Mati y Moi, los hermanos más famosos de Táchira

SOLAZ · 15 AGOSTO, 2021 08:33

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Albany Andara Meza | @AlbanyAndara


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Matías y Moisés Castro son venezolanos, hermanos, cantantes y, probablemente, los niños más famosos del estado Táchira en la actualidad. Con casi 70 mil seguidores en Instagram y fanáticos en varios países, se han convertido en pequeñas estrellas en redes sociales bajo el nombre de Mati y Moi.

Se trata de un par de jovencitos, de once y nueve años, talentosos y carismáticos, capaces de hablar con la lógica y madurez que se espera de los adultos, pero sin hacer a un lado su chispa infantil.

La canción que los catapultó definitivamente al ojo público este 2021 es un homenaje a los atletas venezolanos que ganaron medallas en los pasados Juegos Olímpicos de Tokio. Desde el primer verso, Mati y Moi lograron atrapar a miles de oyentes hasta conseguir un aproximado de 182.000 reproducciones en un solo día.

Yulimar Rojas, medallista olímpica venezolana, se mostró impresionada y compartió en Twitter el video que Mati y Moi le dedicaron a ella, a Julio Mayora, Daniel Dehrs y Keydomar Vallenilla.

Desde entonces, han aparecido en distintos canales televisivos nacionales e internacionales, incluyendo a Caracol Televisión, EVTV Miami y CNN. Las celebridades van siempre de la mano de su papá, Francisco Castro, quien también es su manager.

Ambos niños nacieron en La Perla del Torbes, la ciudad tachirense de Táriba, al occidente de Venezuela. Hoy en día residen con sus padres en la capital de Táchira, San Cristóbal, debido a la fama que han ganado con sus canciones y videos. En menos de un mes, su agenda se llenó por completo de entrevistas, eventos y sesiones fotográficas.

Descendientes de un presidente

Cipriano Castro fue un conocido presidente de Venezuela, cuyo régimen dictactorial comenzó en 1899 y terminó en 1908. Se le recuerda en la historia por haber comenzado una revolución que inicialmente solo contó con 60 hombres andinos, para derrocar a su predecesor, Ignacio Andrade. Castro era tachirense y Francisco, el papá de Matías y Moisés, afirma ser uno de sus descendientes. Incluso guarda con orgullo la foto de su curioso ancestro.

“José Del Carmen Castro (Carmelito) se casó dos veces; su primer matrimonio fue con Pelagia Ruiz: en ese matrimonio nació José Cipriano Castro Ruiz. Carmelito enviudó y, luego, se casó con Gumersinda Moros, en ese matrimonio nació Miguel Ángel Castro Moros quien es el bisabuelo de Matías y de Moisés. Es decir, Miguel Ángel era hermano de Cipriano”, comentó Francisco a Efecto Cocuyo. 

Sin embargo, la familia de Matías y Moises está lejos de las pretensiones políticas y militares de sus antecesores. El padre es músico y comediante, vocalista de la banda de rock alternativo San Etílico. La madre, Wirleny Guerrero, es la encargada de la imagen de los niños. La hermana mayor, Oriany Daniela, es una adolescente de 16 años que añora convertirse en maquillista profesional.

Matías tiene 11 años y estudia el sexto grado de primaria, mientras que Moisés cumplió los nueve y cursa cuarto grado. Su talento es hereditario y desde pequeños han estado muy cerca del mundo musical, debido al trabajo de su papá. 

“El amor por la música viene desde siempre. Mi papá es músico. Lo que hacemos siempre es oír música. Cuando se va la luz, siempre cantamos y bailamos”, dice Matías. Alude a los severos bajones de electricidad que ocurren constantemente en el estado Táchira, que incluso lograron superar las 20 horas diarias en abril de 2021. Moisés se muestra de acuerdo y agrega que les gusta escuchar a artistas de “la vieja escuela” como Desorden Público. 

Mati y Moi se mantienen permanentemente juntos y, más que hermanos unidos por un lazo de sangre, parecen mejores amigos y cómplices de aventuras. Es quizás esa imagen la que le ha robado el corazón a miles de venezolanos y extranjeros que han visto sus vídeos.

Todos los días reciben mensajes de productoras, canales online y emisoras de radios que desean conocer su proyecto musical, que comenzó a raíz de la cuarentena decretada en Venezuela por la pandemia del COVID-19. 

Un dúo exitoso en pandemia

En marzo de 2020, el gobierno venezolano decretó cuarentena obligatoria debido a los primeros casos de contagio de coronavirus en Venezuela. Desde entonces, las clases en el país se han dictado de forma remota u online, lo que representa un problema para una nación que tiene la peor conexión a Internet de América según mediciones de la firma estadounidense OOKLA y Speedtest Global Index.

A mediados del años pasado, Matías y Moisés se sentían agobiados por la cantidad de tareas que recibían a través del correo electrónico. Las fallas de electricidad y la poca conectividad en el estado Táchira hacía que enviar los deberes de vuelta a los maestros fuese una tarea compleja. 

Para aligerar la presión de toda la familia y lograr distraerse, Francisco Castro grabó a sus hijos cantando una versión parodiada de Dance Monkey (de Tones and I) en mayo de 2020. En el video, los niños cambian completamente la letra para convertirla en una divertida composición que explica el proceso de hacer tareas a distancia con humor.

“Bájale, bájale, bájale, maestra. Entiende que ahora la maestra es mi mamá”, reza uno de los versos de la parodia. Esta fue subida a redes sociales y rápidamente tuvo éxito, incluso en países como Chile, desde donde recibieron comentarios de apoyo.

A partir de entonces, Francisco y Wirleny decidieron abrir una cuenta de Instagram a sus hijos, para poder cargar allí algunos videos con ellos como cantantes. La cuenta prosperó y los niños empezaron a ganar notoriedad por otras composiciones y distintos videos, pero la fama se incrementó considerablemente luego de la canción dedicada a los atletas olímpicos que participaron en los juegos de Tokyo 2020. 

“Que se riegue la noticia por el mundo”

La canción que Matías y Moisés cantaron a Yulimar, Daniel, Keydomar y Julio, los ganadores de medallas en los Juegos Olímpicos, se viralizó en menos de 24 horas. Al igual que otros éxitos, fue compuesta por Francisco Castro, mientras que los pequeños hicieron algunos aportes. 

“Esa canción salió cuando vimos que ganaban las medallas. Dijimos: ¡Mamá, mira, ganó Yulimar la medalla! Siempre estábamos siguiéndolos muy de cerca”, expresa Moisés.

“La decidimos hacer porque no nos cabe en el pecho el orgullo que tenemos por nuestros atletas, que nos representan”, dice por su parte Matías. “Nuestro país es increíble, aquí los sueños se pueden lograr. Daniel, Yulimar, Keydomar son un ejemplo de que los sueños se cumplen”.

Con una tonada pegadiza, ambos niños grabaron al aire libre sin saber que en los próximos días serían invitados a decenas de programas radiales a nivel nacional e internacional. Hasta ahora, tienen alrededor de 300,810 reproducciones solo en Instagram. 

Un repertorio significativo

El repertorio de Moisés y Matías incluye otras canciones sobre temas diversos. La más reciente es una interpretación de “Lo más vital”, de la banda sonora de la película El libro de la selva, de Disney.

“Esa canción tiene un mensaje. El mensaje de que la naturaleza, el regalo que nos dio Dios, es algo tenemos que apreciar más. Por eso la hicimos”, dice Moisés.

Matías espera contagiar a los demás con la buena vibra del tema. 

Así mismo, Francisco Castro se encarga de que sus hijos canten letras significativas, como la de Caminantes, la canción que el dúo le dedicó a los migrantes venezolanos en mayo de 2021. 

“Nosotros veíamos familias enteras caminando aquí en Táchira, para buscar un mejor futuro en otros países. Entonces llorábamos. Nos daba mucho dolor. Puede ser que en esas familias hayan unos Mati y Moi, pero que están caminando y sufriendo”, indica Moi. 

Se inspiraron en los migrantes venezolanos que caminaron de Caracas a Táchira a principios de 2021, con el fin de cruzar la frontera hacia Colombia, que está a solo 57 kilómetros de San Cristóbal. Estos huían de la grave crisis social, económica y sanitaria que existe en Venezuela. La oleada de migración venezolana sobrepasará los 6 millones a finales de año, según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).

“Se van muchas familias completas, que pasan muchísima hambre y muchísimo frío. Por eso quisimos hacerle un homenaje a ellos, se lo merecen. Lo que quisimos decirles es que lleguen con fuerza y bien a su destino, el que estén buscando”, agrega Mati. 

Mati y Moi, niños felices

Matías y Moisés son celebridades, pero también son niños con gustos y sueños. Adoran el estado donde nacieron por sus paisajes, su gente y su comida. 

 “Nos gusta jugar mucho deporte y pintar”, cuenta Matías. Suben a las montañas, se bañan en cascadas, recorren parques y, en general, se divierten con las mismas cosas con las que suelen entretenerse los compañeros de su edad. 

Su energía resulta contagiosa, igual que su risa. Les encanta reírse y hacer chistes. Mientras Matías toca el cuatro y el ukelele, Moisés prefiere bailar y cantar. Se consideran niños felices y normales, a pesar de que su fama ha alcanzado países tan alejados como Francia. 

“Nosotros queremos sacar muchas canciones propias, ser grandes artistas, hacer una gira por todo el mundo para conocer a otros artistas y a las personas que nos siguen”, dice Mati. 

“Queremos llevar a Venezuela a la cima: que todo el mundo la vea”, completa Moi. 

Acción social desde la infancia

Trabajar con la comunidad alegra a Mati y Moi. Han participado en actividades con Alimenta la Solidaridad Táchira y recientemente conocieron a la directora de Unicef Latinoamérica. 

“A nosotros nos gusta hacer mucha labor social y ayudar a las personas”, señala el mayor. Son niños con conciencia social y ganas de apoyar a los que más los necesitan. 

Sus modelos a seguir en casa son sus padres. Pero también admiran a Simón Díaz y a Chucho Corrales por su trayectoria. Agradecen el aliento que han recibido hasta ahora y aseguran que seguirán trabajando y produciendo música propia, junto con Francisco y Wirleny. 

“Nosotros estamos comenzando, preparándonos, que es lo más importante”, agrega Moi. 

A todos los niños venezolanos que los ven, les aconsejan que sigan sus sueños.

“Nunca se conformen con lo que tienen. Siempre confiando en Dios, la virgen y en tu familia, todo va a salir bien”, termina Mati.

 Este par de cantantes todavía tiene mucho que ofrecer, mientras su fama sigue extendiéndose a más de diez países del globo en menos de 30 días.