Cuando estaban a punto de llegar a la mina en Tumeremo, el Cicpc devolvió a los periodistas
En el camino a El Miamo, encontraron lo que podía ser evidencias de las muertes
Tres horas de camino por una trocha salvaje. Chaparrales de lado y lado, camino de tierra, sol y temperatura de 40 grados. Esa es la vía a la mina El Miamo, en el fundo Atena de Tumeremo, donde habría ocurrido la supuesta masacre de los 28 mineros, desaparecidos desde el viernes pasado.
Una comisión del Cicpc, liderada por el funcionario, Zahir Amundaray, junto a un grupo de periodistas se enrumbaron a las 11:45 am hasta el sitio del suceso que tiene conmocionado al estado Bolívar. En la primera fase del camino las evidencias sobraban.
Una moto azul sin placas y bastante deteriorada estaba entre árboles espinosos. Una franela y una gorra amarrada a un matorral frágil. Envases de refresco vacíos, potes de anime para comida y bolsas de chucherías es parte de lo que fue abandonado en esta sección del terreno inhóspito ubicado en el fundo Peregrino, el primero de camino a la mina.
Un kilómetro más adelante: una laguna. Esta pertenece al fundo San Román. Justo en ese punto, el cuerpo policial encontró un short amarillo que se presume podría ser de uno de los mineros desaparecidos.

La moto se la llevó el Cicpc como parte de las evidencias en una pick up blanca. Algunos otros objetos también fueron recolectados.
El camino continuaba. Tres horas de sol, tierra y calor en medio de un terreno al que solo se llega en rústico o moto. Ya cerca del lugar, un giro inesperado le dio otra connotación a la historia.
“Ustedes están enviando información de lo que estamos haciendo al momento y no podemos seguir. Me lo acaban de informar. Si ustedes van a la mina El Miamo nosotros nos devolvemos. Si los familiares quieren que nosotros vayamos, entonces ustedes deben devolverse”, dijo Mundaray a los periodistas de El País y El Confidencial de España, NTN24, Radio Fe y Alegría, Diario 2001 y Efecto Cocuyo.
El detalle es que el sitio es tan aislado, que ni la señal de teléfono para hacer llamadas llegaba, por lo que los medios accedieron a continuar con los equipos de trabajo (cámaras fotográficas, micrófonos y celulares) confiscados por el Cicpc. Lo importante era llegar y ver la escena del crimen.
Pero 500 metros más adelante nuevamente se detuvo la caravana de vehículos. “Es muy tarde, miren la hora y además hay helicópteros monitoreándonos”, reiteró Amundaray para evitar llegar a la mina El Miamo que estaba a 20 minutos desde ese punto.
Con esta posición policial, la caravana se devolvió y ni siquiera el Cicpc pudo ver el escenario criminal que tras cinco días de los presuntos hechos, desconocen.
Entre las discusiones, uno de los funcionarios admitió que hay evidencias de que lo ocurrido en Tumeremo fue un hecho violento.
De regreso a Tumeremo dos helicópteros cercaban la caravana. El director nacional del Cicpc, Douglas Rico, y el jefe de la Redi Guayana, Antonio Benavides Torres, aterrizaron en medio de la nada. Hablaron 10 minutos con el personal policial y le pidieron a los familiares tener calma porque el Cicpc “es el mejor cuerpo de investigaciones del mundo”, dijo Benavides.
La nueva visita a la mina queda para este jueves a primera hora, según el Cicpc.
