres y madres promotoras de paz”, en zonas de alta conflictividad.

Además, las escuelas han renovado su programa de formación de uno monodisciplinario a uno que promueva las múltiples inteligencias. Fe y Alegría está priorizando el eje de lectura y escritura, los procesos lógicos y matemáticos y los valores humanos en el plan de estudio, con atención a lo psicoemocional y lo socioemocional.

Atender a los niños, niñas y adolescentes

El director del Instituto Radiofónico de Fe y Alegría (Irfa), Carlos Alaña, advirtió que en los últimos años el instituto recibe cada vez más a personas en edad de escolarización que han sido excluidos del sistema educativo.

“Cuando el Irfa empezó, la mayoría de las personas tenían más de 35 años. Luego la edad de ingreso fue disminuyendo a 25 años. Hoy en día es alarmante… más del 50 por ciento de los participantes de Irfa tienen edades comprendidas entre 15 y 19 años”, puntualizó Alaña.

El programa busca educar adultos que no están escolarizados con el uso de la radio como método de enseñanza, en complemento con actividades personalizadas una vez a la semana. Según la Ley Orgánica de Educación, los sistemas de adultos pueden recibir personas a partir de los quince años. Sin embargo, Alaña recuerda que entre los 15 y 19 años “ellos deberían estar en aulas”.

“Hay una cantidad importante de jóvenes que no están atendiendo a clases, ni en la escuela regular ni en los sistemas de educación para adultos”, dijo.

Por otro lado, el director del instituto ha notado que muchos de los nuevos ingresos son muchachos con necesidades especiales que se han visto marginados, ya que las escuelas no cuentan con las herramientas para atenderlos.

Mientras la necesidad aumenta, los voluntarios para asistir a la atención personalizada disminuyen, ya que no reciben ningún tipo de remuneración. Para responder a este problema el Irfa se ha planteado una estrategia de formación semipresencial “Sin salón” utilizando las redes sociales para acompañar los procesos pedagógicos.

También brindarán atención psicoafectiva para los nuevos participantes adolescente en el Irfa, “que llegan con una carga emocional”, al tratarse muchas veces de muchachos “dejados atrás” o mujeres afectadas por la violencia. Así mismo, brindarán ayuda pedagógica a la población con necesidad especial.

Educar para la resiliencia

Para Fe y Alegría el riesgo de la deserción se repite, no solo en el Irfa. Para atender a este riesgo, la investigadora Luisa Pernalete aseguró que se necesita involucrar a todos los venezolanos para “rescatar la educación” y “no dejar todo el trabajo a los maestros”.

“Las escuelas (a nivel nacional) están reduciendo sus secciones porque no hay niños o porque no hay maestros. Entonces necesitamos un pacto social a favor de la educación: para eso nació Fe y Alegría”, aseguró Pernalete.

Con miras a una educación más efectiva para el contexto venezolano, Pernalete recomendó implementar la “pedagogía de la ternura” y la formación para la democracia.

“En tiempos de crisis necesitamos resiliencia. Yo digo que hay dos tecnologías: la tecnología de punta, y la tecnología del sacapuntas, que es la del cerebro, que es la que permite que uno pueda ir encontrando oportunidades ante cualquier adversidad”, concluyó Pernalete.

El profesor Rafael Peña reclama la deuda del Ministerio de Educación a los docentes

Proteger a los docentes

La investigadora también aseguró que la comunidad debe “proteger a los docentes, porque  “sin maestros no hay escuelas”. A principios de 2020 Fe y Alegría alarmó a la comunidad al revelar que tiene al menos 3 mil vacantes de profesores en sus 179 escuelas.

“Los docentes deben ser redignificados y deben ser reconocidos. Uno puede montar una escuela sin pizarras o sin pupitres, pero sin maestros no. Sin maestros no hay escuelas”, dijo Pernalete.

Desde 1989 Fe y Alegría forma parte del convenio de subvención de la Asociación Venezolana de Educación Católica (Avec). Desde entonces el Estado es responsable de la nómina de estas escuelas, lo que les permite abaratar los costos para los alumnos. Es decir, un educador de Fe y Alegría de once años de servicio gana 22 mil bolívares diarios, lo mismo que un maestro en una escuela pública.

Rafael Peña, director del Instituto José Obrero, explicó que a la fecha Fe y Alegría tiene un año y cuatro meses insistiendo por la reivindicación salarial. Además de este bajo salario, que es insuficiente para cubrir la canasta alimentaria, el Ministerio de Educación debe 280% de aumentos salariales a los docentes. El ministro Aristóbulo Istúriz se comprometió al inicio del año escolar a pagar estas deudas que se acumulan en toda su gestión, pero no lo ha hecho.

“A nosotros nos desconcierta porque el ministro es educador, fue docente de aula y trabajó en las reivindicaciones en los años noventa”, recordó Peña.

Fe y Alegría cuenta con un programa de atención para sus trabajadores llamado “cuidar a los cuidadores”. En este se brinda atención psicológica y facilidades de transporte a los docentes, así como beneficia con alimentos a los maestros de las escuelas que cuentan con comedores. También son beneficiarios de las donaciones de medicinas.