El voto venezolano en Chile se debate entre aprobar o rechazar una nueva Constitución - Efecto Cocuyo

LA HUMANIDAD · 25 OCTUBRE, 2020 10:00

El voto venezolano en Chile se debate entre aprobar o rechazar una nueva Constitución

Texto por Efecto Cocuyo | @efectococuyo

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Este domingo 25 de octubre, los chilenos votarán en un plebiscito si quieren escribir una nueva Constitución o continuar con la actual, que data de 1980 y sufrió más de 40 reformas con el tiempo. Pero en esta consulta también participan más de 7 mil venezolanos, algunos con doble ciudadanía, con derecho a voto. Son un grupo dividido, entre las dos opciones: Apruebo o Rechazo.

También se elegirá quiénes eventualmente redactarán esta nueva Constitución. En este caso los electores tendrán que escoger entre una convección mixta o una constitucional, cuya diferencia está en que la última es escogida 100% por voto popular y otra está integrada por parlamentarios y personas elegidas por la ciudadanía. 

Es un plebiscito que surgió de un acuerdo alcanzado entre distintos sectores políticos tras el estallido social, en octubre de 2019. Su realización estaba prevista para abril, pero debido a la pandemia de Covid-19 se postergó para el 25 de octubre. “Se debate el cambio de modelo. Si bien el plebiscito consulta si se escribirá o no una nueva Constitución, en el fondo lo que se está librando una discusión acerca del futuro de Chile y si eso implica comenzar desde cero o, en cambio, si es necesario preservar lo contenido en la actual Constitución”, explica el académico Juan Nagel, en Santiago. 

Hace 15 días, las encuestas indicaban que un 65% de los consultados se inclinaba por escribir una Constitución y derogar a la actual. En Efecto Cocuyo se consultó la opinión de cuatro venezolanos radicados en Chile, y con derecho a voto en ese país, respecto a cuál opción respaldan en este sufragio.

Kemel Palis: “Una nueva Constitución no es garantía de mejoras de las condiciones de vida”

Oriundo de San Cristóbal, estado de Táchira, Kemel Palis llegó a Santiago de Chile, junto a su esposa, hace seis años. Él tiene derecho al voto en este país, y este domingo sufragará por el rechazo a una nueva Carta Magna. “Siento que actualmente hay mucha deshonestidad en la clase política, sobre todo de izquierda en Chile con respecto al diagnóstico de la Constitución. A esta Constitución se han hecho varias reformas, es distinta a la que se escribió en la época de Pinochet”, afirma.

Trabaja en una compañía de comercio exterior, y junto a otros venezolanos tiene una fundación en Chile. Cree que “una nueva Constitución no es garantía de mejora en las condiciones de vida” de los ciudadanos. “Si eso fuera así, Haití fuera el mejor país del mundo; pero es un país fallido, igual que Venezuela”.

Dice, además, que muchos de los cambios que se pueden realizar a la Carta Fundamental podrían ser vía leyes. “Podrían ser mucho más rápido y más económico. A la gente se le olvida también que los políticos cobran un salario y no es barato; en Chile son de los más costosos de Latinoamérica”.

De ganar el “Apruebo”, espera que se “hagan contrapesos” porque recuerda que “una de las peores cosas que le sucedió a Venezuela es que no había contrapesos suficientes para la reforma de la Constitución”.

Benigna Zambrano: “Es importante que el país tenga una Constitución hecha en democracia”

La historiadora Benigna Zambrano, de 34 años, considera “muy importante que el país tenga una Constitución hecha en democracia”. De acuerdo con su criterio debería contar con un “foco de derechos humanos” y atender a condiciones “sociales” de los chilenos y migrantes. “Creo que es el momento, el país está en un punto de inflexión, donde tiene que hacer esa transición política”.

Es venezolana, vive desde hace ocho años en Chile, y emigró por motivos personales y tras estudiar tres años un postgrado de Historia de América Latina, en España. Es representante de la Asociación Intercultural Miranda, una organización de migrantes en Chile. “Como migrante y pensando en las personas refugiadas, es importante que el país se abra a la migración con el enfoque de derechos humanos y creo que este cambio es una oportunidad para eso”.

José Alberto León: “Más allá de las demandas sociales”

José Alberto León, venezolano-chileno, votará por el rechazo

Cuando José Alberto León, un abogado de 25 años, vote en el plebiscito elegirá la alternativa del rechazo a una nueva Carta Magna. “Hay un propósito, un designio, que no va más allá de las demandas sociales, una reivindicación social. El Apruebo quiere decir a una sociedad, probablemente decepcionada por la situación de desconfianza a los políticos, que se necesita una suerte de contrato social”, argumenta.

Según él, existe “mucho engaño” detrás de la promoción de la Constitución como una solución a las demandas sociales.  También resalta que, pese a las críticas de la actual Carta Fundamental, se realizaron diversas modificaciones de ésta, especialmente desde 2005, en el gobierno de Ricardo Lagos. Cree que algunas permitieron que Chile creciera económicamente, al punto de reducir en los últimos 30 años sus niveles de pobreza. 

Es venezolano, nacionalizado como chileno, y trabaja como investigador en la Fundación Ciudadano Austral. Estudió en Derecho en la Universidad Central de Venezuela, y dice ser un defensor de la democracia. 

Andrea Vásquez: “Como venezolano, siempre da nervios estas discusiones”

Andrea Vásquez

En 2014, Andrea Vásquez, llegó al país de sus padres: Chile. Nacida en Venezuela y con ciudadanía chilena, esta economista de 32 años votará por el “Apruebo” y la Convención Constitucional para escribir una nueva Constitución. Su principal argumento está en “superar la crisis política” del país austral y avanzar en nuevos desafíos. “El país, desde hace años, tiene una crisis política, a nivel de liderazgo, que proviene de diversas fuentes; un poco la división del poder, cómo estaba distribuido el poder desde que ganó la democracia”, señala. 

Vásquez cree que es importante evitar comparar la situación de Venezuela con Chile, porque cree que cada país tiene realidades diferentes: “Como venezolano, siempre da nervios estas discusiones”. Considera que la falta de confianza en las instituciones chilenas está en el diálogo. “Una buena respuesta es sentarnos a conversar qué país queremos, porque eso nos va a ayudar a aislar a quienes quieren la versión más radical de un lado u otro, y quiénes quieren la versión más moderada”, explica. Según ella, las diversas reformas a la actual Constitución no han logrado subsanar que fue escrita durante la dictadura del general Augusto Pinochet. “Es muy difícil quitar el sello de origen de una dictadura muy profunda, una dictadura que negó la existencia de otro grupo; y que duró a costa de muertos, exiliados y torturados”.