Cómo prevenir que el bullying se haga presente durante este regreso a clases - Efecto Cocuyo

LA HUMANIDAD · 14 SEPTIEMBRE, 2016 13:01

Cómo prevenir que el bullying se haga presente durante este regreso a clases

Texto por Julett Pineda Sleinan | @JulePineda

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Mientras para unos el primer día de clases es motivo de alegría, para otros puede ser un motivo de preocupación. El miedo a ser blanco de acoso escolar o de tener que enfrentarse a un compañero agresivo está latente tanto en niños como en jóvenes de mayor edad. Frente a esta situación, los especialistas recomiendan a los padres forjar una relación de confianza y a los maestros estar atentos a todo lo que pase en los salones y espacios de receso.

Angeyeimar Gil, consejera de Protección del Niño y Adolescente del municipio Sucre, presenció un caso de bullying que nunca olvidará. Una vez llegaron a ella dos niños por separado que señalaban al otro como el agresor. Ambos decían ser víctimas de bullying por parte del otro; sin embargo, algo del caso marcó a Gil: Los chicos, de 10 años, dijeron que en sus colegios había carteleras y mensajes contra el acoso escolar, pero nadie les prestaba atención

“Hay que hablarle a los niños sobre lo que es el bullying, cómo se da, cómo identificarlo y cómo no apoyarlo. Cuando los niños empiezan a gritar ‘pelea, pelea’ están apoyando la violencia. Hay que decirles que es inadecuado y que hay que evitar los conflictos”, explicó Gil.

Lo más importante es que los mensajes en rechazo al acoso escolar y que promueven la inclusión no se queden solo en las carteleras del colegio. Para ello, asegura la educadora Gloria Perdomo, es necesario que los maestros no dejen que el bullying pase por debajo de la mesa.

“Los docentes no pueden considerar que el acoso escolar es una cosa tonta o irrelevante, sino que deben darle la atención que merece”, dijo Perdomo. Insistió en que la forma de proteger al curso es reaccionar ante la situación y escuchar a la víctima, sobre todo indagar más allá de lo que dice el niño que sufrió el acoso.

Para la especialista, es necesario que los educadores exploren cuáles fueron las razones que llevaron a ese escenario para evitar que se repita. Resaltó que los maestros deben hacer entender a los niños y jóvenes las consecuencias que acarrean este tipo de comportamientos y no colocar etiquetas a los alumnos.

“Algunos dicen al niño no te dejes o sí eres gafo, mientras que al otro le dicen sí eres malo o le reclaman por qué tienes que ser así. Este problema no se trabaja adecuadamente”, dijo. “Siempre hay que actuar para proteger a la víctima y detener las acciones del agresor. No podemos hacer la política del avestruz: Si el maestro siente que no sabe, que pida ayuda, pero no puede creer que no hacer nada al respecto va a dejar las cosas hasta ahí”, apuntó.

Tanto Gil como Perdomo reconocieron que la violencia está muy arraigada en el país por la situación que se atraviesa y por la ley de que todo el mundo quiere imponerse ante el otro. “Los niños crecen escuchando ‘si te pegan, te defiendes‘”, añadió la consejera. Por ello, recomendó a los padres enseñar que el conflicto no es la vía de la solución y sugirió a las escuelas mejorar los mecanismos contra el acoso escolar para que resulten efectivos.

Las señales de alerta

Hay maneras de saber si su hijo está siendo víctima de otro compañerito en el salón de clases. Por lo general, los niños suelen ser más abiertos sobre este tema que los adolescentes; sin embargo, hay señales que pueden alertar a los padres sobre un posible caso de bullying en casa:

El niño comienza a decir que no quiere ir a la escuela o que se siente mal y está enfermo. También resulta llamativo cuando empiezan a actuar de manera retraída o no se comportan como siempre. “Hay algunos que empiezan a llorar o tiemblan antes de ir al colegio”, precisó Perdomo.

Gil recomienda prestar atención a comentarios sobre compañeritos, especialmente si se menciona alguna discusión o burla que le hayan hecho al pequeño. También sugiere preguntar a los docentes si el niño se integró bien con los demás amiguitos para saber si se siente mal o incómodo.

-El miedo, la angustia, la rabia, la tristeza, la agresividad y la impotencia suelen ser los sentimientos presentes en los niños cuando sufren el acoso escolar.

-Una forma de brindar apoyo a los niños es construir una relación de confianza con ellos. Las especialistas recomiendan preguntar siempre cómo les fue, qué jugaron en el recreo, con qué amiguitos jugaron y qué vieron en clase.

Adónde acudir

La educadora Gloria Perdomo resaltó la importancia de que las escuelas estén preparadas para solucionar problemas de acoso escolar que se hayan producido en el plantel. Sin embargo, si los hechos escapan del manejo de los centros educativos, hay otras instancias a las cuales acudir.

Los padres pueden ir a las Defensorías Escolares para ver si el hecho registrado implica formalizar una denuncia en contra del agresor. Estos organismos sirven para orientar a los representantes en el proceso. De tratarse de una amenaza que pudiese significar un hecho punible, entonces se puede acudir a los Consejos de Protección del Niño y Adolescente ubicados en el municipio donde reside el niño.

Estas instancias tienen la facultad de dictar medidas de protección cuando ocurre un hecho grave que no puede ser resuelto mediante la conciliación entre las partes afectadas.

Sin embargo, Perdomo precisó que, de tratarse de un delito, entonces el caso debe ser comunicado al Ministerio Público para que lleve a cabo un proceso de averiguación para dar con los involucrados. De acuerdo con la Ley Orgánica para la Protección del Niño y del Adolescente (Lopna), si el adolescente tiene más de 14 años, debe ser presentado ante la Fiscalía, que determinará si hay elementos para proceder. Si es menor de 14, el caso debe ser presentado por la escuela ante un consejo de protección.