Voluntarios se organizan para prestar primeros auxilios durante las marchas

Desde que se iniciaron las protestas en contra de las sentencias 155 y 156 de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, Federica Dávila está en la calle. Junto a un grupo de médicos de la Universidad Central de Venezuela asiste a las convocatorias de la oposición, no con pancartas ni consignas, sino con gasas, pomadas y alcohol. Con otros jóvenes, presta primeros auxilios a los manifestantes que hayan sido víctimas de la represión. Heridos, lesionados, ahogados o desmayados.

Desde la manifestación del martes 4 de abril en la avenida Libertador, a la que asistió el grupo de médicos, Dávila vio de cerca un caso que no olvida. “Una vez estaba una señora de 90 años que se vio atrapada entre las bombas lacrimógenas y los perdigones. Teníamos a la Guardia Nacional (GNB) a cinco metros y nos tuvimos que lanzar encima de ella para evitar que un perdigón la impactara”, contó la joven.

Más de 80 galenos integran el grupo de primeros auxilios de la UCV, que se distribuyen en tres flancos durante las manifestaciones y llevan cascos blancos con una cruz verde. El primero está al frente, en la “zona roja” o la línea de fuego y lo integran quienes están más cerca del piquete de funcionarios. Después hay otro número en la “zona naranja”, hacia el medio de la convocatoria. Le siguen los de la “zona verde”, quienes están al final de la marcha y se encargan de brindar atención médica más específica a los manifestantes que se han visto afectados.

“Atendemos todo lo que se pueda atender por manejo prehospitalario. A los casos más graves los referimos luego a un centro de salud”, explicó Dávila.

La iniciativa de los médicos de las escuelas José María Vargas y Luis Razetti está siendo replicada en otros estados del país. Entre todos, los jóvenes están formando unidades de primeros auxilios en universidades de Maracay, Zulia y Mérida. Sin embargo, un grupo de estudiantes de la Universidad Católica Andrés Bello (Ucab) también se está organizando para prestar su apoyo en las protestas.

Aunque tiene apenas dos semanas de creado, el grupo de primeros auxilios de la Ucab también se está preparando para apoyar a los manifestantes que participen en la convocatoria del próximo miércoles 19 de abril. Con pañitos y agua con bicarbonato, los 18 jóvenes se adentran en el humo de las lacrimógenas para atender a los afectados.

“Estuvimos el día que marcharon en la Libertador (4 de abril). Atendimos a un chamo que se partió la barbilla y a otro que le pegaron una bomba directamente”, aseguró Ricardo Linares, uno de los estudiantes que está coordinando el grupo de la Ucab. Sin embargo, advirtió que ninguno esperaba que la represión fuera tan dura, por lo que indicó que están buscando máscaras, cascos e insumos para continuar prestando su apoyo.

El día de la marcha del 10 de abril, Estefanía quedó atrapada en la avenida Principal de Las Mercedes. “Me cayeron como seis bombas alrededor y no pude correr”, contó. “Estaba vomitando y llorando y todo el mundo estaba igual que yo”. En medio del humo y la confusión, recuerda que fue un grupo de manifestantes quienes la ayudaron a protegerse con vinagre y Maalox.

Más adelante, cuando se dirigía al centro comercial Paseo Las Mercedes para buscar su carro, fue a ella la que le tocó auxiliar a un joven que fue impactado por una bomba lacrimógena en la costilla.

Desde una ventana en su apartamento en Bello Monte, Verónica ha visto los efectos de los gases en los manifestantes. Vómitos, desmayos y lágrimas han despertado la preocupación de los vecinos de la zona; por ello, cuando ven a alguien de la marcha o a algún transeúnte afectado por las bombas, no se lo piensan dos veces.

“Hemos bajado a rescatar a gente que está vomitando o que está tirada en el piso. Les hemos llevado agua con bicarbonato para auxiliarlos porque ya Maalox no se consigue”, explicó Verónica.

Incluso una vez le tocó ayudar a desalojar los edificios cercanos al comando de campaña de Henrique Capriles cuando una bomba lacrimógena provocó un incendio. “En su mayoría, la gente que vive ahí es muy mayor. Son viejitos que están en sillas de ruedas. Ese día fue la Policía Nacional Bolivariana y nos cayó a bombas lacrimógenas. Fue muy injusto porque estábamos siendo solidarios”, relató.

Aún así, no duda en ayudar a quienes ve, indepedientemente de si están manifestando o no. “Cuando nos bombardean, nos bombardean horrible. No les importa que esto sea una zona residencial. Al final, la gente te da las gracias y sigue su camino. Hay personas que no son manifestantes, sino que estaban caminando y agarraron los gases”, aseguró.

Primeros Auxilios UCV ha recibido donaciones de medicamentos e insumos de varios estados del país y de distintas ciudades del mundo. Para donar gasas, pomadas, alcohol y otros insumos de primeros auxilios, escribir a [email protected] o ingresar a la cuenta de Instagram @primerosauxiliosUCV.