Sin visitas y cerca del COVID-19: así fue el primer semestre de 2020 en calabozos, según ONG - Efecto Cocuyo

CORONAVIRUS · 28 AGOSTO, 2020 14:13

Sin visitas y cerca del COVID-19: así fue el primer semestre de 2020 en calabozos, según ONG

Texto por Shari Avendaño | @shariavendano Fotos por Correo del Caroní

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Con la vida y la salud en riesgo. La suspensión de visitas y el riesgo inminente de propagación del COVID-19 marcó el primer semestre del 2020 en los calabozos del país según la ONG Una Ventana a la Libertad (UVL). Con una pandemia en desarrollo, el monitoreo de la organización se enfocó en la situación sanitaria y de salud en las instalaciones de reclusión.

Según el Informe sobre la situación de los hombres y mujeres privados de libertad en los centros de detención preventiva, publicado este viernes 28 de agosto, UVL destacó los siguientes puntos recurrentes en los calabozos:

1️⃣ Alto nivel de riesgo al que se enfrentan  reclusos y  trabajadores frente a la pandemia

2️⃣ Hay personas que están a punto de cumplir sus condenas dentro de los centros de detención

3️⃣ La improvisación de las medidas para prevenir la propagación del COVID-19 se tradujo en acciones que agravan la situación de los detenidos

4️⃣ Dos condiciones de alto riesgo en los centros de detención preventiva: calabozos está en hacinamiento y la convivencia entre enfermos y sanos .

Panorama general

Como se ha reflejado en informes de años anteriores, el hacinamiento sigue siendo uno de las principales dificultades que enfrenta la población en los centros de detención preventiva. La cantidad de personas que se encuentra en estos espacios es muy superior a su capacidad: hay 22.664 reclusos distribuidos en instalaciones con capacidad para 7.191 personas.

De los detenidos, 18.610 son hombres (82,1%) y 1.757 mujeres (7,75%). Dentro del total, hay 195 indígenas, de los cuales 75 % están en el estado Zulia. La gran cantidad de personas en estos espacios ha motivado la búsqueda de espacios alternos para resguardar a los detenidos, como oficinas, depósitos e incluso containers. En este escenario, se dificulta la aplicación de medidas efectivas para prevenir la propagación de COVID-19.

Enfermedades, restricciones y vacunas

En los calabozos hay 2.091 personas con problemas de salud, distribuidos en 185 centros de detención preventiva. Del número anterior, 397 sufren de tuberculosis, 1.177 tienen enfermedades de la piel o afecciones respiratorias y 517 padecen de desnutrición.

Esta fue la primera causa de muerte en estas instalaciones. En el primer semestre de 2020, UVL confirmó 65 decesos: 36 por tuberculosis (55,4%), 11 por problemas respiratorios (16,9%) y siete por desnutrición(10,8%). La segunda causa de muerte son las fugas: 41 personas fallecieron por la actuación de los cuerpos de seguridad durante las recapturas.

En 107 calabozos se han realizado jornadas sociales de salud, este dato “elevado” se debe a la presencia de la pandemia en Venezuela. En de estos espacios se 131 solicitaron jornadas instituciones o traslados a centros de salud. Esto se hace con medios alternos de los centros de salud y las comunidades.

Cuotas

El acceso a servicios de salud es muy limitado. El número de jornadas de salud se ha elevado por la presencia de la pandemia en el país, se han realizado en 107 calabozos gracias a iniciativas de organizaciones de la sociedad civil e iglesias; 131 calabozos solicitaron y obtuvieron jornadas institucionales. En 139 calabozos se registraron restricciones para el traslado de pacientes y de acceso a medicamentos.

En 30 de estos espacios, se cobran vacunas (cuotas ilegales) para el ingreso de medicinas. Según testimonio de familiares, para permitir visitas extemporáneas se cobra entre 10 y 20 dólares; para garantizar la seguridad de la persona que ingresa a áreas distintas a las ordenadas por el tribunal se paga entre 100 y 500 dólares al mes; para traslados y agilización procesal se cobran tarifas de entre 30 y 50 dólares, incluso se ha llegado a pagar el combustible, aceite, caucho o batería de las patrullas.

Además de los sobornos, UVL registró que los pranes dentro de los calabozos de Portuguesa cobran entre 60 mil y 100 mil bolívares por preso.

Situación sanitaria y salud de las mujeres

Los centros de detención preventiva presentan graves problemas sanitarios. Gracias a las iglesias, en el calabozo de Caraballeda (Vargas) ingresan dotaciones de jabón de tocador, jabón en polvo, desinfectante, champú, toallas sanitarias y algunas medicinas básicas.

Sobre la atención a mujeres privadas de libertad que están embarazadas, solo 21 en calabozos hacen controles médicos (11,8%) y solo en 20 se traslada a las mujeres cuando van a dar a luz (11,2%). Parte de las mujeres llegan en estado a los centros de detención, sin embargo algunas quedan embarazadas por violencia sexual dentro de las instalaciones.

Los reclusos tienen acceso al agua a través de lo que les facilitan sus familiares: 248 centros de detención están en esta situación (90,8%), apenas nueve (3,3%) tienen acceso a agua filtrada. Solo 139 calabozos (50%) tienen acceso a servicios de recolección de basura y 178 (65,2%) cuentan con luz natural y artificial.

La dignidad de los privados de libertad se pone a prueba cuando deben hacer sus necesidades. Del total de centros de detención preventiva, 118 (42,2%) cuentan con baños con poceta, lavamanos o ducha, pero 135 (49,5%) tienen baños improvisados y letrinas. En el destacamento 444 de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) de Higuerote (Miranda) los reclusos deben ir al baño en la misma celda; en Guárico, los reos deben guardar sus heces en bolsas para botarlos en la basura.

Prevención del COVID-19

Si bien en algunos calabozos se tomaron algunas medidas para evitar la propagación de COVID-19, la suspensión de visitas pone en riesgo la salud y la vida de los reclusos. En 245 (89.7%) centros se puso en pausa las visitas, decisión que limita el acceso a alimentos, medicinas y agua; en 170 (62,3%) se hicieron jornadas de limpieza de celdas, 44 (16,1%) hicieron test de COVID-19 y solo en 19 (7%) se aplicaron medidas de libertad, agilización procesal y traslados.