Abad Faciolince: Maduro es un pésimo imitador de Chávez - Efecto Cocuyo

LA HUMANIDAD · 12 OCTUBRE, 2015 09:10

Abad Faciolince: Maduro es un pésimo imitador de Chávez

Texto por Laura Weffer Cifuentes

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La última  vez que el escritor y periodista colombiano Héctor Abad Faciolince estuvo en Venezuela fue obligado a pagar para que lo dejaran entrar. Según cuenta, hace dos años y medio, fue detenido en el aeropuerto de Maiquetía y unos funcionarios le exigieron una contribución para permitir su ingreso, bajo el alegato de que no tenía sus papeles en regla. Él sacó 20 dólares y lo mostró a todo el mundo, un gesto ostensible para dejar en evidencia a los efectivos, les aseguró que su documentación estaba bien y les entregó el billete. Recuerda que se mostraron muy ofendidos, pero igual agarraron el dinero.

Desde su Medellín natal, toma unos minutos para conversar sobre Venezuela. Tiene años haciéndolo, desde sus columnas, desde sus entrevistas, con sus amigos. No es nada nuevo. Sin embargo, volvió a prender la polémica luego de que publicara un artículo llamado: La frontera caliente, que escribió luego de visitar Cúcuta. “…De repente el discurso bolivariano (siempre tan elocuente en su retórica fácil: “todos somos hermanos bolivarianos”) ha cambiado de cuño: de la noche a la mañana los “hermanos colombianos” se volvieron contrabandistas, asesinos, ladrones, paramilitares. Las cédulas de nacionalidad chavista también se devaluaron, y hoy sus portadores son ciudadanos de segunda categoría y se exponen al destierro. A veces les rasgan la cédula en la cara”.

-¿Cómo ha sido la reacción a su escrito?

Ha habido reacciones en la red. En Twitter hay gente muy militante que no argumentan, sino que insultan. Desde hace mucho tiempo escribo sobre Venezuela. He sabido que a algunos presos les han dicho, cuando salen artículos míos sobre ellos, que eso no les conviene. Una manera de intentar que ellos no busquen apoyo en colombianos. Naturalmente ni los presos me han pedido que me calle ni yo les voy a hacer caso. Yo tengo la sensación de que en este momento no sería bienvenido en Venezuela.

-¿Cuál diría usted que es el detonante para que se produzca la situación actual de Venezuela? 

El régimen podía mantenerse a flote gracias a los precios exorbitantes del petróleo. La falta de efectivo se traduce en el deterioro de la economía y su capacidad de subsidiar a la masa que los sigue mediante apoyo económico casi directo. Siempre ha habido contrabando, pero mientras más se devalúe la moneda más llamativo es el negocio de pasar los productos subsidiados comprados al dólar oficial y luego revenderlos. Como no son productos ilegales, como ni el arroz ni la leche son ilegales, uno no tiene porqué prohibir que entren. La distorsión de la economía es tan grave que se vuelve inmanejable, entonces la solución que encuentran es cerrar la frontera. En general, los regímenes cuando más totalitarios son, más se dan cuenta de que no pueden tener fronteras permeables porque la economía centralizada se les desbarata.

-Al final, tanto control lo que produce es un desbordamiento. 

Yo no sé cuánto van a aguantar los venezolanos una situación así. A mi me parecen increíblemente pacíficos y pacientes porque ante unos descaros y abusos de ese tamaño no comprendo… tiene que haber mucho miedo de salir a la calle. Mucha gente que ya está fichada y amedrentada y entonces no sale. Pero en semejante deterioro de todos los frentes: de abastecimiento, información, servicios públicos, me parece que con el retroceso que ha vivido Venezuela en los últimos años, uno se puede dar cuenta de que la promesa del paraíso chavista no se cumplió.

-¿Cuál es la principal diferencia entre Nicolás Maduro y Hugo Chávez?

Chávez era astuto, se sabía conectar con la gente mediante chistes y canciones. Maduro es una persona muy inculta, muy torpe. Es un pésimo imitador de Chávez. Chávez era un actor que hacía reír a alguna gente; este, cada vez que lo intenta, mete la pata. Ni siquiera sabe hablar bien español. Es deprimente tener como presidente a una persona que maltrata la lengua y la inteligencia en cada aparición.

-El maltrato a la lengua quizás no sea el peor de los problemas en estos momentos.

Cierto. Quizás porque yo tengo mucha sensibilidad lingüística, pero si lo comparamos con los males de la economía y la inseguridad…

-¿Usted cree que el cierre de la frontera con Colombia es una táctica electoral o es un intento de control total?

La frontera es muy larga y no creo que la puedan controlar. A no ser que pongan un muro como en Corea, que sería demasiado costoso. Tiene los dos fines: dar la bandera nacionalista, atribuir los desastres de la economía al exceso de colombianos allá; ademas que les ofrecieron cosas para que votaran por ellos y ahora los sacan como si fueran paramilitares. Hasta donde sé, los paramilitares cometen masacres,  viven armados hasta los dientes, son riquísimos y prepotentes. Estos están sacando a la gente más humilde, más desarmada.

-¿Como se siente como colombiano?

Me siento muy agradecido con ustedes porque hicieron un experimento y vieron cómo ha sido el fracaso chavista en Venezuela.

-Usted, que tanta importancia le da a la memoria, ¿cómo cree que será recordada esta época en Venezuela?

Como una demostración más de que los atajos utópicos para llegar a sociedades supuestamente paradisíacas son un sueño que terminan en una pesadilla, siempre. Esas revoluciones están hechas de ilusiones torpes, que una y otra vez se tropiezan con la realidad y fracasan.