¿Puede acumularse en el cuerpo la proteína spike de las vacunas contra COVID-19?

COCUYO CHEQUEA · 10 MAYO, 2022 11:31

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Shari Avendaño | @shariavendano


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No hay evidencia que confirme que la proteína spike de las vacunas contra COVID-19 se puede acumular en el organismo y producir enfermedades, como dijo un doctor estadounidense en redes sociales. Por tanto, es falso.

Investigadores y entes sanitarios explican que cuando las personas se vacunan, el sistema inmunológico detecta la proteína y genera una respuesta que la bloquea. De esta manera, el organismo aprende a generar una respuesta inmune efectiva en caso de que deba enfrentarse al Sars-CoV-2 en el futuro. En algunos días o semanas la proteína spike desaparece del cuerpo.

La desinformación fue difundida por el doctor Peter McCullough. Fue entrevistado el pasado 28 de abril por el pastor estadounidense Gene Bailey en el programa FlashPoint, transmitido en Victory Channel, un canal cristiano sin fines de lucro administrado por Kenneth Copeland Ministries. La entrevista completa está en su canal de Rumble (en inglés).

Reconocimiento que decae

McCullough es cardiólogo y director de la división de Nutrición y Medicina Preventiva del Hospital William Beaumont (Michigan, Estados Unidos). Según detalla la revista científica US Cardiology Review, donde el médico tiene tres trabajos publicados, se le reconoce a nivel internacional por sus estudios de la enfermedad renal crónica como factor de riesgo cardiovascular.

También es fundador de la Sociedad Cardiorenal de América, que se dedica al estudio de los síndromes cardiorenales. Ha recibido reconocimientos internacionales y sus trabajos han sido publicados en la Revista de Medicina de Inglaterra y la Revista de la Asociación Médica Estadounidense.

A pesar de su trayectoria, McCullough ha difundido desinformación sobre el COVID-19 y las vacunas en medios de comunicación desde hace meses. Esto según seguimiento hecho por portales de verificación como AFP Fact Check, FactCheck.org y Health Feedback.

La proteína spike

En el tuit, McCullough dice: “enfermedades de la proteína spike emergiendo: cardiacas, neurológicas, inmunológicas y hematológicas posiblemente debidas a la carga acumulativa…”. En el video de la entrevista menciona, en síntesis, que la aplicación de vacunas y un posterior contagio de COVID-19 hace que la proteína spike se acumule en el organismo y produzca enfermedades.

Pero, ¿qué es la proteína spike?

La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) explica que cuando un virus infecta el cuerpo, se generan dos tipos de respuesta. Una de ellas produce unas proteínas (anticuerpos) que se unen a las proteínas del virus para neutralizarlo. Otro tipo de respuesta consiste en la estimulación de unas células que pueden reconocer las células infectadas por el virus y matarlas antes de que liberen más virus. Se les conoce como células citotóxicas

Investigaciones biológicas han podido identificar cuáles son las proteínas que permiten que el virus infecte y se multiplique en el cuerpo. En el caso del virus causante del COVID-19, continúa la Aemps, la proteína que hay que atacar es la proteína spike (también conocida como S o espícula).

Para la producción de vacunas, esta proteína se aísla del virus (para que no pueda causar la enfermedad) y se introduce su secuencia genética en un vector. De esta manera, cuando una persona recibe la vacuna, el sistema inmune reconoce la proteína como un agente extraño y genera una respuesta. Si la persona vacunada se infecta, los anticuerpos producidos por la vacuna reconocen el agente infeccioso y lo bloquean.

Virus vs. vacuna

El portal de verificación estadounidense, FactCheck.org, consultó al biólogo estructural de la Universidad de Texas (Austin), Jason McLellan, quien ha estudiado la proteína spike en otros coronavirus por años. Señala que si bien la proteína spike del virus y proteína spike que contienen las vacunas son iguales en función, estructura y procesamiento, hay una diferencia clave entre las dos.

Las proteínas spike codificadas por las vacunas tienen dos cambios de aminoácidos que ayudan a estabilizar la proteína en su conformación inicial. Ayudan a prevenir que la proteína realice el cambio que es necesario para facilitar la función de las membranas.

En cambio, la proteína spike del Sars-CoV-2 cambia su forma para fusionar su membrana viral con la membrana de la célula huésped. Cambia su forma de un estado inestable pre-fusión a un estado inestable post-fusión. Las proteínas spike generada por las vacunas no pueden hacer fusión, por estar inmovilizadas en su forma pre-fusión.

Estudios

Esta no es la primera vez que el médico menciona esta idea. El pasado mes de diciembre, el actor y comediante Joe Rogan entrevistó al cardiólogo en su podcast. Durante la conversación, McCullough dijo lo siguiente:

“Ahora sabemos que la proteína spike después de estas vacunas se produce en el cuerpo en una cantidad incontrolable y durante un tiempo incontrolable (…) un artículo de Ogata y colegas de Harvard mostró que la proteína spike que flota libre se encontraba en el plasma por un promedio de dos semanas después de (aplicarse) la vacuna (…). La proteína spike daña las células”.

El medio de fact-checking, Health Feedback, verificó esta afirmación y concluyó que era imprecisa y engañosa.

El artículo que menciona el cardiólogo se hizo en una muestra de 13 personas que recibieron la vacuna contra COVID-19 de Moderna (de ARNm). Los investigadores encontraron que la cantidad promedio de proteína spike en la sangre era de entre 30 y 40 picogramos (la billonésima parte de un gramo) y que esta desapareció con el paso de los días. No se reportaron efectos adversos en el estudio. 

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) aclaran, según estudios de la Sociedad de Enfermedades Infecciosas de América, que la proteína spike puede permanecer en el cuerpo por unas semanas. El sistema inmune identifica, ataca y destruye la proteína porque la reconoce como un agente extraño.

“Este proceso de ‘aprendiendo al enemigo’ es como el sistema inmune actúa para derrotar al coronavirus real. (El sistema inmune) Recuerda lo que vio y cuando esté expuesto al coronavirus en el futuro podrá montar rápidamente una respuesta inmune efectiva”, reseñó Nebraska Medicine.

Sin evidencias

Cocuyo Chequea consultó a la bióloga experta en virología y jefa del laboratorio de Virología Molecular del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), Flor Pujol. Explicó que a la fecha no existe evidencia de la persistencia de la proteína spike en el organismo, bien sea producido por las vacunas hechas a partir de adenovirus, por ARNm o por virus inactivados. Las proteínas son eliminadas rápidamente por el sistema inmune. Lo que sí permanece en el organismo con los anticuerpos generados por la vacuna.

«(…) Ahora bien, que la proteína espiga o spike pues venga a persistir después de una infección natural y, todavía estamos en ese mundo que es el long covid (afecciones posteriores aún después de pasar la infección), eso sí podría ocurrir. Que queden algunos antígenos, el virus se supone que es erradicado”, detalló Pujol.

Comentó que hay algunos casos donde se ha observado una persistencia mayor del virus. “Pero que persista la proteína de la espiga en esos casos, en algunos pocos casos, puede ser razón de más para vacunarse, puesto que la vacuna reduce en un 50 % la probabilidad de tener un post covid, un long covid”, aclaró.

Al menos en Medline, el repositorio de literatura científica, solo hay artículos relacionados con la persistencia de anticuerpos (que atacan a la proteína spike) después de la vacunación. Solo un texto menciona la persistencia de la proteína en los glóbulos blancos (linfocitos) después de la infección (lo que se conoce como el long covid o covid persistente).

En conclusión, no existe evidencia que respalde que la proteína spike se acumula en el cuerpo y produce enfermedades. Por tanto, es falso. Más bien, la vacunación reduce a la mitad las probabilidades de padecer síntomas de COVID-19 aún después de haber pasado la enfermedad.