El riesgo de muerte no asusta cuando hay 100 minas para extraer oro en #Tumeremo

LA HUMANIDAD · 13 MARZO, 2016 13:11

Ver más de

Julett Pineda Sleinan | @JulePineda


¿Cómo valoras esta información?

QUÉ CHÉVERE
QUÉ INDIGNANTE
QUÉ CHIMBO

Decir que hay «fiebre del oro» en Tumeremo no es gratis . Nada más en el municipio Sifontes, donde está ubicada la ciudad bolivarense, hay cerca de 100 minas conocidas. Tampoco es necesario andar mucho para llegar a destinos de minerales brillantes fuera de la circunscripción municipal: unos 40 kilómetros separan al poblado de varios yacimientos de renombre, como Sosa Méndez, La Isadora y La Camorra. Para los pobladores de Tumeremo, basta un traslado de máximo dos horas para dar con la promesa de la prosperidad. Así sea bajo riesgo de muerte.

La matanza de 28 mineros sacudió no solo a la ciudad ni a Guayana, sino a todo el país. La mina Atenas, ubicada entre Tumeremo y el poblado El Miamo, fue el lugar de los acontecimientos. Sus riquezas, dijo el diputado de la Unidad por el estado Bolívar, Américo De Grazia, fueron la razón detrás de las muertes. “Ahí está la mafia del oro, así como detrás de la ruina de las empresas básicas está la mafia del aluminio, del hierro y de la cabilla«, apuntó el parlamentario.

En la región, lo que abunda es la sed por el oro. También el granito y las reserves forestales despiertan interés en más de uno, de acuerdo con el alcalde del municipio Sifontes, Carlos Chancellor, donde está ubicado Tumeremo.

Es un supuesto «secreto a voces» que también hay coltán en las minas dentro de la municipalidad que cuenta con más de 50 mil habitantes y 24 mil kilómetros cuadrados de extensión territorial. Sin embargo, el codiciado mineral quita más el sueño a los mineros que se encuentran en los límites que colindan con Brasil y Colombia. En Sifontes y sus alrededores, la suerte y la vida se juegan por el oro.

«Las minas no se encuentran en Tumeremo como tal, sino en las cercanías», afirmó Chancellor, «en todo el municipio Sifontes hay cerca de unas 100 minas, de las que se sepa». Unos 40 kilómetros hacia el sur, a una hora de camino desde la ciudad donde ocurrió la masacre, se encuentran los yacimientos de El Dorado.

A dos horas de Tumeremo, por el mismo camino, se llega a la ciudad de Las Claritas, donde se estima que hay más de 50 minas, entre ellas Cuatro Muertos, La Piedra y Perro Seco. En el mítico kilómetro minero, muy cerca del poblado, están los yacimientos de oro más grandes del país: Las Brisas y Las Cristinas. La concesión de ambas minas fue entregada a la minera canadiense que demandó al Gobierno en tribunales internacionales, Gold Reserve, en un acuerdo cerrado en febrero por 5 mil millones de dólares.

De las tres parroquias que hay en todo el municipio, aseguró el alcalde, en donde se da la explotación de minerales mayormente es en San Isidro y Dalla Costa, al sur. «Esas son las esencialmente mineras», expresó.

Sin embargo, para los mineros de Tumeremo no es necesario trasladarse 150 kilómetros vía la frontera con Brasil y Guyana para dar con las riquezas. A solo 45 minutos están los poblados de Guasipati y El Callao, ambos sectores mineros.

De los dos, El Callao no solo resulta atractivo para la minería ilegal, sino también a las trasnacionales: Crystallex, Rusoro, Hecla y Gold Reserve han tenido en mano los permisos para la explotación del oro, a pesar de que todo se haya quedado en papel. Actualmente, muchos de estos yacimientos pasaron a Minerven, luego de que los planes se quedaran en el aire.

El pico y la pala en el olvido

A pesar de que el Gobierno Nacional ha implementado desde 2003 una serie de planes para frenar la minería ilegal y organizar a quienes viven de la actividad minera, la situación para los trabajadores no mejora, ni en Tumeremo ni en El Callao.

El otrora Plan Piar, actual Misión Piar, buscaba incorporar y capacitar a los pequeños mineros al desarrollo nacional; el Plan Caura, estaba enfocado en la protección ambiental; el Plan de Reconversión Minera, planteaba acabar con la minería ilegal; y la creación de la Comisión Presidencial para la Protección del Desarrollo y Promoción Integral de la Actividad Minera Lícita en la Región Guayana son los planes propuestos por el Ejecutivo en 13 años.

A raíz de la certificación y exploración del Arco Minero del Orinoco, el Estado propuso un nuevo plan para controlar el sector. El presidente de la Corporación Venezolana de Minería (CVM), José Khan, anunció la creación de un registro de los pequeños mineros y pequeñas empresas que participarán en la explotación aurífera, con el fin de «apalancar» la minería «y generar un beneficio al Estado y al pueblo». 

No obstante, Chacellor denuncia que el Gobierno asegura que «Tumeremo es una consecuencia de las negociaciones del Arco Minero» y «que es una respuesta porque no se quieren los acuerdos con Gold Reserve». Seis planes de control minero después, el alcalde critica que el Estado no involucre a los «más de 10 mil mineros que no conocen los detalles» de los acuerdos.

«¿Por qué no los han involucrado en el proceso de las negociaciones? No han explicado por qué han avanzado las mafias. Y eso se debe a que no hay Estado. Por eso, estos grupos irregulares (los que se culpan de la masacre de Tumeremo) asumen el control», explicó el burgomaestre Chancellor.

LA HUMANIDAD · 27 ENERO, 2023

El riesgo de muerte no asusta cuando hay 100 minas para extraer oro en #Tumeremo

Texto por Julett Pineda Sleinan | @JulePineda

Decir que hay «fiebre del oro» en Tumeremo no es gratis . Nada más en el municipio Sifontes, donde está ubicada la ciudad bolivarense, hay cerca de 100 minas conocidas. Tampoco es necesario andar mucho para llegar a destinos de minerales brillantes fuera de la circunscripción municipal: unos 40 kilómetros separan al poblado de varios yacimientos de renombre, como Sosa Méndez, La Isadora y La Camorra. Para los pobladores de Tumeremo, basta un traslado de máximo dos horas para dar con la promesa de la prosperidad. Así sea bajo riesgo de muerte.

La matanza de 28 mineros sacudió no solo a la ciudad ni a Guayana, sino a todo el país. La mina Atenas, ubicada entre Tumeremo y el poblado El Miamo, fue el lugar de los acontecimientos. Sus riquezas, dijo el diputado de la Unidad por el estado Bolívar, Américo De Grazia, fueron la razón detrás de las muertes. “Ahí está la mafia del oro, así como detrás de la ruina de las empresas básicas está la mafia del aluminio, del hierro y de la cabilla«, apuntó el parlamentario.

En la región, lo que abunda es la sed por el oro. También el granito y las reserves forestales despiertan interés en más de uno, de acuerdo con el alcalde del municipio Sifontes, Carlos Chancellor, donde está ubicado Tumeremo.

Es un supuesto «secreto a voces» que también hay coltán en las minas dentro de la municipalidad que cuenta con más de 50 mil habitantes y 24 mil kilómetros cuadrados de extensión territorial. Sin embargo, el codiciado mineral quita más el sueño a los mineros que se encuentran en los límites que colindan con Brasil y Colombia. En Sifontes y sus alrededores, la suerte y la vida se juegan por el oro.

«Las minas no se encuentran en Tumeremo como tal, sino en las cercanías», afirmó Chancellor, «en todo el municipio Sifontes hay cerca de unas 100 minas, de las que se sepa». Unos 40 kilómetros hacia el sur, a una hora de camino desde la ciudad donde ocurrió la masacre, se encuentran los yacimientos de El Dorado.

A dos horas de Tumeremo, por el mismo camino, se llega a la ciudad de Las Claritas, donde se estima que hay más de 50 minas, entre ellas Cuatro Muertos, La Piedra y Perro Seco. En el mítico kilómetro minero, muy cerca del poblado, están los yacimientos de oro más grandes del país: Las Brisas y Las Cristinas. La concesión de ambas minas fue entregada a la minera canadiense que demandó al Gobierno en tribunales internacionales, Gold Reserve, en un acuerdo cerrado en febrero por 5 mil millones de dólares.

De las tres parroquias que hay en todo el municipio, aseguró el alcalde, en donde se da la explotación de minerales mayormente es en San Isidro y Dalla Costa, al sur. «Esas son las esencialmente mineras», expresó.

Sin embargo, para los mineros de Tumeremo no es necesario trasladarse 150 kilómetros vía la frontera con Brasil y Guyana para dar con las riquezas. A solo 45 minutos están los poblados de Guasipati y El Callao, ambos sectores mineros.

De los dos, El Callao no solo resulta atractivo para la minería ilegal, sino también a las trasnacionales: Crystallex, Rusoro, Hecla y Gold Reserve han tenido en mano los permisos para la explotación del oro, a pesar de que todo se haya quedado en papel. Actualmente, muchos de estos yacimientos pasaron a Minerven, luego de que los planes se quedaran en el aire.

El pico y la pala en el olvido

A pesar de que el Gobierno Nacional ha implementado desde 2003 una serie de planes para frenar la minería ilegal y organizar a quienes viven de la actividad minera, la situación para los trabajadores no mejora, ni en Tumeremo ni en El Callao.

El otrora Plan Piar, actual Misión Piar, buscaba incorporar y capacitar a los pequeños mineros al desarrollo nacional; el Plan Caura, estaba enfocado en la protección ambiental; el Plan de Reconversión Minera, planteaba acabar con la minería ilegal; y la creación de la Comisión Presidencial para la Protección del Desarrollo y Promoción Integral de la Actividad Minera Lícita en la Región Guayana son los planes propuestos por el Ejecutivo en 13 años.

A raíz de la certificación y exploración del Arco Minero del Orinoco, el Estado propuso un nuevo plan para controlar el sector. El presidente de la Corporación Venezolana de Minería (CVM), José Khan, anunció la creación de un registro de los pequeños mineros y pequeñas empresas que participarán en la explotación aurífera, con el fin de «apalancar» la minería «y generar un beneficio al Estado y al pueblo». 

No obstante, Chacellor denuncia que el Gobierno asegura que «Tumeremo es una consecuencia de las negociaciones del Arco Minero» y «que es una respuesta porque no se quieren los acuerdos con Gold Reserve». Seis planes de control minero después, el alcalde critica que el Estado no involucre a los «más de 10 mil mineros que no conocen los detalles» de los acuerdos.

«¿Por qué no los han involucrado en el proceso de las negociaciones? No han explicado por qué han avanzado las mafias. Y eso se debe a que no hay Estado. Por eso, estos grupos irregulares (los que se culpan de la masacre de Tumeremo) asumen el control», explicó el burgomaestre Chancellor.

¿Cómo valoras esta información?

QUÉ CHÉVERE

QUÉ INDIGNANTE

QUÉ CHIMBO