Javier Bertucci, el expastor evangélico que quiere ser presidente

A las 12:00 del mediodía, los 15 toldos que desde la mañana instalaron los seguidores de Javier Bertucci en la explanada de Los Godos de Maturín están abarrotados de personas que en filas de 200 ciudadanos en varios de estos puntos esperan le sirvan un plato de sopa.

Es miércoles 7 de marzo y el equipo del candidato presidencial, que durante los últimos dos días hizo una gira relámpago por el Oriente del país, está más preocupado por saber si alcanzará la comida para todos los que aguardan: niños, estudiantes, jóvenes y muchos ancianos, que se preguntan a qué hora llegará el expastor evangélico fundador de la iglesia Maranatha en Venezuela y la asociación civil El Evangelio Cambia.

El candidato fue el primero en presentar su aspiración para competir a la Presidencia de la República con Nicolás Maduro, lo que de inmediato levantó el resquemor de sectores de oposición  que lo asociaron con una jugada desde el seno gubernamental para colocar una candidatura ante el mandatario, pues aún existían dudas sobre si otros aspirantes iban a participar.

Bertucci hizo el anuncio en un acto en su iglesia desde Valencia el domingo 18 de febrero, lo que además generó críticas de las iglesias evangélicas del país, que rechazaron la mezcla entre la política y la religión, a las pocas horas de que el todavía pastor de Maranatha hizo pública su intención de competir a la Presidencia.

Pese a la oposición de las organizaciones cirstianas de mayor peso y tradición en Venezuela, el candidato se retiró de su actividad pastoral, y en tiempo récord registró el Grupo de Electores Esperanza por el Cambio para postularse a la Presidencia de la República, con lo que debió consignar ante el Consejo Nacional Electoral (CNE) 5 % de las firmas del Registro Electoral (entre 800 mil y un millón de rúbricas) distribuidas en las 3/4 partes del país (18 estados), según el Reglamento General de la Ley Orgánica de Procesos Electorales.

En su visita a Maturín, escogió el mismo planchón donde cada sábado se instala un mercado popular y a unos 200 metros de la base militar más importante de Monagas, el Fuerte Paramaconi,  a donde llegó en una camioneta de lujo blanca. No le tomó más de 20 minutos caminar y saludar a las personas. Iba rápido, después de haber comenzado su campaña  en la ciudad de Punta de Mata, la capital petrolera de la entidad.

El candidato le dedicó cuatro minutos exactos, entre las 12:48 y las 12:52 del mediodía, a hablarle a quienes aguardaban por su mensaje. En primera fila había  un coro de jóvenes identificados con su movimiento que grita “Bertucci presidente”. Es el mismo grupo que lo sigue a sus presentaciones públicas en cada localidad, que formados como un “ejército de Dios” y por convicciones claramente religiosas aupan su aspiración, al mismo estilo de las presentaciones con los que su asociación El Evangelio Cambia, tomaba calles, plazas, avenidas y hasta semáforos para difundir mensajes cristianos, pero eso fue antes de su candidatura.

Lo presentan como el “candidato de la esperanza”.  Sus primeras palabras suenan como la de un pastor, que apenas se desligó de su ministerio unas semanas antes cuando decidió dar el salto a la política y tras haber salido del estado Portuguesa, su tierra natal, para hacerse un representante de Dios en la ciudad de Tinaquillo, en el estado Cojedes, y de allí dar el salto a Carabobo, donde conformó la iglesia Maranatha, se casó y constituyó sus empresas.

Vienen días mejores para Venezuela, vengo de Upata, San Félix, Ciudad Bolívar y Punta de Mata. Se siente el entusiasmo, la esperanza, la fe. Los otros candidatos no saben qué hacer por este entusiasmo. El cambió llegó para Venezuela”, suelta sin tapujos.

Su verbo está cargado de llamados divinos. Atacó como peso pluma al Gobierno, cuando  dijo que todos los que querían sopa pueden llevarla, sin necesidad de tener un carnet de la patria, porque el único carnet es la cédula de identidad, pero tampoco cree en protestas, balas ni marchas, con lo que se deslinda de la oposición y las manifestaciones que durante cuatro meses en 2017 hubo en Venezuela.

“Si Dios está con nosotros, quién contra nosotros”, le espetó a los seguidores al citar el libro bíblico Romanos, capítulo 8, versículo 31. “Esta es la ruta de la esperanza. Que el pueblo respondiera de esta manera es señal del cambio esperanzador y de la reconcilación, justicia y paz que habrá en mi gobierno”, afirma.

Precisamente sus recorridos por los estados venezolanos han estado emparejados con la preparación de los platos de sopa que antes de convertirse en aspirante presidencial, llevaba como labor social a las comunidades empobrecidas del país. Esto no ha estado exento de críticas, al colocarlo al lado de las dádivas del Gobierno y las famosas cajas Clap. Tampoco está claro de dónde obtiene el financiamiento para cada plato de sopa, aunque dice contar con el apoyo de la empresa privada si se le pregunta sobre esto.

Bertucci se desmarcó por igual del llamado a la abstención de los principales partidos de la Mesa de la Unidad Democrática y recalcó que una muestra de ello fue que al hacerlo en el año 2005, la Asamblea Nacional quedó en manos del oficialismo y sin resultados positivos para el país.

Sobre él pesan las acusaciones de estar ligados con el escándalo de los Panamá Papers. Vuelve a aclarar que no tiene empresas en Panamá y que su nombramiento en los llamados Papeles de Panamá era porque tenía intención de traer alimentos a Venezuela, pero eso no llegó a concretarse, por lo que descartó tener relaciones comerciales en la nación centroamericana.

Sin embargo, en el The Open Database Of The Corporate World, una base abierta de empresas alrededor del mundo, aparece relacionado con las siguientes organizaciones en Panamá: Health Supply Inc. de la que es presidente y se encuentra activa. Todo Salud Inc. en la que aparece como presidente y está activa. Sky Suministros Inctambién como presidente y se encuentra vigente. Y en República Dominicana de la Agropecuaria Los Cedros, dedicada a la explotación, cría, importación y exportación de ganado, así como a la compra de maquinaria agrícola. Allí aparece como director.

Aunque lo niega, los registros públicos de esta base de datos, están a la vista con hacer un click en  la data. Las que están en Panamá tienen fecha de registro el mismo día: 6 de enero de 2009 y la agropecuaria en Dominicana fue registrada hace ya siete meses: El 27 de septiembre de 2017 y con vigencia por 10 años.

Lea también: Cinco claves sobre Bertucci, pastor evangélico y candidato a Presidente acusado de contrabando

En Venezuela es dueño de la Constructora Bertucci de la que posee el 91% de sus acciones, según Poderopedia, y también fue representante de las empresas petroleras Tecnopetrol y HG 2.8. Fungió como director de Biometrix-Med Equipment Corp en Florida, Estados Unidos, en 2013, empresa que está inactiva y de la que debió dar cuentas al ser señalado con el empresario Nicolás Aular. Salió al pasado al explicar  que fue creada para tratar de importar equipos de diálisis al país, pero que esto tampoco se concretó, la misma razón por las que quiso traer comida al país pero que según él no se dio.

En julio del año 2010 Javier Bertucci, el pastor de Maranatha fue detenido cuando trataba de exportar diesel, según las autoridades portuarias venezolanas y fue dejado en arresto domiciliario. Se le acusó de contrabando agravado, manejo ilícito de materiales o desechos clasificados como peligrosos, asociación para delinquir y tráfico de materiales estratégicos, a los pocos meses y aún sin sentencia firme, le retiraron el arresto domiciliario y recibió permiso para predicar en su iglesia. Sobre su caso, ésta es la última publicación del TSJ. Vea aquí el histórico de la sentencia.

Su relación con las empresas petroleras Tecnopetrol y HG 2.8 lo metieron en estos problemas con la justicia, aunque él tiene una explicación para cada uno de los señalamientos en su contra, y hasta ahora de cada uno parece haber salido ileso.

Bertucci prometió justicia a quienes perdieron hijos durante las protestas de 2017, liberar a los presos políticos porque “no soy político y nadie estará preso en mi gobierno”.  Y resolver con la ayuda de Estados Unidos que “está dispuesto a enviar barcos y containers” de alimentos y medicinas para paliar la crisis humanitaria.

También prometió seguridad jurídica y confianza a los empresarios, devolver a sus dueños las empresas expropiadas en los 18 años de revolución bolivariana que no fueron pagadas y con el incentivo de financiamiento para quienes las perdieron, así como subastar las que se pagaron.

Renuncié a mi liderazgo y me puse al servicio de mi país. Es un momento de no dejar solo al pueblo y los 4 millones de jóvenes que se han ido del país me escriben y me piden que llegue al gobierno para ellos regresar”.

Su paso por Maturín ante la más de 500 personas que escucharon sus palabras fue de media hora, además de una reunión con empresarios, políticos y representantes cristianos, antes de irse a municipios de Anzoátegui.

Siga el siguiente enlace sobre su relación con los Panamá Papers

 

 

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