#16S una marcha que volvió a quedar acorralada por la PNB

La jornada de protestas convocada para este viernes por la Mesa de la Unidad Democrática fue bastante discreta, no solo en poder de convocatoria -comparada con casi cualquier otra manifestación opositora distinta a las del #1S– sino también en alcance, pues a diferencia de otras ocasiones, cuando avanzaron un largo tramo en la avenida Libertador, esta vez el cerco policial arrinconó a los manifestantes en Sabana Grande.

A las 9:00 am, comenzaron a acercarse los colores de las banderas partidistas a la plaza Brion de Chacaíto. Una tarima con música de fiesta, como si se tratara de un jolgorio nacional, amenizaba la mañana mientras que llegaban los simpatizantes y los dirigentes. Mientras tanto, un mundo paralelo transcurría; el de la gente que a esa hora iba a sus trabajos a paso rápido “por si se presenta algo”, se escuchó de una de las personas.

Chacaíto era el punto final de reunión y de comienzo de la caminata, porque las concentraciones de los otros puntos –plaza Alfredo Sadel, Altamira y Los Dos Caminos– llegarían hasta aquí para iniciar la movilización hacia la avenida Libertador, frente a la sede principal de la Cantv, lugar que desde las 7:00 am estaba tomado por simpatizantes del Gobierno.

El pico más alto de llegada de opositores fue a las 10:30 am, cuando el bulevar de Chacaíto parecía repleto. Las personas estaban aglomeradas desde la salida del Metro (sentido El Bosque) hasta la plaza José Martí. Las consignas no paraban y la larga exposición al sol picante ya se hacía sentir en la piel de los asistentes.

A diferencia de otras actividades opositoras, las caras de los jóvenes no eran mayoría; sin duda, había un grupo presente pero no representaba la mayor cantidad de personas.

“Queremos revocatorio este año, Tibisay ponte a derecho con el país”, gritaba Dilma Quiñones, una señora que vino desde Los Teques a protestar. Ella cree que mientras más actividades de calle se hagan, mayor presión sentirá el gobierno de Nicolás Maduro.

En esa idea coincidió con los líderes opositores, quienes declararon desde el punto de partida. Junto a otros militantes ataviados de amarillo y con sus respectivas banderas llegaron Julio Borges y Tomás Guanipa, José Guerra y Ángel Medina, todos diputados a la AN y representantes de Primero Justicia. Todos denunciaron una férrea persecución del Gobierno venezolano en contra de sus dirigentes, tal como ya ha ocurrido con otros de Voluntad Popular.

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“Si el Gobierno cree que persiguiendo a la alternativa democrática, metiendo presos a los dirigentes de Primero Justicia o de los otros partidos, creen que van a frenar la voluntad de un pueblo, se equivocan, a nosotros lo que nos da es más fuerza para seguir luchando”, expresó, mientras atrás se alzaban pancartas que exigían “Revocatorio Ya”.

Pese a que el secretario ejecutivo de la MUD, Jesús “Chúo” Torrealba aseguró que la marcha partiría a las 12:00 m, los manifestantes se activaron hora y media antes. Y es que mientras Borges declaraba, un grupo de personas se enfrentó con funcionarios de la PNB quienes a empujones y “rolazos” agredieron a quienes quisieron romper el piquete policial ubicado en la torre Credicard. Al final ese piquete se rompió.

La acción de la policía fue inmediata. Corrieron a formar otro cordón con más funcionarios en la empinada avenida principal de El Bosque. Desde ahí, evitaron en todo momento el acceso a la avenida Libertador, destinada a la presencia oficialista durante esta jornada.

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La caminata desvió sus pasos hacia la avenida Francisco Solano, paralela a la Libertador, pero que de igual forma podía llevarlos hasta su destino final. Sin embargo, mientras iban avanzando, se formaban nuevos piquetes en cada cuadra. Era una carrera de velocidad que la PNB, con todo su aparataje, dominó.

Justo en la calle Santos Ermity de Sabana Grande se unió otra porción de la marcha con dirigentes de Un Nuevo Tiempo. Desde ahí, ya se sabían cercados y el propio vicepresidente de la AN, Enrique Márquez, aseguró que no iban a colocar a la gente como “carne de cañón, porque en la Libertador habían colectivos armados”.

Mientras discutían la estrategia entre los líderes de la MUD,  la atención se desvió por unos segundos. Un arrebatón generó que varios manifestantes casi lincharan al delincuente. El hombre se escapó por una de las transversales, donde estaba la policía, que nunca hizo nada por detenerlo.

El cuento terminó frente al edificio de Misión Vivienda Los Jabillos II, en la avenida Solano. Desde allí, no pudieron continuar porque los escudos en forma de muro avisaban la prohibición del paso.

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“¿Pero por qué no podemos pasar? Nos vamos a la derecha”, gritaba la esposa de Leopoldo López, Lilian Tintori.

Se sentaron en el piso, oraron junto a una monja quien también pidió el paso de la caminata. También pidieron por la realización del revocatorio. Siguieron preguntando por qué no podían pasar y la policía permanecía inmutable ante los empujones por la cantidad de gente

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No hubo más allá y la gente se regresó. No había otra opción para los opositores.

Figuras como Henry Ramos Allup solo se vieron al final de la actividad y el gran ausente de la actividad fue el gobernador Henrique Capriles.