Rusia fue relegada por China como proveedor de armamento a Venezuela

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“La aspiración de establecer una industria bélica local en el contexto del Fortalecimiento del Poder Militar venezolano, conceptualizada en 2004 por Hugo Chávez en una de sus tres líneas estratégicas relativas a la defensa nacional, ha fracasado”. Esta afirmación forma parte de un informe que la Asociación Civil Control Ciudadano hizo público este miércoles 4 de enero.

El documento presenta un balance de las adquisiciones de sistemas de armas y material militar entre 2013 y 2016. En su introducción se plantea que Rusia, principal proveedor de armamento a Venezuela entre 2005 y 2010, perdió posición frente a China que registra un mayor número de contratos de venta de equipos militares a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Fanb).

En este sentido, 25 proyectos de equipamiento militar fueron acordados con China, frente a tres que se firmaron con el gigante euroasiático. Entre 2013 y 2016, fue durante el primer año en el que más se concretaron acuerdos con este país, cuando se registraron 12 adquisiciones, siendo la Infantería de Marina la que más se beneficiaría de los nuevos insumos.

“China que se inició como proveedor de equipos militares a Venezuela en 2005 de manera modesta con la venta de radares; en los últimos siete años ha suministrado todo tipo de sistemas de armas a la Fanb: aviones de transporte y de entrenamiento y ataque, vehículos blindados, lanzacohetes múltiples, vehículos tácticos, equipos y materiales antimotín, equipos de campaña, uniformes, pero también plantas industriales, como la de equipos de comunicaciones“, asevera el estudio realizado por la organización que preside Rocío San Miguel.

Se explica además que Rusia ha incumplido los plazos para la instalación en Venezuela de plantas para la producción de fusiles y municiones y de centros de entrenamiento y mantenimiento aeronáutico, que le fueron contratados en 2006 y, al menos, en dos de los casos el de las fábricas de fusiles Kalashnikov y la de municiones- las causas de la excesiva demora en su culminación son atribuibles a la corrupción en las altas esferas rusas, como lo ha admitido el gobierno de ese país.

Por su parte, “los chinos han sido puntuales en los plazos de instalación, en comparación con sus competidores rusos. Pekín, por lo demás, ofrece mejores facilidades de crédito que Moscú“, expone Control Ciudadano.

San Miguel indicó además dentro de sus observaciones que el país redujo sus adquisiciones militares en un 90% durante 2015-2016 respecto al periodo 2013-2014 y que continúa y se ha acrecentado el hermetismo en torno al cumplimiento de contratos militares en Venezuela.

El Gobierno de Nicolás Maduro ha orientado la mayor inversión a la Armada, en segundo lugar a la Aviación y en tercer lugar a la Guardia Nacional Bolivariana por orden en el número de sistemas de armas adquiridos en tres años de gestión.

“Continúa preocupando a Control Ciudadano la opacidad y la ausencia de control parlamentario en las adquisiciones de sistemas de armas en Venezuela, la ausencia de control previo o posterior por parte de la Contraloría General de la República o de la Contraloría General de la Fanb sobre los procesos, la ausencia de licitaciones para la escogencia o selección de los sistemas más idóneos de acuerdo al concepto estratégico de la Nación, a todo lo cual se suma en esta ocasión el estado de incumplimiento de los contratos por parte de algunos proveedores, todo lo cual compromete el apresto operacional de la Fuerza Armada Nacional”, indica.