Transportistas de comida sortean tres modus operandi en carreteras para evitar saqueos - Efecto Cocuyo

SUCESOS · 29 JULIO, 2018 15:18

Transportistas de comida sortean tres modus operandi en carreteras para evitar saqueos

Texto por Vanessa Moreno Losada | @MoreLosada24

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Cesar tenía prisa por llegar a Carúpano, estado Sucre. Su nieto estaba hospitalizado y quería acompañarlo. Cuando pisó Cumaná la tensión se apoderó de él. Sabía que en la vía podía encontrarse en medio de los numerosos saqueos a transportistas de comida que se han dado en los últimos meses. Y así fue, a la altura de La Peña, donde además los funcionarios que custodiaban una caravana de vehículos de carga lanzaron tiros al aire para dispersar a la multitud que amenazaba con apoderarse del contenido de los camiones.

Aunque la caravana no fue parte de las estadísticas, César fue testigo de uno de los modus operandi usados para saquear los alimentos que trasladan los camiones y, en ocasiones, también para robar al conductor del vehículo.

De acuerdo con un inspector del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (Cicpc), dedicado a trabajar estas denuncias, ha detectado tres tipos de estrategias.

Una de ellas funciona gracias a la participación de funcionarios policiales y militares, pues los uniformados hacen una alcabala para detener los vehículos de carga de alimentos. Una vez que el vehículo frena y se detiene, un grupo de personas asalta la mercancía.

“A veces no son policías reales, sino que se uniforman para simular. Paran a los conductores, les piden los papeles y cuando van a ver, están robados”, expuso el inspector, con más de 10 años en el Cicpc.

Otro de los modus operandi es que causar daños a la unidad de transporte para obligarlo a parar o colocar obstáculos en la vía, con el fin de que el conductor pierda el control y choque o se vuelque el camión. Allí, los asaltantes se presentan y se llevan la mercancía.

En ambas estrategias, puede o no figurar un arma.  El uso de ella acarrea que el detenido sea procesado por robo; es decir, puede recibir una mayor pena.

El último modus operandi, a diferencia de los dos primeros, puede ser considerado como un hurto famélico; lo cual no conllevaría una pena de cárcel.

“Hay grupos delictivos que impulsan a una comunidad a protestar por la falta de alimentos. Una vez que pasa una gandola, le trancan el paso con sus pancartas de denuncia. Allí el grupo armado aprovecha y los vecinos también. Cuando los detienen todos alegan que lo hicieron por hambre y el fiscal desestima el caso”, indicó el Cicpc.

El hurto famélico es una figura que se desprende del estudio de la doctrina penal y se conoce como una “causa de justificación”.

Según el abogado penalista Joel García, no está contemplada en leyes venezolanas, pero en ellas sí se identifica el estado de necesidad, que exime de responsabilidad penal si el delito se cometió por la necesidad de salvar su vida o la de otra persona de un peligro grave e inminente, al cual no haya dado voluntariamente causa, y que no pueda evitar de modo.

Reducir horarios, medida de prevención

Ante esta situación, los transportistas han tenido que reducir sus horarios de circulación. Solo hacen viajes mientras el sol ilumine las vías. “Desde hace un año tenemos una planificación de horario que va desde las 4:00 am a las 7:00 pm. Buscamos reducir así los accidentes en las vías de oriente y occidente“, indicó Emidio Palumbo, presidente de la Cámara de Transporte Pesado del Estado Vargas.

Aunado a esta decisión, los transportistas piden al cliente cancelar aparte el servicio de protección. Consta de al menos dos escoltas armados que acompañan la unidad hasta su punto de destino. Este servicio tiene un costo que oscila entre los 100.000.000 de bolívares por hombre o incluso 100$.

Palumbo aclaró que cuando prestan servicios a empresas del Estado, se designan a funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) u otro cuerpo de seguridad para hacer la custodia de la mercancía.

“Ahora hacen que las gandolas se agrupen en las paradas, gasolinerías o peajes y de allí parten hasta el siguiente punto. Salen escoltadas con funcionarios, que acompañan a la caravana hasta el punto acordado y allí se releva al funcionario”, expuso el dueño de una empresa de traslado a Efecto Cocuyo y quien quiso mantener su identidad en resguardo.

El presidente de los transportistas, con 35 años en el área, confirmó esta modalidad de seguridad. Agregó que con solo la presencia de los uniformados se disminuyó la incidencia de robo o saqueo.