¿Qué son los algoritmos y cómo funcionan?

SOLAZ · 23 JULIO, 2021 06:00

Ver más de

Verónica De Sousa A.


¿Cómo valoras esta información?

9
QUÉ CHÉVERE
QUÉ INDIGNANTE
1
QUÉ CHIMBO

Una serie de instrucciones secuenciales que permiten resolver un problema o tomar una decisión, suele ser la definición más aceptada de lo que son los algoritmos; un concepto primordial en el marketing o la matemática, pero que también tiene presencia en la vida diaria.

La receta de tu postre favorito, las instrucciones para hacer funcionar un electrodoméstico o los a veces complicados procesos para instalar un programa de computación, son algoritmos; cada uno se conforma de un proceso que permite cumplir un objetivo.

El uso de los algoritmos no se limita a las computadoras. Sin embargo, en la era de la tecnología y el machine learning, los algoritmos son un tema en boca de cualquier amante de la computación o de las redes sociales. Gracias a ellos, o por su culpa, Instagram te muestra infinidad de publicidades de ese producto que estabas buscando o Google te enseña los comercios más cercanos a tu ubicación.

El machine learning -la máquina aprende, en español- le permite al algoritmo registrar las búsquedas hechas y tomarlas en cuenta para siguientes operaciones; la información es el componente esencial de los algoritmos computacionales (o cualquier algoritmo en general).

El portar web Trece bits explica que el objetivo de los algoritmos es replicar el proceso de decisión del cerebro humano; “realiza todo el proceso de búsqueda, imitando la forma en la que lo haría un ser humano, en pocos segundos y muestran al usuario el resultado”.

Los algoritmos deben ser precisos, finitos, con una serie de pasos que culminen al tomar la decisión; y estar definidos en tres partes: entrada, la información que posee el algoritmo; proceso, donde se analiza dicha información; y salida, que es el resultado de la transformación y análisis de los datos que poseía el algoritmo.

“En el big data los algoritmos analizan millones de datos de consumidores, hay algoritmos en los coches automáticos, o en redes sociales como Facebook o Twitter” explica Ricardo Peña, profesor de la Facultad de Informática de la Universidad Complutense de Madrid, a El País.

Los algoritmos no tienen voluntad propia, “cuando jugamos a un videojuego en tres dimensiones, o miramos Facebook, o utilizamos un procesador de textos, en realidad la máquina está realizando numerosas operaciones con pequeñas corrientes eléctricas”, explica el artículo.

Los algoritmos de Facebook, Instagram y Twitter

El último informe anual sobre redes sociales y tendencias digitales, publicado por DataReportal, afirma que “los usuarios de Internet de todo el mundo pasan un promedio de 2 horas y 25 minutos al día conectados a las plataformas sociales”, según reporta la página web Statista.

A diferencia del siglo XX e inicios del siglo XXI, donde los medios de comunicación masivos -televisión, radio y prensa escrita- eran la principal fuente de información, actualmente las redes sociales ofrecen una vasta libertad para que usuarios, de cualquier parte del mundo, sean creadores de contenido y, por lo tanto, de opinión.

Conocer sus gustos, preferencias, favoritismos o intereses, se ha convertido en una de las prioridades de las plataformas virtuales; mientras más información tengan del usuario, más personalizado será su timeline.

Twitter ofrece las opciones de “mientras estuvo ausente”, para aquellos usuarios que revisan la aplicación pocas veces al día; y “mejores tweets primero”: ambas con el propósito de que los tuiteros puedan escoger qué contenido quieren ver al ingresar a la aplicación.

Con la posibilidad de elegir a quienes seguir, qué usuarios quieren ver siempre o cuál red social usar para determinado interés, los 3.484 billones de personas que utilizan las redes sociales -según The Global State of Digital de 2019– están constantemente recibiendo interacciones de cualquier tipo; la solución para que esas interacciones fueran acorde a sus gustos, fueron los algoritmos.

Mark Zuckerberg, CEO de Facebook, dijo en el 2014 que el objetivo de la compañía era convertirse en un periódico personalizado para cada usuario; las reacciones de esta red social, se implementaron con el fin de medir la aprobación a cada publicación y así, obtener información mas precisa sobre el contenido que a esa persona le gustaría tener en su bandeja de entrada.

A pesar de que los algoritmos existen desde los tiempos de Babilonia, últimamente han aumentado su popularidad. El algoritmo de Instagram es de los más controversiales; mientras su objetivo es organizar y filtrar los contenidos que se suben a la plataforma, para luego mostrar lo más relevantes, algunos usuarios piensan que hay que “combatirlo” para afianzarse en la aplicación.

Una foto, un video, un like, un comentario o una respuesta a un tweet, son acciones simples para los usuarios, pero que conforman una fuente de información indispensable para los algoritmos de las redes sociales.