Iris Varela advierte que pacto petrolero con EEUU “puede ser revocado” por ser bajo “coacción”

Dice que todo cambiará “cuando Maduro vuelva a la patria”

La diputada del Psuv Iris Varela cuestionó este martes el reciente acuerdo energético binacional entre Venezuela y Estados Unidos, al afirmar que el convenio “puede ser revocado” por el Ejecutivo Nacional o por la Asamblea Nacional una vez cesen las causas que lo motivaron.

En un video difundido a través de su cuenta en X, Varela citó el artículo 339 de la Constitución venezolana para sostener que esa facultad no es una interpretación personal: “Será revocado por el Ejecutivo Nacional, o por la Asamblea Nacional (…), al cesar las causas que lo motivaron”.

Según la parlamentaria, esas causas “caducarán cuando el presidente Nicolás Maduro retorne al país”. En ese escenario, argumentó, el mandatario podría objetar las decisiones adoptadas bajo “supuesta coacción”, lo que —a su juicio— viciaría el consentimiento conforme a la ley y abriría la puerta a exigir indemnizaciones por los daños causados a la nación.

La diputada advirtió además a las contratistas que participen en el esquema que se exponen a posibles nulidades e indemnizaciones futuras. Sus declaraciones se producen horas después de que la Asamblea Nacional, de mayoría oficialista, respaldara el convenio en sesión extraordinaria, presentado por el diputado Miguel Ángel Pérez Abad como el “más importante de los últimos 100 años”.

El pacto, anunciado días atrás por la gobernante encargada Delcy Rodríguez y por el gobierno de Donald Trump, contempla el desarrollo de 17 campos estratégicos con un potencial de unos 65.000 millones de barriles, una vigencia inicial de 25 años (algunas versiones mencionan concesiones más largas) y la meta de sumar más de 1,5 millones de barriles diarios de producción, con proyecciones de ingresos superiores a 209.000 millones de dólares para el Estado venezolano a un precio de referencia de 65 dólares por barril.

Incluye participación de la empresa privada North American Blue Energy Partners (Nabep) y una participación accionaria del 35 % de la Oficina de Capital Estratégico del Pentágono en la matriz de esa compañía.

Las palabras de Varela evidencian tensiones internas dentro del chavismo respecto a la estrategia energética impulsada por la administración interina de Rodríguez en coordinación con Washington, tras la captura de Maduro en enero pasado.

Mientras el oficialismo parlamentario y la cúpula militar respaldaron el acuerdo como una vía hacia la recuperación y la paz, figuras como Varela y el exministro Rafael Ramírez han expresado reservas o críticas abiertas, calificando aspectos del convenio de entreguistas o de dudosa legitimidad.