Credibilidad del Gobierno y la MUD quedó “devaluada” tras primer mes de diálogo, afirman expertos
Los errores y “descuidos” del chavismo y la oposición “devaluaron” su credibilidad y acercan peligrosamente al diálogo a su final.
Ni la desmovilización de las protestas ni la desincorporación de los diputados de Amazonas fueron suficientes para que el Gobierno cediera en los acuerdos convenidos en la mesa de diálogo.
La oposición alega que el Gobierno se comprometió a liberar a los presos políticos y facilitar la renovación de las autoridades del CNE antes del 4 de diciembre, pero faltó a su palabra en el mes que llevan instaladas las mesas técnicas de trabajo.
Durante este primer mes de negociación, los errores y “descuidos” del chavismo y la oposición “devaluaron” su credibilidad y acercan peligrosamente el diálogo a su final.
“El costo político (del fracaso del diálogo) es el debilitamiento interno de aquellos actores dentro de la MUD que han promovido las tácticas moderadas, eso incluye al diálogo y cualquier arreglo electoral. Esa debilidad temporal pudiera llevar a un viraje táctico, una reestructuración, dentro de la MUD”, señaló el politólogo y profesor universitario Guillermo Tell Aveledo.
Esta reestructuración ha sido planteada por el ala radical de oposición, específicamente por el partido Vente, que ha pedido la sustitución del secretario ejecutivo de la coalición, Jesús “Chúo” Torrealba. También se ha propuesto ampliar la mesa de negociación con la incorporación de la sociedad civil.
En este punto, Tell Aveledo advirtió que hay que la MUD debe ser “cuidadosa” para evitar que se repita el escenario de la Coordinadora Democrática. “La inclusión de la sociedad civil hizo inmanejable a la Coordinadora Democrática”, recordó.
En opinión del analista, del lado del Gobierno el proceso de diálogo también “mostró las fisuras” entre los que están dispuestos a hacer concesiones, como la liberación de presos políticos y cambios económicos, y aquellos que no quieren entregar nada.
A su parecer es un error que los bandos políticos vean el diálogo como un espacio para “vencer” al otro especialmente porque ninguno de los bandos es capaz de dominar al otro.
Descartó que la coalición de oposición se fraccione porque “todavía no hay un espacio tan amplio para que aquel que decida hacer tienda aparte tenga suficiente poder para hacerlo. Lo que está en juego es el control de la MUD”.
El politólogo José Gregorio Contreras consideró que “hay que buscar interlocutores que realmente conozcan de negociación y que transmitan confianza”.
La “falla” del proceso de negociación radica en que la oposición cedió “inmediatamente, sin que se produjeran grandes cambios” con la desmovilización de la presión de calle, en opinión de Contreras.
“La oposición no ha ganado nada, debió mantenerse firme y no renunciar de inmediato a la movilización de calle porque lo que tiene a su favor es el respaldo popular”, opinó.
Coincidió en que el saldo “negativo” del diálogo debe llevar a la MUD a plantear una restructuración a lo interno.
Foto: psuv.org.ve
