¿Es posible una negociación directa entre Machado y el interinato? politólogos responden
Para Piero Trepiccione y Juan Manuel Trak una negociación directa depende de la incidencia de EEUU

El cónclave entre la Plataforma Unitaria Democrática (PUD), María Corina Machado y parte del chavismo disidente, de hace una semana en Panamá, produjo un manifiesto que fue divulgado por la coalición opositora la noche de este jueves 28 de mayo.
Del escrito que resume las principales demandas de la oposicion para lograr una transicion hacia la democracia y reivindica el papel de Machado, como principal referente opositor, destaca la propuesta de una negociacion directa entre la oposicion mayoritaria, bajo la coordinacion de la lider opositora, con el gobierno interino de Delcy Rodríguez para lograr elecciones libres.
El manifiesto puntualiza que el propósito central de este proceso consiste en alcanzar la realización de una elección presidencial plenamente libre, transparente y soberana. Para lograrlo, los firmantes (Machado, la PUD, Edmundo González y Alianza con Venezuela) consideran indispensable el diseño de un cronograma electoral verificable y la renovación total del Consejo Nacional Electoral (CNE) con personalidades independientes.
No pocos se preguntaron sobre la viabilidad del planteamiento de una negociación directa por el gran rechazo que genera la figura del Premio Nobel de la Paz entre la cúpula chavista, al punto de que la exdiputada aún no cuenta con garantías para un regreso seguro a Venezuela.
Politólogos consultados por Efecto Cocuyo señalan que en una eventual negociación, tanto para que se dé como para garantizar el respeto a los resultados, será fundamental la incidencia de Estados Unidos que ejerce un tutelaje desde el 3 de enero, tras capturar a Nicolás Maduro y a Cilia Flores.
Se impone la realpolitik
“Es un documento necesario que esperaban desde hace tiempo la sociedad venezolana y los países con los que Venezuela tiene una relación directa. Venezuela es un laboratorio y lo que aquí ocurra podria servir como hoja de ruta para otros países como Cuba, Nicaragua y la region en si. Es un documento importante porque clarifica la lucha política, económica y social, configura un contrapeso necesario de cara a la democratización del país”, es la primera lectura del politólogo Piero Trepiccione sobre el Manifiesto de Panamá.
El analista político no pasa por alto el rechazo hacia Machado entre las filas del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv), pero advierte que la realpolitik se impone y no se puede ignorar el peso de ciertos actores políticos en el actual contexto venezolano.
Subrayó que guste o no al chavismo y a otros factores, Machado es el principal referente opositor en estos momentos y es importante que ella misma se abra a una negociación con el interinato. Advirtió que Miraflores no puede simplemente descartar a Machado y sentarse con quienes no les sea tan incómodos, porque no gozan del respaldo popular. Machado, enfatizó, es la que debe dirigir la negociación.
El Manifiesto de Panama ratifica la vigencia del mandato expresado en las urnas el 28 de julio de 2024 y deja sentado su respaldo al plan de las tres fases de EEUU para Venezuela (estabilizacion, recuperacion y transicion) como “marco estrategico esencial) para la recuperacion de la democracia en el pais.
Igualmente demanda “gestos necesarios” para crear un ambiente político favorable que demuestren “voluntad de avanzar”, antes de esa negociación, a saber: liberación plena de la totalidad de los presos políticos, tanto civiles como militares; retorno seguro de los ciudadanos exiliados por razones políticas; normalización del espacio cívico junto y el desmantelamiento del aparato represivo y de agrupaciones armadas irregulares.

Rescata la negociación
Para el doctor en Procesos Políticos Contemporáneos, Juan Manuel Trak, el principal obstáculo al Manifiesto de Panamá puede ser precisamente Washington, cuya prioridad, advierte, no es el rescate de la democracia en Venezuela, sino su reposicionamiento en la geopolítica global frente a su rivalidad con China.
“La democracia no es una prioridad para Donald Trump, ni en Venezuela ni en EEUU; y María Corina Machado, a nivel público, insiste en igualar la agenda democrática, de elecciones, con la agenda de Trump, cuando eso no está acoplado. No está leyendo ese desacoplamiento, por lo menos no públicamente y está tratando de imponer como esa visión de que Trump y la agenda de ella son la misma, lo cual no es del todo correcto”, sostiene Trak.
Mientras Trump no deja de elogiar a Delcy Rodríguez por la cooperación con la Casa Blanca, el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, declaró el 14 de mayo que si bien quieren una transición hacia la democracia en Venezuela con un gobierno legítimo, electo por los venezolanos, no hay que “ir demasiado rápido” porque lo logrado hasta ahora podría “desmoronarse”.
Los acuerdos en materia petrolera y minera entre Miraflores y la Casa Blanca avanzan, la administración de Trump continua levantando parcialmente sanciones y, según la agencia AP, el presidente norteamericano pidió a fiscales federales en Miami evitar investigaciones penales contra la gobernante encargada.
Pese al tutelaje, el interinato se ha resistido a la liberacion plena de los presos politicos, el desmontaje del aparato represivo y la renovacion institucional. La poblacion venezolana además todavia no percibe los beneficios del aumento de la exportacion de crudo.
“El comunicado es débil porque no nombra abiertamente lo que pasó el 3 de enero, no reconoce ese evento crítico. El documento empieza por un evento, el 28 de julio de 2024 que para los EEUU no es relevante en términos de sus objetivos estratégicos, geopolíticos y personales de Trump. Luego, no se habla del tema de petróleo, lo que está ocurriendo, ni de una nueva forma de entender la relación de la sociedad venezolana, el Estado con el petróleo. Es un simple comunicado con unas condiciones que ya se han repetido en otras ocasiones”, apunta Trak.
El politólogo sí valora el hecho de que Machado se haya abierto y reconocido la necesidad de una negociación con el interinato, puesto que hasta hace poco se mostraba negada a hacerlo “con un régimen criminal”. Pero considera que demandas como la liberación de presos políticos no pueden condicionar la negociación o ser previas, sino producto de ese proceso.
“Eso es marcar la agenda del otro de manera anticipada, tanto de EEUU que quieren que intervenga en la negociación, como del gobierno de Rodríguez, creo que esa es una lectura errada de lo que está sucediendo”, agregó Trak.

¿Rodríguez y Machado pueden verse las caras?
Trepiccione considera que pretender, a partir del Manifiesto de Panamá, un cara a cara inmediato entre Delcy Rodríguez y Machado no sería realista. En este sentido, sugiere que lo que podría darse es que ambas designen a mediadores o interlocutores válidos para iniciar los acercamientos.
“Es necesario un pre diálogo, una pre negociación y allí puede llevar la batuta EEUU, que conduzca hacia una negociación directa entre Delcy Rodríguez y María Corina Machado. Una vía para ello, una estrategia, es buscar la ayuda de mediadores válidos y reconocidos”, señala Trepiccione.
Enfatiza en que la participación de EEUU será importante en la propuesta de la coalición opositora, porque por mucho que Trump elogie a Rodriguez, ejerce un tutelaje por fuerza militar y no es afín ideológicamente al interinato.
“De momento no hay ninguna señal de apertura a una negociación directa con Machado de parte del gobierno de Delcy Rodríguez. Si la administración de Trump y Marco Rubio lo solicitan, ahí pudiéramos verlo, pero no hay ninguna señal de momento. De parte del gobierno nacional lo que sí ha habido son señales claras sobre con quiénes quieren hablar y hasta dónde es el límite de la tolerancia a la oposición. María Corina Machado, a la que responsabilizan por haber solicitado por años una intervención militar, es para el interinato una línea roja”, advirtio Trak.
En lo que fue interpretado como parte de las reacciones al cónclave en Panamá, la diputada del Parlamento Nacional, (Psuv) Iris Varela, advirtió durante un podcast difundido en redes sociales que el presidente de la República sigue siendo Nicolás Maduro, porque es un “prisionero de guerra” de EEUU y dijo confiar en su regreso a Venezuela.
“Ahí no se va a sentar (en la silla presidencial) otro que no sea Delcy mientras tanto (…) Olvídense que aquí va a haber elecciones presidenciales”, aseguró la exministra del sistema penitenciario para descartar una negociación para nuevos comicios.
Trak recordó que el interinato, pese a tensiones internas, ha logrado mantener una cohesión importante en la cúpula del gobierno tras la salida de Maduro y concentrar el poder, con una Fuerza Armada a favor. Considera además que abrirse a una negociación con Machado, de buenas a primeras, no sería bien visto en el seno de la coalición. Recordó que la interina no solo debe gestionar su relación con EEUU, sino también a la coalición interna para mantener la estabilidad.
“Depende en primera medida de que haya una presión externa (de EEUU por la negociación), pero también que haya una capacidad de administrar las fricciones que esa negociación con Machado puede generar en los dos o tres grupos de poder importantes dentro del chavismo. En este momento no se ven las señales claras de que eso pueda ocurrir en el corto plazo”, estima.