“Hay un silencio sepulcral sobre personas con COVID-19 en cárceles”, afirma Una Ventana a la Libertad

LA HUMANIDAD · 19 OCTUBRE, 2021 15:34

Ver más de

Reynaldo Mozo Zambrano | @reymozo


¿Cómo valoras esta información?

1
QUÉ CHÉVERE
QUÉ INDIGNANTE
QUÉ CHIMBO

 

Poco se sabe sobre los casos de COVID-19 dentro de las cárceles de Venezuela. Desde que comenzó la pandemia, solo en septiembre de 2020 funcionarios del Gobierno de Nicolás Maduro dieron algunas cifras de casos en estados como Nueva Esparta y Miranda, pero desde esa fecha no se sabe nada más sobre casos de esta enfermedad en los correccionales del país. Las autoridades guardan silencio y no comparten datos.

Recientemente la muerte del general Raúl Isaías Baduel encendió las alarmas. Según Tarek William Saab, fiscal general designado por la extinta Asamblea Constituyente de 2017, el militar encarcelado murió por complicaciones asociadas al COVID-19, mientras estaba preso en El Helicoide.

Aunque familiares desmienten la versión oficial,  la muerte de Baduel alerta a los defensores de derechos humanos de las y los privados de libertad en el país. Carlos Nieto Palma, director de la organización no gubernamental Una Ventana a la Libertad (UVL), señaló que el silencio sobre el coronavirus en las cárceles se ha roto con la muerte de Baduel.

“Ha habido un silencio sepulcral sobre las personas con COVID-19 en las cárceles que se siguen manteniendo hasta ahora”, dijo el activista en una entrevista telefónica con Efecto Cocuyo este martes 19 de octubre.

Tras la muerte de Baduel, según datos que le llegan a UVL pero que no ha podido verificar, en la cárcel de El Helicoide, en Caracas, habría por lo menos ocho privados de libertad contagiados de COVID-19.

Los últimos registros sobre presos con coronavirus a los que tuvo acceso UVL en septiembre de 2020 señalan que por lo menos 109 privados de libertad se habían contagiado con la enfermedad. Estos contagios se generaron en el estado Nueva Esparta, con 88 casos, Táchira, con ocho nueve casos, Barinas, con cinco casos, Miranda, con cinco contagios y Lara, con dos presos contagiados.

La organización también reportó recluso muerto tras contagiarse con el virus en el estado Sucre.

“Aquí no hay datos de nada, es muy difícil que den datos de cosas como esta si ni siquiera han dado una cifra oficial de cuántos presos hay en Venezuela, que es un dato muy general”, dice Nieto Palma.

Vacunación en las cárceles

El pasado 30 de junio el Ministerio para el Servicio Penitenciario anunció la primera fase de un plan de inmunización contra el COVID-19 en las hacinadas cárceles venezolanas. Mirelys Contreras, quien dirige la cartera de cárceles, informó que todos los privados de libertad serían vacunados.

“Se le brindará vacunas a toda la población penitenciaria, no quedará ni un privado de libertad sin vacunarse”, prometió la ministra Contreras. Sin embargo, aunque el plan se está realizando son pocos los detalles de cuántas personas presas se han vacunado.

“Desde hace aproximadamente un mes se están comenzado a vacunar a la población que está presa en Venezuela, básicamente donde más se ha vacunado son en las cárceles que depende el Ministerio para el Servicio Penitenciario, hay un número importante de ellas en las que ya se ha aplicado al menos las primeras dosis de las vacunas, sin especificar cuales están utilizando”, señala Nieto Palma.

Aunque el proceso de inmunización se está dando en los centros penitenciarios del país, el director de UVL explica que lamentablemente en muchos centros de detención preventiva este proceso no se realiza, a pesar de que son los que presentan mayor hacinamiento, según los estudios que ha publicado la ONG.

“En algunos centros de detención preventiva de diferentes estados como Táchira y Apure, se están realizando vacunación, a lo mejor no con la rapidez que se debiera pero si se están haciendo. Hay lugares donde la vacunación está avanzando”, indica.

Nieto Palma añade que a pesar que en algunos calabozos policiales se está realizando las jornadas de vacunación, hay otros que ni siquiera han sido visitados por el personal de salud para la inmunización contra el COVID-19 en las cárceles.

“En los centros de detención preventiva el proceso de vacunación ha sido lento, hay estados donde ni siquiera ha empezado, por ejemplo en Caracas, que vacunaron solo a menos de 200 reclusos que están en La Planta, pero en ninguno de los centros de detención preventiva de la Capital, que es donde está el verdadero número de personas presas en Caracas,  se ha comenzado a vacunar todavía”, dijo el defensor de derechos humanos penitenciarios.