En la agenda Obama - Castro "No hubo tiempo para hablar de Venezuela" - Efecto Cocuyo

INTERNACIONALES · 21 MARZO, 2016 17:02

En la agenda Obama – Castro “No hubo tiempo para hablar de Venezuela”

Texto por Julett Pineda Sleinan | @JulePineda

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“Son muchas preguntas para mí. Yo creo que las preguntas hay que hacérselas al presidente Obama“, dijo a la defensiva el presidente de Cuba, Raúl Castro, en la ronda de preguntas, luego de que su discurso y el del su homólogo hubieran culminado. Fueron unas 1.500 personas las que presenciaron la histórica rueda de prensa en el Gran Teatro de La Habana. Sin embargo, solo fueron tres periodistas los que alcanzaron a dirigirse a los mandatarios.

Obama respondió todo y se excusó por no poder hacer más para levantar el bloqueo comercial a la isla caribeña por estar de manos atadas ante el Congreso. En cambio, Raúl Castro pidió unos segundos más para meditar su respuesta a cualquier inquietud: “¿Puedes repetir la pregunta?”, solicitó el mandatario a un reportero. En otra ocasión, quiso cerrar el encuentro, tajante, aludiendo que no quedaba más tiempo y que había que seguir el programa del día.

En sus discursos, ambos jefes de Estado celebraron haber llegado a un acuerdo a pesar de las diferencias. Anuncios  de avances hubo por montones: en materia de salud, agricultura y ambiente; En la lucha por hallar una cura contra el cáncer y frenar la propagación del zika. Cuba y EEUU salvaron las diferencias que los habían separado por 52 años.

También fue Raúl Castro quien dio la noticia de la firma de dos memorandos de entendimiento con el país que siempre estuvo tras la línea enemiga: uno sobre materia de seguridad y el otro de salud.

Entre tantas cosas, el presidente de la Antilla Mayor aseguró que no hubo tiempo de hablar de Venezuela. No obstante, minutos después, Obama aseguraría: “Comenzamos a conversar sobre Venezuela y estamos interesados en un país que responde a las aspiraciones de su pueblo”.

En su discurso, Castro agradeció los esfuerzos de su par por levantar el embargo, pero aseguró que “no es suficiente”. Firme y calmado, los papeles para el presidente cubano se voltearon en la rueda de preguntas. Aunque ambos países acordaron que está bien estar en descuerdo en diferentes temas, fue una pregunta sobre los derechos humanos y los presos políticos, dos temas tabú en los discursos, lo que desestabilizó al mandatario de la isla.

“Dame la lista de presos políticos para soltarlos”, respondió Castro a un periodista que le preguntó por qué no ha liberado a los privados de libertad. “Si hay presos políticos, para la medianoche van a estar sueltos”, dijo amenazante. Segundos después los ánimos se calmaron cuando le tocó responder si votaría por Hillary Clinton o por Donald Trump: “Yo todavía no puedo votar en EEUU”, bromeó.

Ante las críticas sobre su gira por países tildados como violadores de derechos humanos, Obama respondió que las medidas que fueron empleadas por 50 años no sirvieron ni a los intereses de EEUU ni a los del pueblo cubano, por lo que consideró era hora de cambiar de estrategia. Su táctica para normalizar las relaciones de los americanos con la Antilla Mayor consiste en levantar el bloqueo y tener mayoría en el Congreso y en el Senado.

“Yo dije que iba a contestar una pregunta y ya contesté una y media”, se quejó Castro luego de que una periodista quedara esperando por formular su inquietud. “Tenemos que seguir un programa”, advirtió. No obstante, ante la insistencia del presidente norteamericano, Castro accedió. La pregunta, otra vez, fue sobre los derechos humanos.

“¿Cuántos países del mundo cumplen los 61 derechos humanos y civiles?”, preguntó el Presidente a la periodista, “¿qué país los cumple todos? ¿lo sabe usted? Yo sí. Ninguno”. Un silencio reinó en el auditorio mientras Obama miraba fijamente a su contraparte responder. “De esos, Cuba cumple 47. Habrá otros que cumplan más y muchos otros que cumplen menos. No se puede politizar el tema de los derechos humanos. Si perseguimos esos fines, vamos a terminar en lo mismo”, aseguró.

El mandatario de la isla afirmó que en materia de salud y de igualdad, los derechos se cumplen cabalmente. Entre los ejemplos, mencionó que todos los niños en Cuba nacen en un hospital y tienen acceso a la salud, mientras que todas las mujeres perciben un sueldo igual al de los hombres por el mismo trabajo.

“No se puede estar utilizando ese argumento en la confrontación política. No es justo, no es correcto. Vamos a trabajar para que todos podamos cumplir todos los derechos humanos. No es correcto preguntar por presos políticos: Dígame el nombre del preso político y ya”, contestó. Acto seguido, un segundo después, una voz anunció que había concluido el encuentro.

Los avances de la transición

Lo histórico del encuentro no se quedó en la imagen de Barack Obama y Raúl Castro conversando en el Gran Teatro en plena Habana, sino también en las medidas que acordaron a largo plazo. Castro señaló que lo que más daño ha hecho a Cuba es el bloqueo y pidió a su homólogo que a los cubanos les fuera devuelto Guantánamo.

Desde el mismo recinto se anunció que a los cubanos se les daría un mayor acceso al dólar y se les facilitaría la posibilidad de hacer transacciones. También que llegaría el servicio de Internet a la isla y que se restablecerían los viajes en crucero y ferry desde los EEUU.

“Tenemos que aprender a ser mejores socios”, apuntó Obama, quien aplaudió los acuerdos entre ambos países por hacer intercambios económicos, científicos y de salud.

El Presidente Norteamericano dijo que espera reunirse con la disidencia mañana martes, 22 de marzo, su último día en la isla, y que su cruzada por defender los derechos humanos continuaba. No obstante, insistió en que las diferencias entre ambos países se respetarían. “El destino de cuba no será decidido por EEUU ni por otra nación, será decidido por los cubanos”, finalizó.

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