Muere la monja francesa sor André a los 118 años de edad

INTERNACIONALES · 17 ENERO, 2023 19:51

Ver más de

Deutsche Welle

Foto por Getty Images

¿Cómo valoras esta información?

1
QUÉ CHÉVERE
1
QUÉ INDIGNANTE
QUÉ CHIMBO

La francesa sor André, reconocida desde abril como la persona de mayor edad del mundo, falleció la madrugada del martes en su residencia para ancianos de Toulon (sur), anunció a la AFP el portavoz del establecimiento. «Falleció a las 2 de la mañana», precisó el funcionario al dar parte del deceso.

Lucile Randon, quien tomó el nombre de Hermana André cuando se unió a una orden católica en 1944, había sobrevivido el año pasado al COVID-19. Nació el 11 de febrero de 1904 en la ciudad meridional francesa de Alès y era la persona viva más anciana del mundo según la lista de clasificación mundial de supercentenarios del Grupo de Investigación Gerontológica (GRG).

El libro Guiness de los Récords también le reconocía ese título desde el 25 de abril de 2022, tras el fallecimiento, a los 119 años, de la japonesa Kane Tanaka. Sor André, en el último tramo de su vida ciega y en silla de ruedas, no escondía desde hacía algunos años cierto cansancio y confesaba que su deseo era «morir pronto».

Pero «Dios no me escucha, debe estar sordo», dijo la mujer en una larga entrevista con la AFP en febrero del año pasado. Nacida en el seno de una familia protestante no practicante, la religiosa tomó los hábitos tardíamente, en la congregación de las Hijas de la Caridad, y trabajó hasta finales de los años 1970. Pero luego siguió ocupándose de otros jubilados, más jóvenes que ella. «Se dice que el trabajo mata, pero a mi es el trabajo el que me hace vivir, pues trabajé hasta los 108 años», dijo en aquella ocasión la religiosa. (afp/rtr)

INTERNACIONALES · 17 ENERO, 2023

Muere la monja francesa sor André a los 118 años de edad

Texto por Deutsche Welle
Foto por Getty Images

La francesa sor André, reconocida desde abril como la persona de mayor edad del mundo, falleció la madrugada del martes en su residencia para ancianos de Toulon (sur), anunció a la AFP el portavoz del establecimiento. «Falleció a las 2 de la mañana», precisó el funcionario al dar parte del deceso.

Lucile Randon, quien tomó el nombre de Hermana André cuando se unió a una orden católica en 1944, había sobrevivido el año pasado al COVID-19. Nació el 11 de febrero de 1904 en la ciudad meridional francesa de Alès y era la persona viva más anciana del mundo según la lista de clasificación mundial de supercentenarios del Grupo de Investigación Gerontológica (GRG).

El libro Guiness de los Récords también le reconocía ese título desde el 25 de abril de 2022, tras el fallecimiento, a los 119 años, de la japonesa Kane Tanaka. Sor André, en el último tramo de su vida ciega y en silla de ruedas, no escondía desde hacía algunos años cierto cansancio y confesaba que su deseo era «morir pronto».

Pero «Dios no me escucha, debe estar sordo», dijo la mujer en una larga entrevista con la AFP en febrero del año pasado. Nacida en el seno de una familia protestante no practicante, la religiosa tomó los hábitos tardíamente, en la congregación de las Hijas de la Caridad, y trabajó hasta finales de los años 1970. Pero luego siguió ocupándose de otros jubilados, más jóvenes que ella. «Se dice que el trabajo mata, pero a mi es el trabajo el que me hace vivir, pues trabajé hasta los 108 años», dijo en aquella ocasión la religiosa. (afp/rtr)

¿Cómo valoras esta información?

1

QUÉ CHÉVERE

1

QUÉ INDIGNANTE

QUÉ CHIMBO