Estudiantes universitarios se enfrentan a desprofesionalización y deterioro económico

LA HUMANIDAD · 20 NOVIEMBRE, 2019 17:30

Para los estudiantes universitarios el reto de graduarse es cada vez mayor

Texto por Isabella Reimí │@isabellareimi

Ver más de

Isabella Reimí │@isabellareimi

¿Cómo valoras esta información?

1
QUÉ CHÉVERE
1
QUÉ INDIGNANTE
1
QUÉ CHIMBO

La desprofesionalización, el deterioro económico, la crisis presupuestaria e inestabilidad social que retrasan el proceso de graduación, fueron considerados como los tres principales retos de los estudiantes entrevistados por Efecto Cocuyo a propósito de la celebración del Día del Estudiante Universitario, este jueves 21 de noviembre.

Al recordar la lucha estudiantil de 1957, los jóvenes consultados destacaron que son numerosos los retos que presenta la educación universitaria en Venezuela. Entre ellos está el déficit de profesores, que han migrado a otros países por la crisis económica; las deficiencias en las universidades, que van desde falta de unidades de transporte, el cierre de comedores y la inseguridad; así como los retrasos para graduarse.

Cada vez más cuesta arriba

Los estudiantes recordaron que los bajos salarios en la educación superior pública han hecho que muchos profesores universitarios abandonen las aulas, que muchas quedan vacías.

Los últimos tres semestres que ha cursado María Laura Pannela han durado un año cada uno. Lleva cinco años estudiando, pero todavía le falta aproximadamente un año y medio. Para ella el retardo en la culminación de sus estudios depende mayormente del “déficit de profesores y los paros de transporte” que en Mérida, donde estudia, se han hecho constante por la crisis de gasolina en la región andina.

Kenny Ramírez, estudiante de Educación Física en la Upel de Táchira, dice que para él el reto de graduarse es mayor, “a medida que la situación económica y social se ha complicado”.

Además, la inestabilidad política es otro factor que juega a contratiempo en las universidades públicas. En los tiempos de manifestaciones, los estudiantes suelen sacrificar su tiempo de estudio por la lucha política, o incluso sin querer involucrarse se ven afectados por las protestas que les impiden movilizarse a sus instituciones.

El deterioro económico

El Estado ha reducido las asignaciones presupuestarias a las universidades, lo que ha llevado a un sostenido deterioro en las instituciones. Desde 2016 la Oficina de Planificación del Sector Universitario (Opsu) solo da a las universidades presupuesto para gastos nominales y gastos fundamentales de infraestructura.

El rector de la Upel, Raúl López Sayago, considera que el presupuesto es insuficiente incluso para cubrir estos aspectos básicos, para el desarrollo cotidiano de las universidades. También, por el tema de la  hiperinflación los bolívares se hacen insuficientes para cubrir los gastos al término de cada semestre, que empieza con un presupuesto obsoleto.

“Nuestra universidad atraviesa una crisis presupuestaria que ha afectado el transporte, el comedor universitario y la infraestructura” de las casas de estudio, dijo Simón Calderón, estudiante de UDO Nueva Esparta.

Marlon Díaz, estudiante de Derecho de la Universidad de Carabobo, explicó que se trata de un deterioro en todos los servicios estudiantiles, incluyendo las becas del Estado, que son de 700 bolívares. Con ese monto no se paga ni siquiera un viaje de ida en autobús, que cuesta por lo mínimo mil bolívares, aunque muchos transportistas cobran dos mil.

La mayoría de los comedores universitarios abren “un mes sí y 11 no. Y cuando abren traen caraotas y arroz”, dijo el representante de la Universidad Central de Venezuela, Miguel Baronés. También reveló que este año la Opsu le aprobó a la UCV solo 0,98% del presupuesto que pidió para activar el comedor.

Mientras, cada vez hay menos en el bolsillo de los estudiantes para cubrir sus gastos. El ingreso mínimo mensual en Venezuela es tan solo de 300 mil bolívares, lo que equivale a poco más de nueve dólares mensuales en la actualidad, calculados a tasa paralela.

“No tienes para sacar una copia, no tienes qué desayunar, a veces ni siquiera tienes para el pasaje… y sigues apostando por un título universitario para generar ese cambio que quieres para ti mismo”, dijo Luis Yaguarte, también dirigente de la Universidad de Carabobo.

Grave crisis universitaria

Ismar Lares, de ULA Trujillo, dijo que hoy los estudiantes se enfrentan a “un sistema que ha vulnerado el derecho a la educación y busca cerrar los espacios universitarios donde se fomenta la academia, la educación y la democracia”.

A inicios de la semana del estudiante, el movimiento estudiantil se sumó a una convocatoria de la ONG Aula Abierta para discutir sobre problemas y soluciones de la crisis universitaria. En conjunto escribieron un manifiesto donde exigen a la Asamblea Nacional crear una “comisión de enlace del Parlamento con las universidades, para documentar, exponer y buscar soluciones a la grave crisis universitaria”.

La desprofesionalización

A Kevin Ibarra, estudiante de la Universidad de Los Andes (ULA) en Táchira, le genera incertidumbre alcanzar su título de Comunicación Social  y si “va a ser suficiente para tener la calidad de vida” que desea.

Para Ibsen Medina, estudiante en la Universidad de Oriente (UDO) de Sucre, uno de los principales retos es el “desmérito a la profesionalización”. Según el dirigente estudiantil, es difícil motivarse a estudiar una carrera en tiempos en los que el campo de trabajo y la remuneración son cada vez más limitados.

“La gente no se pregunta si la profesión va a contribuir al desarrollo del país o el propio desarrollo, todos piensan en lo inmediato”.

Un estudio realizado por la Universidad Simón Bolívar en 2018 arrojó que 70% de los estudiantes querían emigrar. Otro estudio de la UCV en 2016 evidencia que 90% de los venezolanos que emigraron para ese entonces son licenciados.

Vanessa Siso, estudiante de Medicina de UDO Bolívar, agregó que el mayor reto del estudiante universitario es “decidir entre quedarse o irse del país”.

Si quieres saber más sobre este tema, lee también: