"Era como un infierno ver tantas personas quemadas", dice testigo de explosión en Monagas

LA HUMANIDAD · 29 DICIEMBRE, 2020 15:25

“Era como un infierno ver tantas personas quemadas”, dice testigo de explosión en Monagas

Texto por Ronny Rodríguez Rosas | @ronnyrodriguez Fotos por Ronny S. Rodríguez Rosas

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Gender Leonett hacía su fila, como el resto de sus vecinos en la comunidad Caño de Los Becerros, para comprar gas doméstico en el municipio Piar del estado Monagas este lunes 28 de diciembre. Estaba entre los primeros de la cola; su número era el 10 y mientras conversaba con el resto de los habitantes, sus dos hijas estaban más adelante.

Aunque no recuerdan la hora exacta, entre las 3:00 y 4:00 p. m. de la tarde, explotó una bombona de 43 kilos. Ese fue el detonante para provocar una reacción en cadena que desató “un infierno”, como lo narró este martes la señora Rosa desde el área de trauma shock de la emergencia del Hospital Universitario Dr. Manuel Núñez Tovar (Humnt), en Maturín, donde hay todavía 27 personas recluidas con diversas quemaduras.

La escena fue dantesca: personas que corrían por el estruendo y los cilindros de gas licuado del petróleo (GLP)​  saltando de un lado a otro; gente quemada que intentaba meterse en aguas de una quebrada cercana para apagar el fuego que consumía sus ropas y cuerpos. La señora Rosa los vio desde su vivienda y como pudo intentó socorrerlos, como el resto de los que no se vieron afectados directamente.

Leonett, como pudo, cargó a sus dos hijas, una hermana de 36 años y a su sobrina de seis años hasta el hospital central de la capital monaguense; que aunque es el único tipo IV del estado oriental, no cuenta con un área de quemados.

En dos ambulancias y hasta en un camión tipo 350 trasladaron al resto de los pacientes. En total, el personal médico recibió a 38 personas; de ellas, aún 27 están recluidas en el Humnt,: 18 adultos, cinco adolescentes y cuatro niños.

Una fuente interna del centro asistencial confirmó a Efecto Cocuyo que todos los infantes tienen quemaduras de segundo grado y una adolescente de 13 años tiene quemaduras de tercer grado. En el caso de los adultos, hay 17 de ellos con quemaduras de segundo grado y uno presenta de tercer grado.

El lunes por la falta de unidades para trasladarlos hasta debieron cerrar la vía principal, la troncal 13 que comunica a Monagas con Sucre, para llamar la atención y que se pudieran llevar al grueso de los heridos. Desde Caño de Los Becerros, ubicada en la parroquia Chaguaramal en Piar, hasta el Humnt hay una hora de distancia en un recorrido de 44,5 kilómetros.

"Era como un infierno ver tantas personas quemadas", testigo de explosión de bombonas de gas doméstico en Monagas

Los familiares requieren apoyo para compra de medicamentos

Necesitan ayuda

“Tienen quemaduras horribles. Necesitamos vendas, cremas para quemaduras, antibióticos. Ayer (lunes) vinieron los políticos y ofrecieron de todo, pero hoy (martes) no están aquí. Estamos desesperados, me quedé sin gasolina y hasta para ofrecerme cinco litros me estaban cobrando”, dijo Leonett a Efecto Cocuyo a las afueras del Humnt.

La señora Rosa estaba en el área de trauma shock en la emergencia de adultos. Acompañaba a su suegra y otro familiar. Para ella lo que ocurrió “era como un infierno ver tantas personas quemadas. El desespero, los gritos y muchos de ellos tratando de meterse en agua para aliviar las quemaduras”, dijo.

Los familiares hacen turno en las afueras de la emergencia. Se quejan por la falta de apoyo y las promesas incumplidas a las pocas horas de la tragedia. En el área de adultos, donde se encuentran los pacientes con quemaduras de diversa gravedad, no funciona el aire acondicionado.

Advirtieron de fuga de gas

Para aliviarles el dolor a los pacientes sus allegados usaban cartones o telas para ventilarlos. Efecto Cocuyo constató cómo algunas víctimas tenían vendas en sus rostros, en los brazos o piernas.

Yuleima Barreto también tiene familiares afectados. Desde la emergencia pidió apoyo a quién pueda ayudarla; entre los medicamentos que se requieren para la mayoría están gotas para los ojos, las que comúnmente llaman lágrimas artificiales. Los niños necesitan pañales; una de las hijas de Gender Leonett fue llevada a quirófano desde temprano porque no podía respirar bien y no abría los ojos.

Así quedó la vivienda después de la explosión. Foto: Elvis Bolívar (Cortesía)

No está claro por qué explotó la primera bombona, pero Barreto aseguró que los habitantes les advirtieron a los representantes de la empresa estatal que uno de los cilindros tenía una “fuga de gas”, pero pese a la alerta las descargaron y se marcharon del sector.

Ninguna autoridad oficial se ha pronunciado al mediodía de este martes 29 de diciembre, ni se sabe si por el hecho se abrirá una investigación para determinar qué ocurrió.

Como Leonett y la señora Rosa, Yuleima pide ayuda porque son 47 pacientes que necesitan medicamentos, atención médica y apoyo social.

La dueña de la casa del consejo comunal y miembro del Comité Local de Abastecimiento y Producción (Clap) donde se hizo el operativo perdió su vivienda. Aunque ni ella ni otras 15 personas que estaban en la residencia resultaron afectados porque pudieron escapar antes de la explosión a gran escala, quedó literalmente en la calle.

Monagas lideró protestas en octubre

En Monagas, como en el resto del país, las protestas por fallas de servicios públicos han sido una constante. Sólo en el mes de octubre el Observatorio Venezolano de Conflictividad Social (Ovcs) documentó 182 manifestaciones. Fue la entidad con más reclamos de los 1.484 que hubo en todo el país.

Fue el mes con más protestas en la entidad oriental e incluso igualaron las 182 que registró la región en el primer semestre de este año.