1.150 niños y adolescentes asesinados en 2016 registró Cecodap

Los más pequeños son también los más vulnerables ante la agudización de la violencia. De acuerdo con un monitoreo realizado por el Centro Comunitario de Aprendizaje (Cecodap) y una revisión a 18.802 noticias publicadas el año pasado, se determinó que los niños, las niñas y los adolescentes son las víctimas mortales de una Venezuela cada vez más implacable. Solo en 2016, se registraron los homicidios de 1.150 menores, una proporción que supera en 12% los casos conocidos a través de los reportes de medios en 2015.

“Estamos viendo una violencia cada vez más violenta“, advirtió Fernando Pereira, coordinador de Cecodap, sobre las muertes reportadas en los medios de comunicación durante los últimos meses. Añadió que en muchos casos, los niños y los adolescentes son quienes se encuentran en medio de este hostil entorno.

“Se utilizan a los niños como objetos de venganza“, dijo en la presentación del informe este martes, 14 de marzo, tras referirse al caso de San Casimiro, estado Aragua, que se produjo a principios de marzo y  donde una familia entera resultó muerta en un presunto pase de factura entre bandas, niños incluidos.

El monitoreo de Cecodap a un total de 31 medios arrojó una proporción alarmante: cada mes, 96 niños y adolescentes han sido asesinados en Venezuela. Entre estos tipos de violencia, la organización para la defensa de los más pequeños identificó que tanto chiquitos como jóvenes están expuestos en distintos ámbitos: el social, el institucional, el familiar, el sexual, en el escolar y en accidentes.

En el renglón social, los más vulnerables son los adolescentes (entre los 12 y los 17 años). El sexo masculino también es el que se ve mayormente afectado, 80% de los casos corresponden al sexo masculino, mientras que 20% al sexo femenino. “El homicidio sigue siendo la forma más común de violencia social contra niños, niñas y adolescentes”, señala el reporte de Cecodap.

La violencia también se ha hecho sentir con más fuerza en las escuelas y ha puesto en riesgo el derecho a la educación. En 2016, se registró un incremento de 44% en casos como robos a escuelas (25%), protestas de docentes (18%) y deficiencias en la infraestructura escolar (10%). Las muertes violentas también estuvieron presentes el año pasado: de un total de siete muertes procesadas por Cecodap, cinco se debieron a rivalidades entre alumnos.

Ni en los hogares están seguros los más pequeños. La organización que vela por el buen trato también registró un incremento de 51% en los casos de violencia familiar durante el año pasado, entre los que figuran casos de maltrato infantil, niños extraviados y homicidio a manos de algún familiar. Según el reporte, los infantes (entre 0 y 6 años) son los más afectados por este tipo de violencia (69% de los casos procesados).

Los niños y adolescentes tampoco se salvan de la violencia ejercida desde el propio Estado. El año pasado también trajo consigo un incremento de casi 50% en los casos de pequeños y jóvenes que fueron víctimas de agresión por parte de fuerzas de seguridad.

La mayoría de los casos contemplados en este renglón corresponden a enfrentamientos policiales (42%), pero también se añade que 61 casos fueron víctimas directas o testigos de un ajusticiamiento y otros 33 casos víctimas de los operativos desplegados como parte de las OLP.

Pereira, coordinador de la organización por el buen trato, indicó que estas cifras no constituyen la totalidad de casos en los que la niñez y la adolescencia se ven violentadas y que estos números se quedan muy por debajo de lo que actualmente pasa en el país. “Nuestra muestra siempre ha estado y estará por debajo del número total de casos. La realidad nos supera”, aseguró.