Familiares de presos políticos continúan en protesta frente a la embajada de EEUU

Los familiares no levantarán la protesta hasta no ser atendidos por el cuerpo diplomático estadounidense

Casi 20 horas de vigilia cumplen los familiares de presos políticos que se apostaron en los alrededores de la embajada de Estados Unidos en Venezuela para exigir la liberación de sus parientes.

Desde la noche de este domingo 7 de junio, a pesar de la lluvia, estas personas se reunieron en las cercanías de la sede diplomática para exigir una reunión con el encargado de negocios de Estados Unidos en Venezuela, John Barrett. 

Las familias rechazaron el traslado de presos políticos el pasado miércoles 3 de junio desde El Helicoide a otros centros penitenciarios del país, sin notificación previa ni señalar de manera oficial a qué cárceles serían llevados.  

A través de un video publicado en las redes sociales por el periodista Jesús Gutiérrez; Francis Quiñones, madre del preso político Jonathan Franco Quiñones, detenido por el caso Gedeón, denunció que las autoridades se siguen burlando de las familias de los presos políticos. 

“Hace unos minutos un funcionario de seguridad de la embajada nos atendió y nos dijo que iba a hacer llegar todas nuestras palabras a la persona encargada (Barrett)”, dijo. 

No se irán hasta ser atendidos

Quiñones informó que no se irán de los alrededores de la embajada hasta no ser atendidos por el alto funcionario estadounidense establecido en Venezuela y que colocarán carpas para pernoctar en el lugar como forma de protesta. 

“Vamos a poner unas carpas. Anoche estuvimos bajo la intemperie y la lluvia y nos podemos enfermar. Vamos a hacer todo lo que se pueda”, dijo la madre del militar preso político. 

Familiares señalaron que durante las primeras horas de protesta cerca de la embajada, vecinos del sector Valle Arriba se solidarizaron y les ayudaron con comida. “Nos tuvimos que resguardar en una parada de autobús porque la lluvia no paraba”, dijo una de las familiares. 

En Venezuela, las organizaciones no gubernamentales estiman que más de 600 personas continúan tras las rejas por motivos políticos, a pesar de las promesas de liberación, realizadas por las autoridades interinas en diversas oportunidades.