En San Antonio del Táchira aspiran a que el 21 abran el paso fronterizo

LA HUMANIDAD · 20 DICIEMBRE, 2015 10:20

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Mariel Lozada | @marielozadab


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En la ciudad de San Antonio del Táchira viven  49.149 ciudadanos, que desde el 21 de agosto viven en estado de excepción y con la frontera que los une a Colombia cerrada. Este 21 de diciembre se cumplen los 120 días de la medida y los habitantes de la ciudad esperan que el paso por el puente Simón Bolívar vuelva a la normalidad.

“La gente espera que abran la frontera. Ojalá que luego de los resultados del 6D se consiga que la abran”, dice Isabel Castillo, presidenta de la Cámara de Comercio de San Antonio del Táchira. “No hay guerra ni conflicto armado, no hay motivo para que se mantenga cerrado”, agrega.

El cierre de la frontera fue decretado por el presidente Nicolás Maduro el 20 de agosto de este año, por 72 horas, tras un incidente donde tres guardias nacionales y un civil resultaron heridos mientras realizaban inspecciones anticontrabando. Antes de cumplidas las 72 horas, , el mandatario venezolano emitió un decreto presidencial -oficializado en la Gaceta Extraordinaria N° 6.194-, por primera vez en los últimos 16 años, que impone un estado de excepción en seis municipios fronterizos del Táchira durante 60 días prorrogables por igual período.

Como medida para combatir el contrabando, se realizó una deportación de colombianos indocumentados en el estado fronterizo, que para el 8 de septiembre sumaban 1.467. El 15 de agosto el Vicepresidente Jorge Arreaza señaló que el cierre de frontera se estaba flexibilizando en casos de salud y estudiantes. Sin embargo, el 20 de octubre el decreto se prorrogó por 60 días más, que se cumplen el 21 de diciembre.

Castillo relata que el cierre de la frontera ha tenido un impacto drástico en la economía en la localidad. “Nuestros primeros clientes son nuestros hermanos colombianos. Estos meses con la frontera cerrada parecen años”, comenta.

“En Ureña y San Antonio estamos en emergencia total. Estamos vivos de casualidad”, apunta Castillo, quien señala que el cierre de frontera no ha ayudado al abastecimiento en la zona sino que más bien ha provocado un decrecimiento en la economía.

Explica que  de todos los negocios, solo un 20% está trabajando con normalidad y en muchos casos se puede ver incluso al dueño de la tienda en la puerta del establecimiento, esperando a un cliente. La mayoría de las industrias están paralizadas. Aunque Castillo recuerda que es algo típico para estas fechas, se ve agravado este año por la incertidumbre no saber si el paso fronterizo se reactivará.

“Muchos están esperando ver si el 21 abren la frontera para definir si se quedan trabajando o se van del país” cuenta. Además, los trabajadores de la zona se ven en la incertidumbre de no saber si en un par de meses tendrán trabajo o no. “Los dueños le exponen la situación a sus empleados, pero hay mucha confusión.”.

Esta situación ha perjudicado el sector textil, uno de los fuertes de la economía del lugar. “Las fábricas de jean no están trabajando, no solo porque no tienen insumos: además, con las industrias paradas, no hay quien les compre”, dice Castillo, quien también agrega que los jeans que se produce en la zona son especiales para trabajos, por lo que su mercado es limitado. “En Ureña, donde se hacen jeans de diario, la venta sí se ha mantenido”.

Caminos verdes

El desabastecimiento  golpea duramente a los sanantonienses, que para conseguir productos regulados deben acudir a bachaqueros. Castillo afirma que leche en polvo y pañales están desaparecidos desde hace meses de los anaqueles, y que pollo no consiguen desde hace una semana.  Un kilo de azúcar, cuyo precio regulado es Bs 26,57, lo consiguen en Bs 170. El precio justo del kilo de arroz está estipulado en Bs 25, pero lo pagan a Bs. 380.

Ismael Rueda, usuario de Cocuyo Whatsapp, relata cómo viven en la entidad. Cuenta que los habitantes de la zona deben irse a San Cristóbal para lograr conseguir algo y que “cada día llega menos a los supermercados”.

Leidy Gómez, diputada del circuito 1 de Táchira, aseguró que los resultados del 6D son, en parte, consecuencia del cierre de la frontera. “Abran la frontera de Venezuela, déjenos trabajar dentro de la economía formal y respete nuestros derechos”, señaló. También agregó que si no se abre el 21 de diciembre, la coalición opositora se encarga de hacerlo desde la AN.

Por su parte José Vielma Mora, gobernador del estado andino, comentó que “Si se abre la frontera el 21 vamos a ver colas y cero productos para el Táchira”. A pesar de que puntualizó que la frontera se debe abrir ese día, dijo “Ustedes van a ver el cambio otra vez en las farmacias. No van a haber productos”.

LA HUMANIDAD · 3 OCTUBRE, 2022

En San Antonio del Táchira aspiran a que el 21 abran el paso fronterizo

Texto por Mariel Lozada | @marielozadab

En la ciudad de San Antonio del Táchira viven  49.149 ciudadanos, que desde el 21 de agosto viven en estado de excepción y con la frontera que los une a Colombia cerrada. Este 21 de diciembre se cumplen los 120 días de la medida y los habitantes de la ciudad esperan que el paso por el puente Simón Bolívar vuelva a la normalidad.

“La gente espera que abran la frontera. Ojalá que luego de los resultados del 6D se consiga que la abran”, dice Isabel Castillo, presidenta de la Cámara de Comercio de San Antonio del Táchira. “No hay guerra ni conflicto armado, no hay motivo para que se mantenga cerrado”, agrega.

El cierre de la frontera fue decretado por el presidente Nicolás Maduro el 20 de agosto de este año, por 72 horas, tras un incidente donde tres guardias nacionales y un civil resultaron heridos mientras realizaban inspecciones anticontrabando. Antes de cumplidas las 72 horas, , el mandatario venezolano emitió un decreto presidencial -oficializado en la Gaceta Extraordinaria N° 6.194-, por primera vez en los últimos 16 años, que impone un estado de excepción en seis municipios fronterizos del Táchira durante 60 días prorrogables por igual período.

Como medida para combatir el contrabando, se realizó una deportación de colombianos indocumentados en el estado fronterizo, que para el 8 de septiembre sumaban 1.467. El 15 de agosto el Vicepresidente Jorge Arreaza señaló que el cierre de frontera se estaba flexibilizando en casos de salud y estudiantes. Sin embargo, el 20 de octubre el decreto se prorrogó por 60 días más, que se cumplen el 21 de diciembre.

Castillo relata que el cierre de la frontera ha tenido un impacto drástico en la economía en la localidad. “Nuestros primeros clientes son nuestros hermanos colombianos. Estos meses con la frontera cerrada parecen años”, comenta.

“En Ureña y San Antonio estamos en emergencia total. Estamos vivos de casualidad”, apunta Castillo, quien señala que el cierre de frontera no ha ayudado al abastecimiento en la zona sino que más bien ha provocado un decrecimiento en la economía.

Explica que  de todos los negocios, solo un 20% está trabajando con normalidad y en muchos casos se puede ver incluso al dueño de la tienda en la puerta del establecimiento, esperando a un cliente. La mayoría de las industrias están paralizadas. Aunque Castillo recuerda que es algo típico para estas fechas, se ve agravado este año por la incertidumbre no saber si el paso fronterizo se reactivará.

“Muchos están esperando ver si el 21 abren la frontera para definir si se quedan trabajando o se van del país” cuenta. Además, los trabajadores de la zona se ven en la incertidumbre de no saber si en un par de meses tendrán trabajo o no. “Los dueños le exponen la situación a sus empleados, pero hay mucha confusión.”.

Esta situación ha perjudicado el sector textil, uno de los fuertes de la economía del lugar. “Las fábricas de jean no están trabajando, no solo porque no tienen insumos: además, con las industrias paradas, no hay quien les compre”, dice Castillo, quien también agrega que los jeans que se produce en la zona son especiales para trabajos, por lo que su mercado es limitado. “En Ureña, donde se hacen jeans de diario, la venta sí se ha mantenido”.

Caminos verdes

El desabastecimiento  golpea duramente a los sanantonienses, que para conseguir productos regulados deben acudir a bachaqueros. Castillo afirma que leche en polvo y pañales están desaparecidos desde hace meses de los anaqueles, y que pollo no consiguen desde hace una semana.  Un kilo de azúcar, cuyo precio regulado es Bs 26,57, lo consiguen en Bs 170. El precio justo del kilo de arroz está estipulado en Bs 25, pero lo pagan a Bs. 380.

Ismael Rueda, usuario de Cocuyo Whatsapp, relata cómo viven en la entidad. Cuenta que los habitantes de la zona deben irse a San Cristóbal para lograr conseguir algo y que “cada día llega menos a los supermercados”.

Leidy Gómez, diputada del circuito 1 de Táchira, aseguró que los resultados del 6D son, en parte, consecuencia del cierre de la frontera. “Abran la frontera de Venezuela, déjenos trabajar dentro de la economía formal y respete nuestros derechos”, señaló. También agregó que si no se abre el 21 de diciembre, la coalición opositora se encarga de hacerlo desde la AN.

Por su parte José Vielma Mora, gobernador del estado andino, comentó que “Si se abre la frontera el 21 vamos a ver colas y cero productos para el Táchira”. A pesar de que puntualizó que la frontera se debe abrir ese día, dijo “Ustedes van a ver el cambio otra vez en las farmacias. No van a haber productos”.

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