Exigen a la OPS vigilar la distribución de vacunas compradas por Covax

LA HUMANIDAD · 9 SEPTIEMBRE, 2021 16:12

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Reymar Reyes Moncayo | @MoncayoReymar

Foto por Liseth González

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Representantes del gremio de enfermeras, docentes y jubilados protestaron frente a la sede de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), este jueves 9 de septiembre en Caracas, para exigir que este organismo supervise la distribución de las 693.600 dosis de vacunas contra la COVID-19 que llegaron al país como parte del primer envío por el mecanismo Covax.

“Estas vacunas fueron adquiridas a través del Fondo Rotatorio de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) —agente de adquisición reconocido ante COVAX para los países de la región de las Américas—, con recursos propios de Venezuela y constituyen el primer lote del total de 12.068.000 dosis de vacunas compradas por medio de este mecanismo”, según informó la OPS.

“Queremos decirle a la Organización Panamericana de la Salud que el proceso de vacunación se ha privatizado por el propio Estado que obtiene las vacunas y se las pone a los enchufados y sus familiares y los pobres que esperen”, denunció Pedro García, presidente de la Asociación de Educadores Pensionados y Jubilados de la región capital.

Jaime Lorenzo, director ejecutivo de Médicos Unidos de Venezuela, advirtió que con un programa de vacunación ordenado y efectivo se podrían reactivar las actividades productivas que involucran a los gremios que asistieron a la protesta.

En este sentido, se denunció que en las convocatorias de inmunización que se han extendido a profesores y jubilados no se les ha dado garantía, al tiempo en que escaseaba la segunda dosis de la vacuna Sputnik.

“La Organización Panamericana de la Salud debe atender al pueblo y a la sociedad también, no solamente al gobierno, porque la versión real la tiene el ciudadano que está siendo vulnerado por este estado irresponsable. Esto es lo que tenemos que analizar”, reclamó Pedro García, representante docente.

El Covax es uno de los tres pilares del Acelerador de acceso a herramientas COVID-19 (ACT)  y funciona como una plataforma para apoyar el desarrollo, fabricación y distribución de las vacunas para COVID-19 con la finalidad de mitigar el problema de la distribución desigual de vacunas a escala global.

Foto: Liseth González.

En comparación con otros países de la región (México, Brasil, Argentina, Colombia, Ecuador y Chile), en donde se ha dado inicio a las clases presenciales de manera progresiva, Venezuela se encuentra atrasada en materia de vacunación. Los índices de inmunización en estos países superan la tasa de 26,61 personas por cada 100 habitantes, mientras que la tasa en Venezuela es de 11,62 personas por cada 100, según datos de la OPS.

Mientras tanto, el gobierno de Nicolás Maduro sostiene que pretende vacunar al 60 % de la población en octubre.

La vacunación de niños y adolescentes con Abdala no tiene base científica

De acuerdo con Jaime Lorenzo, director ejecutivo de Médico Unidos de Venezuela, la inmunización contra el covid-19 en niño y adolescentes con la vacuna Abdala es “un anuncio que no tiene ni pies ni cabeza, pues no tiene ninguna base científica que la respalde”.

Expertos académicos y científicos venezolanos consideran que Abdala no es una vacuna comprobada, sino que la califican como candidato vacunal: no ha sido aprobada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), solo tiene aprobación pública en Cuba y no se han divulgado estudios científicos en revistas arbitradas que puedan ser evaluados por investigadores independientes.

Según explicó Lorenzo, las únicas vacunas que han sido autorizadas para vacunar a niños mayores de 12 son la vacuna Pfizer y Moderna, marcas que no han sido autorizadas en Venezuela.

No obstante, a pesar de estos antecedentes, los países no necesitan la aprobación de la OMS como paso previo para poder aplicar cualquier vacuna en su territorio.