Fallas de luz y conectividad afectan plan de contingencia de Fe y Alegría - Efecto Cocuyo

LA HUMANIDAD · 14 ABRIL, 2020 19:14

Fallas de luz y conectividad afectan plan de contingencia de Fe y Alegría

Texto por Isabella Reimí │@isabellareimi

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A pesar de sus esfuerzos por continuar el proceso educativo “de mil maneras”, las interrupciones eléctricas y los problemas de conectividad obstaculizaron el plan de contingencia de Fe y Alegría en el mes de marzo. Para la red educativa, el nuevo reto consiste en pensar cómo nivelarán a todos los estudiantes el próximo año escolar.

En las primeras tres semanas de educación a distancia, que iniciaron el 16 de marzo durante la cuarentena nacional, en promedio 43% de los estudiantes de Fe y Alegría pudieron participar en las actividades remotas, mientras que los docentes no pudieron localizar a 57% de los alumnos restantes.

En cuanto a los docentes, 58% continúa trabajando a distancia.

La directora del programa escuelas de Fe y Alegría, Noelbis Aguilar, atribuyó la disminución en participación a los problemas de conectividad en el país y los cortes de luz. En una entrevista que concedió este 14 de abril a Efecto Cocuyo informó que los docentes reportan cortes diarios de luz de 6 a 12 horas.

Los estados más afectados por los cortes de luz son Táchira, Mérida, Zulia, Falcón, Anzoátegui, Monagas, Sucre, Lara y Barinas, de acuerdo con la información que maneja Aguilar.

En estas regiones, es más limitada la cantidad de herramientas para el aprendizaje que se pueden utilizar, pues medios como computadoras, televisión y radio necesitan de la electricidad.

“Un programa de radio no lo puedes escuchar si no hay luz”, indicó como ejemplo.

La red Fe y Alegría levanta un control de asistencia a diario que se promedia semanalmente. De ahí concluyen que sus actividades han llegado a 43% de su población estudiantil, aunque “un día la participación sea del 50% y al día siguiente sea de 20 o 30%”.

Los medios

El porcentaje varía no solo dependiendo del día, y del servicio eléctrico, sino también de las tecnologías que tengan a disposición los docentes y alumnos.

Fe y Alegría está conformada por 174 escuelas en zonas rurales o zonas urbanas de difícil acceso del país, “donde termina el asfalto”, como indica su lema. Pertenecer al convenio de subvención del Ministerio de Educación le permite educar con calidad a 97.940 niños, niñas y adolescentes de bajos recursos.

Solo 18% de los alumnos tiene acceso a una televisión, 17% a la radio, 15% a teléfonos inteligentes que cuentan con redes sociales, 7% a computadoras y 2% a las tablets que en algún momento repartió el Estado venezolano, conocidas como “canaimitas”. Solo 9% de los estudiantes de Fe y Alegría tienen acceso a internet.

Por eso, de las 18 estrategias que pusieron a disposición los docentes de Fe y Alegría, para comunicarse con sus estudiantes, la que obtuvo mayor alcance fue la de la guía de actividades según el nivel educativo, que reciben semanalmente por correo.

¿Qué hacer con el portafolio?

El último momento pedagógico del año inició para muchos planteles educativos este lunes 13 de abril y continuará hasta finales de julio. Ahora con inicio del tercer lapso, para Aguilar es momento de tomar decisiones en las estrategias que se van a implementar, no únicamente para terminar el año, sino para iniciar el año escolar siguiente.

Aguilar explicó que la estrategia pedagógica a distancia no consiste solamente en guardar las actividades realizadas en un portafolio.

“El portafolio es una estrategia de evaluación, pero que no se puede entender para archivar trabajos, sino que hay metodologías para que el alumno se autoevalúe y mejore.”

Como lo había aclarado la Asociación Venezolana de Educación Católica (Avec), a la que pertenece Fe y Alegría, el plan de “emergencia educativa” que están aplicando las escuelas en acompañamiento con la Unicef desde marzo del 2019, consiste en fortalecer las competencias socioemocionales y las habilidades de lectura y matemáticas.

En ese sentido, las actividades escolares no están separadas del contexto de emergencia humanitaria compleja que vive la infancia venezolana.

“Nuestro énfasis es salvar vidas, a medida que podamos mejorar los hábitos de comportamiento saludable. No es solo por la pandemia. Hay otros factores que pueden atentar contra la vida, y en las familias vamos reflexionando cómo los estamos manejando.”

Por ejemplo, Aguilar mencionó actividades relacionadas con evaluar los riesgos en el consumo de aguas contaminadas, que constituyen una realidad para muchas comunidades venezolanas. En este análisis de los hábitos propios se basa la reflexión y la autoevaluación.

“Son trabajos sencillos de entender para los alumnos y sus papás que les hacen el acompañamiento. El docente que quiere trasladar su metodología, rígida, compleja y profunda, está raspado en esta modalidad. Tiene que cambiar de paradigma, ser comprensivo.”, comentó.

¿Al regresar a clases?

Hasta ahora el Ministerio de Educación ha mantenido la instrucción de terminar en julio el período escolar e iniciar el nuevo ciclo en septiembre y octubre de este año, como la norma en la educación venezolana.

Fe y Alegría “no tiene competencias para decidir diferir el año”, como otros expertos de la educación han sugerido.

La directora del programa de escuelas aclaró que “el año escolar administrativamente no lo tienes perdido, porque ellos tienen la mitad del año ya cursado”.

También consideró que “no debería haber alumnos aplazados”, ya que la pandemia mundial es un factor externo a los alumnos que no pueden controlar tampoco sus condiciones de conectividad.

Por eso, Fe y Alegría considera que el año escolar 2020-2021 tendrá el reto de nivelar a los muchachos que pudieron participar a las actividades a distancia con aquellos que la crisis económica de Venezuela dejó por fuera.

En esas primeras semanas de septiembre y octubre invitarán a los alumnos que sí pudieron participar a que “socialicen también los trabajos que hicieron”, sin olvidar a los demás estudiantes.

“Socioemocionalmente tienes que trabajar la resiliencia, la motivación al logro, la reinserción en la dinámica escolar de esos niños”, dijo.

Aguilar ve lo que ha pasado con la pandemia en la educación como “una oportunidad para mirar otras maneras de enseñar”. Recordó que Venezuela ·podrá mitigar la emergencia sanitaria, pero la emergencia humanitaria va a seguir y “vamos a tener la misma dificultad de que los muchachos no van a poder ir por falta de transporte de agua o de comida”.