Perú reabre Machu Picchu con un único turista tras siete meses

El japonés Jesse Katayama pasó de ser el último turista en quedarse varado en Aguas Calientes por siete meses, debido a la cuarentena por el coronavirus

El japonés Jesse Katayama pasó de ser el último turista en quedarse varado en Aguas Calientes por siete meses, debido a la cuarentena por el coronavirus, a ser el primer visitante que ingresó a la ciudadela de Machu Picchu, en Perú.

Su ingreso fue un caso especial, al igual que el de los grupos de gratitud conformada por médicos, policías, personal de limpieza, bomberos, entre otras personas que luchan en la primera línea contra la pandemia, quienes fueron invitados a visitar el santuario como gesto de agradecimiento por su labor.

Y es que, luego de siete meses y medio, Machu Picchu reabrirá sus puertas oficialmente al turismo este domingo 1 de noviembre, bajo una serie de reglas y protocolos. Los ingresos serán gratuitos durante los primeros quince días de noviembre, a fin de incentivar el turismo nacional.

La Dirección Desconcentrada de Cultura Cusco confirmó que solo bastó cinco días de la primera semana de inscripción de visitas gratuitas para cubrir todos los cupos. En esta etapa lograron su registro un promedio de 8 mil 100 personas.

“La primera persona en todo el mundo que fue a Machu Picchu desde el confinamiento soy yo”, publicó Katayama en su cuenta de Instagram, junto con fotos de él mismo en el desierto monumento.

 

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ラストサムライ 和の国に帰るでやんす #lastsamurai #machupicchu

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“¡Esto es realmente asombroso! Gracias”, agregó en un video.

Katayama, quien según medios locales trabaja en Japón como instructor de boxeo, tiene 26 años de edad y es originario de Nara. Había planeado pasar unos cuantos días en el país sudamericano para poder visitar Machu Picchu. Compró su boleto de entrada días antes de que el gobierno peruano declarara una emergencia médica y se encontró atrapado en Aguas Calientes, un pueblo cercano al sitio turístico.

“Pensé que no podría ir, pero gracias a todos ustedes que suplicaron al alcalde y al gobierno, se me dio esta oportunidad tan especial”, dijo.

El ministro de Cultura, Alejandro Neyra, dijo que a Katayama se le había otorgado acceso para recorrer el sitio después de presentar una solicitud especial.

“Había venido a Perú con el sueño de poder entrar”, dijo Neyra. “El ciudadano japonés ha entrado junto a nuestro responsable del parque para que pueda hacer la visita antes de regresar a su país”.

La reapertura de Machu Picchu, que antes de la pandemia atraía a miles de turistas al día, estaba inicialmente programada para julio pasado. Pero Neyra dijo que eso se había pospuesto hasta noviembre. Cuando vuelva a abrir, el sitio permitirá el 30 por ciento de su capacidad normal de 675 personas por día.

Nuevas medidas de ingreso

El visitante deberá mostrar su boleto y documento de identidad para ingresar. Personal de Cultura realizará la toma de temperatura corporal al visitante, así como la desinfección del calzado y el control del lavado de manos. Además, en diferentes puntos del santuario vigilará el cumplimiento de distanciamiento social entre visitantes (1,5 m) y entre grupos de turistas (20 m).

Vale decir que aquellos con sintomatología COVID-19 no podrán ingresar.

No se permitirá el consumo de alimentos dentro del santuario, así como tocar las superficies de los muros arqueológicos.