La muerte de una interna en La Crisálida enciende alarmas por situación de presas políticas
Este fin de semana una reclusa de La Crisálida murió por falta de atención médica adecuada, según informó el OVP

Las cárceles o anexos femeninos donde se encuentran las privadas de libertad por motivos políticos no están exentos de las precariedades del sistema penitenciario venezolano. Aunque las mujeres representan menos del 10% de la población carcelaria en el país, están recluidas en lugares que en su mayoría no fueron diseñados con perspectiva de género.
Este fin de semana, el Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) informó sobre la muerte de Fabiana Desirée Páez Fernández, en el centro penitenciario La Crisálida, ubicado en Los Teques, estado Miranda. Aunque Fabiana no era una presa política, su muerte se suma a los 26 decesos que ha contabilizado el OVP, desde abril a junio de este año.
La muerte de la mujer bajo custodia del Estado se produjo por una insuficiencia respiratoria y “otras patologías” de salud que, según el OVP, no fueron atendidas. Esta situación alertó a los familiares de las presas políticas que también se encuentran dentro de ese centro de detención, entre ellos, los familiares de Yazmín Fajardo, una de las detenidas políticas con cuadros depresivos.
La situación jurídica de Yazmín del Carmen Fajardo continúa bajo el seguimiento de organizaciones defensoras de derechos humanos en Venezuela, al cumplirse más de un año de su aprehensión por parte de los cuerpos de seguridad del Estado.
Fajardo fue aprehendida el 7 de mayo de 2025 mientras se trasladaba en transporte público desde el estado Barinas hacia el estado Miranda, con el objetivo de realizar una visita familiar en el Centro Penitenciario Yare III, ubicado en Miranda.
De acuerdo con los reportes de redes de activismo y monitoreo de detenciones, la medida privativa de libertad se ejecutó luego de que Fajardo utilizara sus redes sociales personales para publicar mensajes en los que exigía la liberación de su esposo, quien también se encuentra recluido.
Situación familiar y denuncias
El caso ha sido visibilizado en semanas recientes por familiares y redes de periodistas independientes durante concentraciones pacíficas en Caracas.
El 1 de junio, Anneris Fajardo, hermana de Yazmín, denunció que su hermana tenía pautada la apertura de juicio hace tres meses, pero la suspendieron y el tribunal no volvió a fijar fecha.
“No tienen pruebas de nada, esos expedientes son fabricados”, dijo.
La hermana de Fajardo aseguró que su sobrina siempre le pregunta por su madre: “Tía, ¿por qué todos mis compañeros y mis amiguitos tienen a su mamá y yo no tengo a mi mamá? ¿Mi mamá me abandonó? ¿Tú también me vas a abandonar?“.
La ex presa política Lourdes Villarreal escribió este sábado 20 de junio que, mientras estuvo detenida en La Crisálida, conoció a Jazmín y aseguró que la presa política sufre de depresión y ansiedad.
“Llora mucho; esto es estar muerta en vida. Ya deben liberar a Jazmín. Su hijita de 5 años extraña a su mamá y papá”, dijo Villarreal en su cuenta de X.
Hasta el 9 de junio, el Foro Penal registra a por lo menos 32 mujeres privadas de libertad por motivos políticos en Venezuela.
