Sanciones a Maduro: ¿un obstáculo para la zona económica especial colombo-venezolana?

ECONOMÍA · 4 SEPTIEMBRE, 2022 18:33

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Ibis Leon | @ibisL


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Venezuela y Colombia tienen el propósito de crear una zona económica especial en la frontera común, concretamente entre el departamento de Norte de Santander y el estado Táchira.

Pero sobre el gobierno de Nicolás Maduro recaen sanciones que podrían desalentar a los inversionistas extranjeros que precisamente buscan captar con este proyecto.

Óscar Doval, presidente de Venecápital (Asociación Venezolana de Capital privado) opina que las sanciones “tendrán muy poca afectación” porque excluyen al sector privado.

Las sanciones son al gobierno de Venezuela y a las empresas estatales. Estas medidas impiden a los ciudadanos americanos hacer negocios con el gobierno, pero no impiden a agentes de otras nacionalidades hacer negocios con empresas privadas”, explica.

El consultor financiero precisa que si el sector privado es el que canaliza las inversiones internacionales “el marco sancionatorio tiene muy poca afectación”. “Hay empresas que están entrando (a Venezuela) por el sector privado y la Ofac (Oficina de Control de Activos Extranjeros de EEUU) las está viendo y no hay consecuencias con eso”, agrega.

Sin embargo, los cobros y pagos internacionales podrían representar una dificultad para los inversionistas por las sanciones financieras contra Venezuela.

En este sentido, Doval considera importante que la Asamblea Nacional ofrezca mayores garantías sobre propiedad y capital a los inversionistas extranjeros. “Si tienes una ley muy focalizada sobre estímulos fiscales y además le pones la guinda al garantizar que la propiedad y el capital están seguros y no pueden ser expropiados la gente va a sentir más confianza”, argumenta.

“Si además das alternativas de pago a la luz de las sanciones obviamente van a tener mayores facilidades para entrar porque van a saber cómo repatriar sus dividendos”, añade.

¿Y la reputación?

A pesar de que la legitimidad de Maduro, como presidente de Venezuela, no es reconocida por algunos países y su reputación se vio afectada por los señalamientos que pesan sobre él relacionados con la violación sistemática de derechos humanos, el experto considera que esto no afectará a la zona económica especial.

“Los inversionistas internacionales cuando quieren entrar a cualquier país te piden saber cuál es el retorno sobre su inversión, cuánto van a ganar; cuál es la tasa de riesgos y cómo van a repatriar sus dividendos. No reparan en temas políticos, si esto fuera así países como China o Vietnam, etc, no tuvieran 60% de sus ingresos dados por la inversión extranjera y son regímenes claramente socialistas”, expone.

A juicio del economista Alejandro Castro, las sanciones no deberían afectar a la zona económica fronteriza porque “se focalizan en personas (funcionarios del alto gobierno) y en las que están atadas al BCV y a Pdvsa”.

“Más beneficios que perjuicios”

Castro hace un repaso de lo que es la zona económica especial: “Es un espacio en el cual un Estado o varios Estados pactan una serie de condiciones especiales para fomentar, incrementar o mejorar las condiciones económicas del lugar, tomando en cuenta ciertas particularidades o ventajas comparativas o competitivas de la región”.

Como ejemplo menciona a Margarita, Paraguaná, Santa Elena de Uairén que son lugares donde puedes comprar algún producto o pagar algún servicio sin tener que erogar el impuesto al valor agregado, así como otras ventajas arancelarias o de otro tipo de impuestos que buscan fomentar el comercio, la producción y distribución de bienes y servicios.

“Si las reglas están bien claras y se hacen las cosas bien, si se respeta la propiedad privada, las zonas económicas especiales pueden generar más beneficios que perjuicios. Si se cuidan los aspectos de los agentes económicos involucrados y se hacen las cosas con respecto al medio ambiente, el impacto negativo puede ser reducido”, argumenta.

Un aspecto que debe considerarse es la ventaja económica que tiene Colombia pues esto puede generar distorsiones en perjuicio de Venezuela.

“El costo de producción en Venezuela es mayor que el de Colombia porque Venezuela perdió tres cuartas partes de su economía en siete años. ¿En qué puede ganar Venezuela?, que la materia prima va a ser mucho más económica, pero los productos colombianos terminados van a ser más económicos y, si no hay una mejor productividad local, se va a inundar el mercado venezolano con productos colombianos y el gran perjudicado va a ser el empresario venezolano”, explica.

El internacionalista y especialista en economía internacional Luis Angarita también hace referencia a este desequilibrio: “La producción colombiana es mucho más competitiva que la venezolana, habida cuenta de que Venezuela tiene un entorno macroeconómico difícil de sostener, con una moneda sobrevaluada que hace caro el producto venezolano y barato el producto colombiano”.

“Hay que complementar con medidas de estímulo a la producción nacional y de competencia que hagan el escenario más equilibrado entre Venezuela y Colombia”, destaca.

Al respecto, Doval subraya que es necesario que haya “reciprocidad comercial” entre ambos países. “Venezuela está es desventaja desde el punto de vista de tamaño de mercado y actividad industrial, ahí el acuerdo binacional que se haga, desde el punto de vista comercial, debe garantizar la reciprocidad y que la balanza se incline favorablemente hacia ambos países”, señala.

Pero no todos los sectores del país ven con buenos ojos este proyecto. Desde las filas del Partido Comunista de Venezuela (PCV), exaliado del partido de gobierno, lo consideran “una nueva amenaza” porque “crea las condiciones para establecer áreas bajo control del gran capital transnacional” a través de los regímenes especiales que implican no solo exenciones tributarias sino la flexibilización y desregularización de las relaciones laborales en perjuicio de las y los trabajadores”.

“La tesis del PCV, con todo el respeto a los que sostienen posturas dogmáticas de carácter socialista, está defendiendo su línea ideológica donde tienes que conservar controles, centralizar la economía, y son tesis muy anacrónicas que han producido modelos fallidos desde el punto de vista de desarrollo. Una tesis más pragmática que es la está mostrando el gobierno se ajusta a las reglas globales”, responde Doval.  

La Alianza Sindical Independiente (ASI) también rechaza la Ley de Zonas Económicas Especiales “porque eliminó todo articulado de protección a los trabajadores, ninguna ley se ha discutido con los sindicatos”, cuestionó la abogada y vocera de ASI, Marcela león.

¿Maduro se beneficia?

La captación de inversión extranjera influiría positivamente en la economía venezolana, esto a su vez reduciría presiones sobre el gobierno de Maduro.

Consultado sobre esto, Doval comenta: “Lo político y económico ciertamente están muy ligados, cuando abres un país hacia una economía de mercado entras un poco en las huestes de las reglas globales de la economía y la política”.

“Creo que es importante para la reinstitucionalización de Venezuela y de alguna forma también puede traer como algo positivo que haya una legitimación del gobierno a nivel internacional, es insertar a Venezuela desde el punto de vista económico y político en las normas de juego internacional”, concluye.

ECONOMÍA · 30 SEPTIEMBRE, 2022

Sanciones a Maduro: ¿un obstáculo para la zona económica especial colombo-venezolana?

Texto por Ibis Leon | @ibisL

Venezuela y Colombia tienen el propósito de crear una zona económica especial en la frontera común, concretamente entre el departamento de Norte de Santander y el estado Táchira.

Pero sobre el gobierno de Nicolás Maduro recaen sanciones que podrían desalentar a los inversionistas extranjeros que precisamente buscan captar con este proyecto.

Óscar Doval, presidente de Venecápital (Asociación Venezolana de Capital privado) opina que las sanciones “tendrán muy poca afectación” porque excluyen al sector privado.

Las sanciones son al gobierno de Venezuela y a las empresas estatales. Estas medidas impiden a los ciudadanos americanos hacer negocios con el gobierno, pero no impiden a agentes de otras nacionalidades hacer negocios con empresas privadas”, explica.

El consultor financiero precisa que si el sector privado es el que canaliza las inversiones internacionales “el marco sancionatorio tiene muy poca afectación”. “Hay empresas que están entrando (a Venezuela) por el sector privado y la Ofac (Oficina de Control de Activos Extranjeros de EEUU) las está viendo y no hay consecuencias con eso”, agrega.

Sin embargo, los cobros y pagos internacionales podrían representar una dificultad para los inversionistas por las sanciones financieras contra Venezuela.

En este sentido, Doval considera importante que la Asamblea Nacional ofrezca mayores garantías sobre propiedad y capital a los inversionistas extranjeros. “Si tienes una ley muy focalizada sobre estímulos fiscales y además le pones la guinda al garantizar que la propiedad y el capital están seguros y no pueden ser expropiados la gente va a sentir más confianza”, argumenta.

“Si además das alternativas de pago a la luz de las sanciones obviamente van a tener mayores facilidades para entrar porque van a saber cómo repatriar sus dividendos”, añade.

¿Y la reputación?

A pesar de que la legitimidad de Maduro, como presidente de Venezuela, no es reconocida por algunos países y su reputación se vio afectada por los señalamientos que pesan sobre él relacionados con la violación sistemática de derechos humanos, el experto considera que esto no afectará a la zona económica especial.

“Los inversionistas internacionales cuando quieren entrar a cualquier país te piden saber cuál es el retorno sobre su inversión, cuánto van a ganar; cuál es la tasa de riesgos y cómo van a repatriar sus dividendos. No reparan en temas políticos, si esto fuera así países como China o Vietnam, etc, no tuvieran 60% de sus ingresos dados por la inversión extranjera y son regímenes claramente socialistas”, expone.

A juicio del economista Alejandro Castro, las sanciones no deberían afectar a la zona económica fronteriza porque “se focalizan en personas (funcionarios del alto gobierno) y en las que están atadas al BCV y a Pdvsa”.

“Más beneficios que perjuicios”

Castro hace un repaso de lo que es la zona económica especial: “Es un espacio en el cual un Estado o varios Estados pactan una serie de condiciones especiales para fomentar, incrementar o mejorar las condiciones económicas del lugar, tomando en cuenta ciertas particularidades o ventajas comparativas o competitivas de la región”.

Como ejemplo menciona a Margarita, Paraguaná, Santa Elena de Uairén que son lugares donde puedes comprar algún producto o pagar algún servicio sin tener que erogar el impuesto al valor agregado, así como otras ventajas arancelarias o de otro tipo de impuestos que buscan fomentar el comercio, la producción y distribución de bienes y servicios.

“Si las reglas están bien claras y se hacen las cosas bien, si se respeta la propiedad privada, las zonas económicas especiales pueden generar más beneficios que perjuicios. Si se cuidan los aspectos de los agentes económicos involucrados y se hacen las cosas con respecto al medio ambiente, el impacto negativo puede ser reducido”, argumenta.

Un aspecto que debe considerarse es la ventaja económica que tiene Colombia pues esto puede generar distorsiones en perjuicio de Venezuela.

“El costo de producción en Venezuela es mayor que el de Colombia porque Venezuela perdió tres cuartas partes de su economía en siete años. ¿En qué puede ganar Venezuela?, que la materia prima va a ser mucho más económica, pero los productos colombianos terminados van a ser más económicos y, si no hay una mejor productividad local, se va a inundar el mercado venezolano con productos colombianos y el gran perjudicado va a ser el empresario venezolano”, explica.

El internacionalista y especialista en economía internacional Luis Angarita también hace referencia a este desequilibrio: “La producción colombiana es mucho más competitiva que la venezolana, habida cuenta de que Venezuela tiene un entorno macroeconómico difícil de sostener, con una moneda sobrevaluada que hace caro el producto venezolano y barato el producto colombiano”.

“Hay que complementar con medidas de estímulo a la producción nacional y de competencia que hagan el escenario más equilibrado entre Venezuela y Colombia”, destaca.

Al respecto, Doval subraya que es necesario que haya “reciprocidad comercial” entre ambos países. “Venezuela está es desventaja desde el punto de vista de tamaño de mercado y actividad industrial, ahí el acuerdo binacional que se haga, desde el punto de vista comercial, debe garantizar la reciprocidad y que la balanza se incline favorablemente hacia ambos países”, señala.

Pero no todos los sectores del país ven con buenos ojos este proyecto. Desde las filas del Partido Comunista de Venezuela (PCV), exaliado del partido de gobierno, lo consideran “una nueva amenaza” porque “crea las condiciones para establecer áreas bajo control del gran capital transnacional” a través de los regímenes especiales que implican no solo exenciones tributarias sino la flexibilización y desregularización de las relaciones laborales en perjuicio de las y los trabajadores”.

“La tesis del PCV, con todo el respeto a los que sostienen posturas dogmáticas de carácter socialista, está defendiendo su línea ideológica donde tienes que conservar controles, centralizar la economía, y son tesis muy anacrónicas que han producido modelos fallidos desde el punto de vista de desarrollo. Una tesis más pragmática que es la está mostrando el gobierno se ajusta a las reglas globales”, responde Doval.  

La Alianza Sindical Independiente (ASI) también rechaza la Ley de Zonas Económicas Especiales “porque eliminó todo articulado de protección a los trabajadores, ninguna ley se ha discutido con los sindicatos”, cuestionó la abogada y vocera de ASI, Marcela león.

¿Maduro se beneficia?

La captación de inversión extranjera influiría positivamente en la economía venezolana, esto a su vez reduciría presiones sobre el gobierno de Maduro.

Consultado sobre esto, Doval comenta: “Lo político y económico ciertamente están muy ligados, cuando abres un país hacia una economía de mercado entras un poco en las huestes de las reglas globales de la economía y la política”.

“Creo que es importante para la reinstitucionalización de Venezuela y de alguna forma también puede traer como algo positivo que haya una legitimación del gobierno a nivel internacional, es insertar a Venezuela desde el punto de vista económico y político en las normas de juego internacional”, concluye.

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