Butanvac, la vacuna brasileña contra el COVID-19

CORONAVIRUS · 26 MARZO, 2021 14:12

Ver más de

Efe | @EFEnoticias

Foto por Efe

¿Cómo valoras esta información?

QUÉ CHÉVERE
QUÉ INDIGNANTE
QUÉ CHIMBO

Butanvac será el nombre de la vacuna brasileña contra el COVID-19, con lo que el país se sumó este viernes al club de las naciones productoras de su propia vacuna contra la enfermedad, con el fin de hacerle frente a una pandemia que en este país ha llegado a matar a una persona cada medio minuto.

El anuncio fue hecho el mismo día que los dos centros urbanos más importantes de Brasil, Sao Paulo y Río de Janeiro, comenzaron un período festivo que se prolongará hasta el 4 de abril por el descontrol de una enfermedad que cada día anota cifras récord de impacto.

La nueva vacuna no fue anunciada por el Gobierno de Jair Bolsonaro, que desde que se desató la pandemia de coronavirus ha pasado del descrédito hasta la resignación ante el avance de la crisis sanitaria, sino por las autoridades de Sao Paulo.

Butanvac se desarrollará en mayo

En una rueda de prensa que se convocó en la madrugada, el gobernador paulista, Joao Doria, anunció que la nueva vacuna se bautizó con el nombre de Butanvac, se desarrollará a partir de mayo y se espera que comience a aplicarse en julio.

“Es un anuncio histórico para el mundo”, afirmó Doria en una rueda de prensa delante de un panel con el nombre de la nueva vacuna al lado de la bandera de Brasil y el mensaje “Butanvac, la vacuna 100 % nacional”.

El Instituto Butantán ya produce en Brasil la vacuna Coronavac, del laboratorio chino Sinovac, la más utilizada en el país y que se aplica en el 90 % de las ocasiones en el incipiente proceso de vacunación del gigante suramericano.

Brasil también produce la vacuna de AstraZeneca-Oxford desde el Instituto FioCruz, vinculado con el Gobierno federal.

La presentación de esta vacuna fue una ocasión más en la que se refleja la fuerte rivalidad política entre Bolsonaro y Doria, desde posiciones opuestas y con un criterio muy distinto para enfrentar la pandemia de coronavirus.

Cifras de la tragedia

De acuerdo con los últimos datos del Ministerio de Salud, la covid-19 ha infectado en Brasil a 12,3 millones de personas y ha causado la muerte de 303.462, con una evolución que ha castigado al país especialmente en las últimas fechas.

El pasado martes las autoridades registraron el récord de 3.251 fallecidos en las 24 horas anteriores, o un fallecido cada 27 segundos, y el jueves superó otra marca al llegar a 100.158 contagiados, la primera vez que se supera los 100.000 casos.

A causa de los retrasos que ha tenido el proceso, no hay una proyección clara sobre cuántos brasileños habrán sido vacunados contra la covid-19 para cuando la Butanvac esté en circulación, aunque los planes también incluyen exportarla a otros países.

“Es una vacuna prioritariamente para los brasileños, pero después atenderemos a otras naciones hermanas y amigas, como las del continente latinoamericano”, anticipó el gobernador paulista.

Sao Paulo y Río bajan su ritmo

La noticia de la nueva vacuna se conoció mientras Sao Paulo, el centro industrial del país y la ciudad más poblada, y Río de Janeiro, dependiente de un turismo ahora casi inexistente, entraron en un largo período de festivos que se extenderá por diez días.

Las Alcaldías de Sao Paulo y de Río de Janeiro decidieron adelantar algunos festivos de este año y del siguiente y prohibir actividades no esenciales, aprovechando también que el viernes santo es festivo nacional.

Cumpliendo con esa petición, en las calles de Sao Paulo no se notó una drástica reducción en la circulación normal para un día laborable, aunque sí permanecían los comercios cerrados, a excepción de supermercados y las farmacias.

Precisamente en Sao Paulo autorizó desde este jueves los entierros nocturnos en sus cementerios porque solo en la ciudad se está registrando a diario más de un centenar de fallecidos por esta pandemia.

En Río de Janeiro, mientras tanto, la playa de Copacabana estaba este mediodía casi vacía, mientras que en la de Ipanema sólo se veían algunos surfistas.