Recorte del Programa Mundial de Alimentos en Venezuela pone en peligro la educación en Venezuela

Niños entre 6 meses y 6 años de edad son los principales beneficiarios de esa ayuda

La decisión del Programa Mundial de Alimentos (PMA o WFP, por sus siglas en inglés) de suspender sus operaciones en cinco estados venezolanos (Trujillo, Yaracuy, Barinas, Anzoátegui y Monagas) por falta de financiamiento pone en riesgo la asistencia y matrícula escolar de miles de niños, especialmente en comunidades vulnerables, advirtieron los expertos en emergencia humanitaria Susana Raffalli y Feliciano Reyna.

El programa, que llegó a desplegarse en 11 de los 24 estados de Venezuela, ahora trabajará únicamente en cuatro: Delta Amacuro, Sucre, Zulia y Falcón.

La decisión que se anunció este miércoles 20 de agosto afecta a cerca de 225.000 estudiantes y personal escolar que dependían de las raciones alimentarias mensuales para mantenerse en las aulas.

Esa reducción del PMA en Venezuela no solo pondría en riesgo la alimentación de miles de niños y niñas, sino que también amenaza con disminuir aún más la matrícula escolar y el acceso a la educación en el país.

Crisis agravada por contexto internacional

Feliciano Reyna, fundador de la ONG Acción Solidaria, expresó su profunda preocupación por esta medida. El conocido activista señaló que tal medida empezó con el regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos y la subsecuente designación de Elon Musk al frente del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), que desde su inicio priorizó el gasto doméstico, con el corte significativo a la asistencia internacional.

“Esta reducción no solo afecta la seguridad alimentaria, sino también la educación de los niños, quienes, al no tener acceso a comidas en las escuelas, podrían verse obligados a abandonar sus estudios para trabajar y contribuir al sustento familiar”, señaló Reyna en entrevista con el programa La Fuerza es la Unión, del periodista Jesús “Chuo” Torrealba.

Estados Unidos, que previamente contribuía con casi la mitad de los 35 mil millones de dólares anuales necesarios para los programas del PMA, redujo drásticamente su apoyo, con lo que dejó un vacío que otros donantes, como la Unión Europea, no han podido llenar.

Reyna destacó la magnitud del problema global. Resalto que la interrupción de la cooperación estadounidense ha afectado no solo a Venezuela, sino a millones de personas en todo el mundo.

Es un daño inmenso, y será necesario un período largo de documentación para determinar hasta dónde llegará este impacto“, advirtió.

Ante esta situación, Reyna instó a la comunidad internacional a movilizar recursos alternativos y urgió al gobierno venezolano a destinar parte de sus cuantiosos recursos a financiar programas que salvan vidas.

“El Estado venezolano debe rendir cuentas y utilizar sus recursos para atender esta emergencia humanitaria compleja”, enfatizó.

El Programa Mundial de Alimentos anunció el cese de sus operaciones en Anzoátegui, Barinas, Monagas, Trujillo y Yaracuy

No solo es comida, son oportunidades

La experta en seguridad alimentaria Susana Raffalli alertó, en entrevista con Efecto Cocuyo, sobre las graves consecuencias que tendrá la reducción del PMA en Venezuela. A su juicio, esta medida impactará directamente a los niños más vulnerables y a las comunidades que dependen de este apoyo.

Raffalli destacó que las raciones del PMA, diseñadas con alto valor nutricional, son esenciales para los beneficiarios, especialmente niños preescolares menores de 5 años y aquellos con necesidades especiales en escuelas especiales.

No es solo comida, es nutrición pensada y adecuada. Su pérdida dejará un boquete en la dieta diaria de estos niños, con implicaciones masivas para su bienestar”, afirmó.

Este enfoque en los más pequeños y en poblaciones con requerimientos específicos, logrado tras años de planificación con instancias oficiales, es poco común en programas de este tipo y representa una pérdida crítica.

Raffalli coincide en la opinión de que la reducción podría disparar en los estados afectados la deserción escolar. “Es bastante probable que las estadísticas de afluencia educativa y retención bajen, porque esas comidas eran un motivo para ir a la escuelita”, señaló.

Más allá de los niños, la experta subrayó los efectos negativos en las comunidades. La preparación de comidas calientes generó empleo local al requerir el acondicionamiento de cocinas escolares, impulsando las economías de las zonas beneficiadas.

Además, el programa fomentó un valioso proceso de coordinación y diálogo entre el PMA, instancias oficiales y actores locales, “un logro estratégico que ahora está en riesgo”.

Raffalli expresó pesar por la reducción de un programa que no solo brindaba alimentación, sino que fortalecía la educación, el empleo y la cohesión social.

Estamos perdiendo una oportunidad de oro para los niños más pequeños y aquellos con necesidades especiales, justo los que más se benefician de esta nutrición”, lamentó.

Cómo afecta en cada estado

En Anzoátegui, donde la matrícula escolar para el período 2024-2025 alcanzó los 315.000 estudiantes, según datos del gobierno regional, la ausencia del WFP podría revertir el aumento del 20-25% registrado en escuelas públicas.

En Monagas, la situación es igualmente alarmante. Con un incremento proyectado del 40% en los costos de matrícula en escuelas privadas, la presión sobre las familias se intensifica.

Trujillo, con 176 escuelas de educación inicial y especial beneficiadas por el programa, enfrenta un panorama sombrío. La suspensión de las comidas escolares podría reducir la asistencia, ya que muchos niños dependían de estas raciones para cubrir sus necesidades nutricionales básicas.

Situación similar se vive en Barinas y Yaracuy, donde el programa había expandido su alcance desde 2021.

Cuándo llegó el PMA a Venezuela

El programa de comidas escolares de WFP comenzó en Venezuela en 2021, e incluye canastas de alimentos para llevar a casa. Las principales poblaciones beneficiarias son niñas y niños, y personal escolar, así como personas con discapacidad que asisten a escuelas de educación especial.

La entrega de comidas calientes, preparadas y servidas en las propias escuelas, comenzaron en abril de 2023 en tres municipios del estado Falcón. Actividades de educación nutricional y de involucramiento comunitario se integraron también al programa.

Una reseña de El País de España recuerda que para instalarse en Venezuela en 2021, el director general del PMA, David Beasley, debió reunirse con Nicolás Maduro y también con Juan Guaidó, que encabezaba a la oposición en ese momento como presidente interino.

Los datos públicos más recientes del plan de respuesta humanitaria revelan que en 2025, 7,9 millones de venezolanos necesitaban atención. Pero el PMA solo dispone del 15% de los fondos para atender a una población meta de 5,1 millones. En el área de nutrición y seguridad alimentaria, el aporte apenas llegaba al 7% de lo requerido.