Represión a 35 detenidos en Carabobo incluyó varias horas de “psicoterror”

La orden parece ser clara. Reprimir, detener y enviar a la justicia militar. Desde la activación del Plan Zamora, la tarde del miércoles 3 de mayo, esa ha sido la fórmula aplicada en Carabobo. Todos pueden ser elegidos. Quien camina por el lugar de casualidad, el que se asoma solo a ver, el grupo de jóvenes que salió a manifestar en su derecho legítimo, o alguien que está en un grupo de mensajería de red social incómodo para el Gobierno. La tarde de este miércoles el turno fue para 35 personas que protestaba en la Autopista del Este de Valencia, que conecta la entidad con el resto del país.

Ninguno de ellos pensó que terminarían la actividad montados en un autobús amarillo, luego de ser golpeados y atacados con perdigones y gases lacrimógenos por funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB). Fueron trasladados al Destacamento del Sur (Desur) de ese organismo, ubicado en la entrada del urbanismo popular Ciudad Chávez, justo donde se instaló el tribunal militar que está frente al proceso que ya ha enviado a más de 100 personas a la cárcel “26 de Julio” de Guárico. Muchos de ellos no cometieron ningún delito, solo protestaban. Otros saqueaban. Pero todos fueron privados de libertad por los mismos delitos: instigación a la rebelión y vilipendio a la Fuerza Armada Nacional.

Fue otra jornada intensa en Ciudad Chávez. Mientras desde la 1:00 p.m. abogados del Foro Penal defendían a 12 jóvenes detenidos en Puerto Cabello el viernes 5 de mayo, en una audiencia con más de 72 horas de atraso -el Código Orgánico Procesal Penal indica que la presentación e imputación la debe hacer un fiscal ante un juez 48 horas después de la aprehensión-, al lugar llevaron a estas 35 personas.

Había confusión. Familiares esperaban afuera sin saber cuál sería el proceso al que se enfrentaban quienes fueron reprimidos y detenidos. Adentro, los funcionarios aplicaban “psicoterror”. Uno de los jóvenes, tras la liberación, relató que les decían que iban a estar presos por una semana. Después le cambiaron la versión y les aseguraba que serían presentados ante la justicia militar. Nada de eso sucedió. Luego de más de cuatro horas comenzaron a ser liberados. Poco a poco. En grupos de tres, tras estar encerrados juntos en un pequeño cuarto sin ventilación. Hasta las 8:30 p.m. solo restaba ver a salir de Ciudad Chávez a tres personas, entre las que se encontraba Gustavo Hader, dirigente juvenil de Voluntad Popular.

Entre los procesados de Puerto Cabello figura el grupo de cuatro jóvenes que la noche del viernes se encontraba cenando en la urbanización “Rancho Grande” cuando funcionarios de la Policía Municipal y de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) llegaron de manera agresiva y se los llevaron. Cuando revisaron uno de los teléfonos se encontraron que un grupo en Whatsapp llamado “los guarimberos”. “Por eso los han mantenido tras las rejas”, aseguró la hermana de uno de ellos.

Ese mismo día, más temprano, fueron aprehendidos ocho jóvenes cerca del sector La Belisa durante una manifestación que fue reprimida por efectivos de la PNB. Cuatro de ellos estaban cerca, pero no manifestaban. Solo cambiaban el neumático de la camioneta en la que estaban y en el acta policial se expresa que portaban cauchos para obstaculizar la vía pública.

(Visited 258 times, 11 visits today)