Sepultan más de 150 cuerpos sin identificar en el cementerio La Esperanza de Catia La Mar
Habilitaron una ladera del camposanto para evitar las fosas comunes

En medio de la tragedia que azotó a Venezuela el pasado 24 de junio, el Cementerio La Esperanza, ubicado en Catia La Mar (estado Vargas), se ha convertido en el último lugar de reposo para más de 150 víctimas sin identificar de los fuertes sismos.
Una extensa hilera de fosas individuales fue abierta con retroexcavadoras en una zona apartada de tierra seca del camposanto. Cada tumba rectangular está delimitada por piedras blancas y marcada con una cruz blanca que lleva la inscripción “Identificación especial” junto a la fecha del fallecimiento: 24 de junio de 2026. Al pie de cada cruz, un pequeño ramo de flores ofrece un mínimo gesto de dignidad.
Según testimonios recogidos por la prensa, las autoridades iniciaron los entierros un día después de los terremotos para dar sepultura digna a las víctimas mortales que desbordaron las capacidades de las morgues y hospitales de la región. Cada fosa cuenta con un código y fotografías de las víctimas, tomadas antes del entierro, con el fin de que familiares puedan identificarlas y reclamarlas en el futuro.
Un residente de la zona relató que las labores se realizaron “para que todas esas personas tuvieran sepulturas dignas”.
Los potentes sismos de magnitud 7,2 y 7,5 provocaron el derrumbe de numerosas edificaciones en La Guaira, Caracas, Aragua y Falcón, dejando hasta el momento un balance oficial de más de 3.500 fallecidos y 16.700 heridos.
El Cementerio La Esperanza, como muchos otros camposantos del país, refleja el doloroso saldo de una tragedia que aún sigue cobrando vidas bajo los escombros, mientras equipos de rescate nacionales e internacionales continúan trabajando sin descanso.
Este lunes, los accesos al lugar fueron tomados por funcionarios policiales y no se vio en el sitio presencia de familiares en reclamo de cuerpos.
