¿Para qué sirven las uñas?

ENTRETENIMIENTO · 12 MARZO, 2021 06:29

Ver más de

Rosmina Suárez Piña


¿Cómo valoras esta información?

14
QUÉ CHÉVERE
1
QUÉ INDIGNANTE
QUÉ CHIMBO

Unas son largas, otras crecen menos. Las cuidamos y/o decoramos. Muchas veces, las usamos para pelar una fruta, tocar un instrumento musical o quitar una capa de algún material. Pero, además de eso, ¿para qué sirven las uñas o por qué las tenemos? 

Las uñas son un vestigio —de defensa de garras— de los antepasados primates, hechas de queratina, una proteína translúcida que también compone el cabello. 

Aunque no perciben sensaciones directamente y parecieran prescindibles a simple vista, lo cierto es que estas estructuras de queratina en las puntas de nuestros dedos de las manos y pies sirven para proteger y facilitar la sensación de tocar los objetos, desde un vaso de agua hasta un instrumento musical o algo tan común como rascarse. 

Las ayudantes de los estímulos 

Como las uñas están ubicadas sobre el punto donde se unen los nervios de los dedos, la uña y su dureza contribuye a la mayor presión del tacto, lo que se traduce en una mayor sensibilidad al recibir estímulos.

Además, cumplen una función emocional (estética y acciones como el rascado) y ayudan a manipular objetos más pequeños y proteger los dedos contra los golpes.

Por eso, si una persona se cortara las uñas a tal punto de que no haya relieve entre la piel y la pieza de uña, su capacidad de agarrar cosas con la mano disminuiría notablemente. 

Hay que cuidarlas

Una uña sana tiene una forma ovalada, es lisa y tiene un color rosado. 

Durante la infancia, las uñas son flexibles y lisas. En la adultez, se van endureciendo y volviendo resistentes. Ya en edad avanzada, la uña pierde brillo y se vuelve opaca y frágil.

 

Asimismo, las uñas también pueden reflejar nuestro estado de salud: su color puede y ha servido para diagnosticar diversos tipos de emergencias a través de la vascularización existente en el lecho epidérmico (la disposición de los vasos sanguíneos) y su color translúcido.

Más allá de lo estético, es importante mantenerlas en buen estado: cortas y limpias. 

Sí, implica no comérselas. La uña, al arrancarla, podría dejar una herida propensa a infecciones. Más, cuando usamos nuestras manos para llevar los alimentos a la boca o tocar la piel. 

Es recomendable que al menos una vez al día, haya un lavado de manos, con la ayuda de un cepillo y agua jabonosa, sobre todo en el espacio entre la uña y el lecho ungueal (donde se aloja el sucio).

Y para cortarlas, debemos usar un cortauñas, preferiblemente después del baño, cuando están más blandas y el corte puede ser más exacto.

Como forman parte de las manos, pueden convertirse fácilmente en un portal de microbios y bacterias. Así que el lavado de manos es clave para su cuidado y mantenimiento. 

 ¿Te imaginas no poder rascarte o tocar un instrumento de cuerda como la guitarra? La diferencia de estímulos y sonidos al reemplazarlas por un rascador o unas púas sería astronómica. 

Es hora de darle a las uñas la importancia que se merecen.